Un buen desayuno en el hotel y a el aeropuerto!
Nuestro vuelo salía a las 10:15h.
Inicialmente lo habíamos comprado para salir a las 08 am, pero nos lo cambiaron varias veces, algo muy común con VIVA AIR…
Como íbamos con tiempo, nos tomamos un rico café en JUAN VALDEZ, una de las cadenas más grandes y famosas de café colombiano. Y la verdad que está bastante bueno (12.800 COP).
Hay que decir que el Sr. Juan Valdez que vemos en las fotos, no existe.
Es solo el personaje de una marca.
Hoy vemos esta foto de Juan Valdez.
También lo fueron todos ellos:
Para que nos entendamos, son actores. Eligen a un personaje con unos rasgos característicos para ser la imagen de la marca.
Pues ya sabéis una cosa más
Vuelo en hora, y tengo que decir que muy bien esta compañía (quitando los cambios de horario los meses previos).
Hicimos 4 vuelos con ellos y todos súper puntuales, atención de 10 y aviones muy nuevos.
Al aterrizar, fuimos directos al stand de LOCALIZA, con quien teníamos alquilado el coche que utilizaríamos los próximos días.
La verdad es que no llevábamos ni 24h y estábamos sorprendidos con la atención tan buena que dan los colombianos. Son súper amables, educados, siempre con una sonrisa, acogedores… Y esto es algo que fuimos viendo durante todo el viaje.
Salir de Pereira es un poco caos, o al menos por donde nos llevaba el gps, pero una vez fuera de la ciudad ya empezabas a ver vegetación de un verde intenso y una conducción mas tranquila.
Para llegar a Salento hay que ir por la AUTOPISTA DEL CAFÉ, por la que hay que pagar un peaje de 15.300 COP (3,15€).
Y después de 1 hora de trayecto llegamos a Salento, donde fuimos directos a comer.
Para ello elegimos EL RINCON DE LUCI donde tienen un menú del día bastante apañado por 13.000 COP/persona (2,70€). Lo que viene siendo un regalo.
Creo que ni en Asia hemos comido tan barato sentados en un restaurante…
De primero una sopa del día, y de segundo, Enric pidió cerdo a la parrilla y yo trucha (muy típica en esta zona), todo esto acompañado de arroz, ensalada, patacon, y además se podía elegir entre verduritas o frijoles.
Nada mal eh.

Como el check-in no era hasta las 15 horas, fuimos a pasear un poco por el pueblo para bajar todo lo que habíamos comido. Y tengo que decir que el primer contacto con el eje cafetero estaba siendo tal y como esperábamos o incluso mejor.
Un pueblo que parecía sacado de la novela Café con aroma de mujer (si no la habéis visto y tenéis pensado ir a Colombia, la recomiendo).
Puertas llenas de color, gente simpatiquísima y para nada invasivos. Ambiente festivo en la plaza de Bolívar con música y gente de un lado para otro, pero sin llegar a ser agobiante.


Y ahora si, vamos a nuestro hotel.
Para nuestra estancia en Salento elegimos el HOTEL KAWA MOUNTAIN RETREAT.
Y solo podemos decir que fue un auténtico acierto.
Queda a las afueras de Salento, lo que hace que tenga unas vistas impresionantes.
Nada mas llegar nos atendió Carlos. Un chico súper amable que después de tomarnos los datos y enseñarnos las zonas comunes del hotel nos invitó a una rica agua panela, muy típico de la zona.
Y allí estuvimos un rato hablando sobre la zona y lo que teníamos planeado hacer en los próximos días.
Y tras una agradable tertulia, nuestra habitación.
La habitación súper espaciosa y limpia. Y lo mejor, el balcón.
Es una autentica gozada salir de Barcelona con más de 30 de grados y una humedad altísima y llegar allí cada tarde después de hacer turismo y tumbarse en la hamaca solo con el ruido de los pájaros y sin esos calores del infierno.
En serio, eso si que eran vacaciones.
Después de un rato de relax decidimos ir al pueblo. Al cual se puede llegar desde la parte trasera del hotel por un camino (mitad privado) que da directamente al Mirador Alto de la Cruz.
A este mirador llegas en unos 5 minutos y desde alli se puede ver todo el pueblo.
La verdad que merece mucho la pena.
Estando allí decidimos bajar a Salento andando y comprar agua para el dia siguiente. Aunque el agua de allí no es mala y los colombianos la beben del grifo, te recomiendan beberla embotellada.
Incluso en el hotel nos dejaban cada mañana una jarra de agua buena para que no bebiéramos del grifo.
Pues bien, para llegar al pueblo desde el mirador hay que bajar 242 escalones, que evidentemente luego tendríamos que subir…
Otra opción es coger un jeep willys en la plaza Bolivar para que os lleve al hotel. Y creo que el hotel también tenía servicio de recogida, pero de esto no estoy segura.
Que son los willys??
La historia del Jeep Willys en Colombia se remonta a 1946.
Tras la 2ª guerra mundial el Ministerio de Guerra de Colombia importó varias unidades, que luego fueron adquiridas por agricultores adinerados de la zona cafetera.
Gracias a su capacidad para moverse por todo tipo de terrenos cargadísimos de grandes cantidades de café y productos agrícolas, los empezaron a adquirir en la mayoría de fincas.
Luego también empezaron a usarse para desplazar a los jornaleros a las fincas más lejanas, ya que podían llevar a varias personas en su interior y parte trasera.
Y a día de hoy es una imagen conocidísima de Colombia, donde podéis encontrar muchísimos en lugares súper turísticos para haceros la típica foto para colgar en rrss o para el recuerdo.
(FOTO DE GOOGLE)
Pero nosotros que veníamos con el subidón del primer día decidimos subir los 242 escalones cargados de agua y guarrerias varias….
Ya en el hotel, y después de una ducha, tocó el mejor momento del día.
Para cenar, lo hicimos en el hotel.
Tengo que decir que, aunque es cocina de autor, todo esta muy rico y bien presentado, la cena nos pareció un poco cara para los precios que se mueven en Colombia.
Pero oye, estábamos de vacaciones y habían sido 2 años de locura sin salir de Europa, así que eso teníamos que celebrarlo.
Pues homenaje pal cuerpo.
Y con esto, acabamos el primer día.
GASTOS DIARIOS:
Café: 12.800 COP (2,60€)
Coche alquiler: 630.016 COP (128€)
Peaje: 15.300 COP (3,20€)
Comida y bebida: 29000 COP (5,95€)
Agua y varios: 43553 COP (8,90€)
Cena: 175.000 COP (incluyendo propina *) (35,80€)
TOTAL GASTOS: 905.669 COP (185,26€)
*En todos los restaurantes o la gran mayoría te incluyen la propina que suele ser un 10% del total.









