El campamento que elegimos para pasar una noche en el desierto, fue el Safari Desert Camp.
Tienen una oficina, delante de la gasolinera Shell del pueblo de Bidiyah.
Allí, antes de ir al hotel, se hace diríamos el check in, ya que si quieres pagar con tarjeta de crédito, se tiene que hacer en la oficina, en el desierto no hay wifi, solo se podría pagar en efectivo, tenedlo en cuenta, también, si queréis hacer alguna actividad, de ir en quad o paseo en camello o Dune Bagine (ir por las dunas en 4x4 haciendo el loco) y pensáis pagarlo en el desierto, allí se tendría que pagar en efectivo.

La oficina, al estar encima de otro negocio, no la localizamos, aunque tiene un buen cartel, como no tenía tarjeta sim, estábamos sin posibilidad de llamar o enviar un mail a los del hotel, pero no tuvimos problemas en conseguir transporte al hotel.
Como ya había visto por internet, junto a la gasolinera, suele haber gente con su 4x4, ofreciendo el transfer a cualquier campamento de la zona, ellos conocen los caminos.
Así pues, justo nos vieron que merodeábamos por allí, viendo nuestro coche, ellos ya sabían lo que buscábamos.
Preguntaron, si quería transporte a un campamento, a lo que les dije que si, les enseñé la reserva en papel que tenía y me comentaron que por 40 riales me llevaban, les comenté que no, que era muy caro, que por 25 riales aceptaba, que si no me iba con los del hotel, ellos me dijeron que no, que nuestro campamento estaba a 20 kilómetros, muy lejos bla bla bla, que me lo dejaban por 30 riales, lo cual aceptamos, ya era mas barato que lo que me ofrecía el hotel y nos dimos por satisfechos.
El coche de alquiler, lo dejamos justo detrás de la gasolinera, donde los chicos del 4x4 dijeron, hay una zona bastante grande para aparcar, aunque el coche no quedó bajo ningún tipo de vigilancia, nos fiamos, Omán es un país muy seguro, al volver, el coche estaba perfectamente.

Por el camino, nos intentó vender una excursión para ver la puesta de sol y un poco de dune bagine, pero le dijimos que no, que las niñas querían ir en quad, los cuales tienen en el campamento para alquilar.
De momento de dune bagine, con el caminito hasta el campamento ya teníamos suficiente, fueron unos 20 o 25 minutos muy divertidos.
Pagamos al conductor 15 riales, quedamos en que nos recogiera al día siguiente a las 9:30 y le pagaríamos el resto al volver, el conductor incluso nos ofreció que le pagáramos todo a la vuelta, que no había problema, que el se comprometía a volver a buscarnos. No nos falló y al día siguiente sobre las 9:35 estaba allí para devolvernos a Bidiyah.

Dormir en el desierto, no es barato, normalmente está incluida la cena y el desayuno.
Nos gustó mucho, aunque esperábamos dormir en una Jaima o tienda, pero al final dormimos en un bungalow de reciente construcción, hacía tan solo 3 meses que estaban acabados, no todos, algunos aún estaban por terminar.

La cama de matrimonio era enorme, nunca había dormido en una cama tan grande
Un fallo que vi, era que no había prácticamente ningún enchufe, no podíamos cargar los teléfonos y la cámara, el único enchufe que había, junto a la puerta de entrada a la habitación no funcionaba

Tenían un comedor grande y al lado una Jaima enorme.
Por la noche, encendieron un fuego en medio y después de la cena, nos quedamos allí sentados un rato a charlar con otra familia que estaba hospedada.
