Justo llegamos al hotel, nos hicieron sentarnos en una zona para la recepción de los huéspedes, ofreciéndonos te y dátiles. Un buen detalle.
Como llegamos sin haber pasado por las oficinas y no llevaba suficiente efectivo para pagar la estancia, quedamos en que pagaría al volver a Bidiyah, no hay problema.
Delante de esta zona de recepción, hay una explanada enorme, donde tienen camellos preparados, por si quieres ir a dar un paseo o utilizar los quads.

Mientras bebíamos el te, vino el que parecía el jefe, para informarnos un poco de todo, sobre el hotel, horarios de la cena y el desayuno, el precio de los quads, excursión en camello, excursión dune bagine etc...
De momento le dijimos que alquilaríamos los quads, que costaban 10 riales media hora o 15 riales una hora.
Los camellos, un paseo por allí delante en la explanada, por 15 minutos, costaba unos 5 riales por camello, si querías ir a ver la puesta de sol a lomos de un camello, hasta la cumbre de una duna, costaba 20 riales por camello. El Dune Bagine, no nos lo dijo, por que ya escogimos el quad directamente.
Como sabía que en Dubai, al regreso de Omán, iríamos a una excursión, con dune bagine y paseo con camello, esta opción no la contemplamos, ya la disfrutaríamos en Dubai. Ahora que hemos vuelto, decir que lo de Dubai, fue una auténtica porquería
Si pudiera volver a Omán, ahora al menos, haría el Dune Bagine en Omán, seguro que al menos duraría mas de 5 minutos, que es lo que duró en Dubai

Pregunté al jefe, si en el quad podíamos ir mi hija menor y yo en el mismo quad, a lo que me respondió que los quads eran de 1 plaza, un poco secamente. Tal vez quería que alquiláramos 3 motos, no lo sé, la cuestión, es que después de dejar las maletas en la habitación, nos fuimos hasta los quads, el jefe no estaba, así que mi hija menor, la puse delante y yo detrás conduciendo, nos pusimos 2 personas en una moto.

Nos dijeron eso si, que no podíamos irnos arriba a las dunas, tan solo que fuéramos por allí cerca, por la explanada y las pistas mas cercanas. De momento alquilamos los quads por media hora, luego ya veríamos si queríamos mas.
Al final decir, que con la media hora, tuvimos suficiente, incluso mi mujer se subió un rato, también para probarlos, en principio ella no quería subir, al final disfrutó un rato, igual que los demás.

Después de lo del Quad, nos fuimos a preparar para ir a cenar, el horario del comedor era de 19 a 21 horas.
Un poco antes de las 19:00 fuimos a la jaima, donde tenían un fuego encendido, para sentarnos junto a la hoguera.

Aquí coincidimos con el resto de los clientes hospedados en el hotel, éramos tan solo 5 bungalows.
3 chicos italianos, que aún eran estudiantes, 2 familias de franceses que iban juntos, otra familia de franceses y nuestra familia.
Resultó que la familia de franceses, que no era amiga de las otras 2 familias, tenían también 2 hijas, que por casualidad, tenían la misma edad que nuestras hijas, 12 y 8 años respectivamente.
Al saber que en el campamento no habría wifi, nosotros habíamos traído una baraja de cartas y un juego que se llama Double, al que las francesas también sabían jugar, así que las niñas empezaron a jugar a Double, mientras nosotros conocimos a los padres, por suerte ellos saben mas castellano, que nosotros francés o inglés, así que hablamos un poco de todo, esta familia son de Biarritz, cerca del País Vasco.
Volvió aparecer el jefe del campamento y nos invitó a entrar al comedor, si queríamos ya podíamos cenar. Sobre las 20:00 cenamos.
La cena, era tipo buffet, todo estaba riquísimo, también tenían una zona de barbacoa, donde hacían pinchitos de oveja y sorpresa, también había pinchitos de camello.
Los pinchitos, eran bastante pequeños, la carne de camello estuvo rica.

Después de cenar, quedamos en la jaima a charlar con la familia francesa, hicimos buenas migas con ellos, las niñas también.
Resultó una buena noche de Nochebuena.