Desayunamos en el buffet del Ras Al Jinz Turtle Reserve Hotel, el cual teníamos incluido al estar alojados allí.
Después nos tocó ducharnos, con agua fría, ya era la segunda noche, que no teníamos agua caliente, no es que fuera imprescindible, pero bueno al menos con agua tibia, no nos haría tanta pereza ducharnos
A las 9:30 de la mañana ya estábamos dentro del coche, rumbo a Wadi Bani Khalid, un lugar, al que si viajas a Omán, hay que ir si o si.

Con el subidón del avistamiento de las tortugas, ponemos en el Maps.me dirección al Wadi Bani Khalid y cuando me doy cuenta, el dichoso gps, en el cruce que en teoría tendríamos que girar, para volver otra vez, hacía la ciudad de Sur, me indica que vaya en dirección contraria, así precipitadamente le hago caso, pero en mi cabeza, recordaba haber repasado la ruta en el hotel con Google Maps e indicaba, que para ir al Wadi, teníamos que volver a pasar por Sur, cosa que ahora no hacíamos.
Al cabo de unos 3 kilómetros, en los que pensaba que hacer o no hacer, paré el coche, amplié el mapa, para ver donde estaba la meta de llegada, vi que nos llevaba para abajo, hacia el sur del país, no hacía Sur la ciudad, que estaba mas al norte de Ras Al Jinz, así que decidí dar la vuelta, ir hacía Sur la ciudad y allí si acaso, volver a indicar que quería ir al Wadi Bani Khalid, para que el Maps.me, volviera a indicar una ruta que fuera la correcta. Otra vez, la dichosa aplicación no indicaba el camino correctamente, se ve que hay varios Wadi Bani Khalid en el mapa y me indicaba uno, que no era el que nosotros queríamos ir.
En este viaje, el Maps.me no ha funcionado como esperábamos, hay que mirar también el Google Maps, para contrastar la información el uno con el otro.

Aquí, no sé si por que era festivo o no, encontramos bastante gente local que viene a pasar el día.
Vienen cargados de comida, sillas, hacen barbacoa, es como nosotros en Menorca, cuando vamos a pasar el día en la playa, que vamos cargados con todo lo necesario, para no pasar hambre, ni sed y estar cómodos (sillas, sombrillas, mesas etc...)
Hay carteles, donde indican, que respetes un código de vestimenta al nadar, tanto para hombres como para mujeres, pero esto es en la zona del principio, donde hay un restaurante, el acceso es mucho mas fácil y donde se queda la mayoría de familias a pasar el día.
Nosotros fuimos casi al final, donde ya no había agua, donde no muy lejos está la Muqal Cave.
Allí dejamos los bártulos y nos pusimos a nadar por las pozas, casi todos los que estábamos por allí, éramos turistas, así que nadamos con los bikinis puestos, como si estuviéramos en una playa de Menorca.

Les dije que había una cueva, pero las chicas no quisieron acompañarme.
La verdad que la entrada de la cueva, es muy estrecha y está oscura, tuve que encender la linterna del teléfono, para poder ver. De fondo se oye el agua como cae, se supone que hay una catarata, por que al final, al ver que la cosa se estrechaba, que no veía el final del camino, que aquello me resultaba un poco claustrofóbico y estaba solo, decidí dar marcha atrás
Aquí mejor si podéis llevar unos escarpines, porque algunos tramos o pozas de agua, si se comunican entre si, pero otras no y tienes que salir del agua, caminar un tramo entre piedras o el camino, que si vas descalzo, sufrirás un poco mas, también algunas pozas no son muy profundas y puede que tengas que caminar dentro del agua, si tenéis escarpines os serán de gran ayuda.

Aquí, encontramos que el agua estaba caliente, ese día estuvo a ratos nublado y estabas mejor dentro del agua, que afuera mojado, en el algún momento tuvimos un poco de frío.
Tan solo hubo un tramo, que el agua estaba helada, que era la que estaba mas cerca de la Mukal Cave, allí no nos metimos.

El sitio nos gustó mucho, tanto visualmente (todo el entorno es muy bonito) como activamente, las niñas se lo pasaron genial, hiendo de poza en poza, en algunas te podías tirar a no mucha altura, otras tenían como un tobogán natural, en el que si te sentabas de culo, con la fuerza del agua y empujando un poco, te deslizabas y caías en la otra poza, también, en una encontramos una cuerda, por la que te podías colgar, nos lo pasamos bomba.
Además el agua estaba calentita.

Tuvimos que irnos a regañadientes, porque a las 15:30 teníamos que estar en Bidiyah, que es la población mas cercana al desierto de Wabiba Sands, teníamos noche reservada en el Safari Desert Camp, como no habíamos alquilado un 4x4, para llegar al hotel teníamos que buscar un transporte. Los del hotel nos habían mandado un mail, diciendo que a las 15:30, teníamos que estar en la gasolinera Shell, que hay en el pueblo, para coger su transporte, con un coste de 35 riales (85€) ida y vuelta incluida.
Del Wadi a la gasolinera, según el Maps.me había 1 hora de camino, así que a las 14:00 salimos con el coche camino al desierto.
continuará...