¡Buenos días Salento!!
Habíamos dormido como niños. Sin calor, con el sonido de la lluvia…
Eso eran vacaciones.
Fuimos a desayunar, y de verdad que podría acostumbrarme a desayunar allí el resto de mi vida.
Un desayuno riquísimo con unas vistas maravillosas.
Y ahora sí que sí, empezamos con las visitas.
Nuestra primera parada fue Buenavista o también conocido como el Mirador del Quindío, a 1:30h de coche desde Salento.
A pesar de ser ya alrededor de las 10 am el pueblo estaba muy vacío. Solo nos encontramos a un par de ciclistas que acababan de llegar a la plaza Bolivar.
Esta plaza es muy bonita, chiquitica y colorida. Con una iglesia preciosa tanto por fuera como por dentro.
Y como se acercaba la hora del café, que mejor que ir a probar uno de los cafés más premiados de Colombia, donde además podríamos disfrutar de unas vistas preciosas.
El Café San Alberto, a solo 5 minutos (en coche).
Allí pedimos 2 cafés y una torta deliciosa. Para los amantes del café, es un auténtico paraíso
.Además, si quieres, puedes comprar café de su finca allí directamente.
Aquí también tuvimos el primer contacto con las plantas del café y las cerezas, que es como se llama al fruto del café.
Desde aquí pusimos rumbo a Pijao, conocido como el “Pueblo sin prisa de Latinoamérica”.
La carretera es una pasada. Vegetación y más vegetación.
Y de golpe, y cuando estábamos llegando al pueblo, el gran diluvio universal…
La idea era comer aquí, pero como aún era temprano y no tenía pinta de parar nos fuimos a Cordoba.
El tiempo seguía dando por saco y desde el coche tampoco nos mataba mucho lo que veíamos. Un pueblito pequeño, que comparado con Salento o Buenavista pues ni fu ni fa…
Así que pa Circasia donde paramos directamente a comer.
Fuimos directos al Restaurante la Patasola, donde pedimos una bandeja paisa, la archifamosa bandeja paisa!!
Si vais, no pidáis una por persona. ¡Es imposible acabar eso!!!
En serio, pensábamos que íbamos a reventar. ¡Como pueden comerse ese pedazo de plato!!!
Salimos a caminar un poco por el pueblo. Había mucho ambiente a pesar de estar casi toda la plaza Bolivar cerrada por obras.
Sin ellas tiene que ser muy bonita.
Rumbo para Salento, donde pasaríamos la tarde de relax.
Pero maaaaaadre mía para llegar a Salento.
Un atasco de más de 1 hora y en el pueblo no cabía un alfiler. Gente por todos lados
Cuando conseguimos llegar al hotel lo comentábamos con Carlos, el recepcionista. Y nos dijo que los fines de semana hay muchísimo turismo local. Y que en Semana Santa era una auténtica locura.
En Salento hay unos 7000 habitantes y para Semana Santa llegan a tener la visita de 20.000 personas. Con unos atascos (o trancón como dicen por allí) en la carretera de acceso de más de 12 km.
Así que si tenéis pensado visitar Colombia en Semana Santa, evitad esta zona esos días. Avisados estáis
Y ahora sí, tarde de relax con vistas.
GASTOS DIARIOS:
CAFÉ BUENVISTA: 25.200 COP
COMIDA Y BEBIDA: 68.000 COP
TOTAL GASTOS: 93.000 COP (18,40€)





