Este día, fue el mejor día con diferencia de todo el viaje.
Empezamos el día, viendo desovar tortugas en Ras Al Jinz, nadamos en un lugar precioso como el Wadi Bani Khalid, para luego acabar conduciendo quads y hacer noche en el desierto. Un día muy completo, era 24 de Diciembre, día de Nochebuena.

Al pensar en toda la gente que había la noche anterior y que ahora no estaban viendo este espectáculo de la naturaleza, me alegré de haberme alojado en el hotel dentro de la reserva. Al final, mucha gente que vino el día anterior, si estaban alojados lejos de allí, luego les dio pereza levantarse tan pronto, por que el avistamiento en ningún momento está asegurado, por eso si volviera a viajar a Omán, si o si me alojaría en el Ras Al Jinz Turtle Reserve Hotel, aunque es mas caro que otros, es mucho mas práctico. Si no, también está el Sama Ras Al Jinz Resort, a unos 10 minutos en coche. Los hoteles en Ras Al Haad o en Sur, para mi, quedan lejos y madrugar os dará mas pereza.

Esta tortuga estuvo casi una hora realizando el desove, desde que la localizó el ranger.
Al estar tanto tiempo, algunas personas del grupo, entre ver esta tortuga y la anterior, empezaron a no hacerle mucho caso y cuando tuvieron hechas las fotos con luz solar, se empezaron a ir hacia el hotel.
El grupo se fue reduciendo poco a poco, quedándonos unas 15 personas junto a la tortuga. El Ranger, dijo que hasta que la tortuga no se fuera al mar, podíamos esperar, que no había problema.
Para mi, la gente que no esperó, se perdió lo mejor, es muy emocionante ver como la tortuga vuelve hacía su hábitat natural, con la satisfacción del trabajo bien hecho.

Aunque, antes nos habían dicho, que no nos teníamos que poner de frente a la tortuga, ahora el ranger, hizo que los que estábamos allí, si nos pusiéramos delante de la tortuga

Un regreso al mar, que fue muy emotivo, ya que habíamos estado junto a la tortuga casi una hora y ahora por fin la veíamos partir.

Las barcas de los pescadores partían a faenar y nuestra tortuga partía de regreso a casa.
La estampa era muy bonita, con el sol abriéndose paso en el horizonte, el mar, la playa y la tortuga, un gran momento que recordar del viaje.

Cuando la tortuga por fin regresó al mar, el ranger aún se fue a dar una vuelta por la playa, por si encontraba bebes tortuga, suelen nacer a primera hora de la mañana, pero no tuvimos esa suerte, nosotros ya estábamos satisfechos, si además hubiéramos visto tortuguitas, ya habría sido la repera.