Hasta que despertamos vimos el maravilloso paisaje que nos rodeaba.

Eran unos campos verdes interminables, en el que habían desperdigados caballos, ovejas, cabras…. La casa tiene mucha historia, es entretenido e interesante escucharlas, así como este pais. Esta es una zona muy castigada y olvidada, pero es gente luchadora y ven con alegría cada día.

Hoy visitamos el “cimarron”. No se como describirlo, es como un cenote pero sin agua. Es un hundimiento... espacio gigante. Es un paseo por una montaña con ovejas, cabras, burros, cultivos varios y se llega aquí. Interesante, no había visto una formación así…

Después de esto nos fuimos a un cenote llamado “Candelaria”. Hablando de Candelaria, en el viaje anterior mientras íbamos por carretera rumbo a Tikal, encontramos unas cuevas subterráneas llamadas “Candelaria”, increíble, uno va por un rio subterráneo sobre un neumático, se empieza en una cueva y después de 45 minutos se sale por otra y va un coche a recogerte, muy recomendable!
Volviendo al Cenote, antes de entrar hay que ducharse para evitar los protectores solares, a partir de allí… a disfrutar del lugar. Estábamos solos los 4 y el vigilante con su familia. El agua estaba un poco fresquita pero lo disfrutamos mucho.

Y por el camino...

Esta familia disfrutando del rio.

Pasamos por un par de pueblos que se veían interesantes, dimos una vuelta y volvimos a la casa rural.
Cansados, juegos de carta, salir a ver el campo lleno de luciérnagas, cena y a dormir.