¡Cómo nos gustan los desayunos del Creta Vitalis! Son caseros, variados y muy griegos. No podemos evitar entretenernos con el desayuno, pero debemos levantarnos pues hoy nos espera el trayecto más largo de todo el viaje. Llegar a la playa de Elafonissi requiere más de 1 hora y media de trayecto en coche, un poco más que a Balos. En este caso se trata de carretera todo el trayecto, por lo que vamos más tranquilas.
Elafonissi es un pequeño islote conectado con el resto de Creta por un arrecife poco profundo que se puede cruzar cuando el mar está en calma. Hay 82 Kms hasta el pueblo de Vathi, donde dejamos el coche en el parking para cruzar el arrecife.
Cuando llegamos ya hay mucha gente; parece increíble pues estamos a finales de septiembre. ¿Qué será en agosto? Una pena, pero entendemos que tantas personas quieran estar allí, pues el islote es como el paraíso en la tierra. Tiene una maravillosa playa de arena rosa coralina y aguas cristalinas.
A pesar de la gran cantidad de gente, es fácil encontrar zonas tranquilas y nos ubicamos en sus arenas rosadas, por las que paseamos caminando y caminando hacia el fondo del mar sin que llegue a cubrirnos más de la rodilla. Entre paseos, baños, sol, arena rosada y el aperitivo griego que llevamos, pasamos el día en Elafonisi, felices.
Nos da pena dejar esta playa, pero queremos llegar al hotel a prepararnos para llegar a tiempo a cenar a Chania. Y así es, a las 7 de la tarde estamos paseando por la maravillosa Chania, esta vez en la zona del puerto pesquero. Comenzamos nuestro paseo por los astilleros venecianos del siglo XVI, conocidos por sus históricos edificios abovedados. Los edificios de esta zona se construyeron a propósito para la construcción naval que floreció en Chania en el siglo XVI. Los astilleros venecianos se encuentran a la derecha del puerto de Chania y todavía se pueden encontrar los barcos pesqueros que están anclados aquí.
Llegamos al puerto, buscando un restaurante para cenar de los que llevo anotado en mi guía: Apostolis. Tras hacer la reserva, nos dirigimos paseando hasta el faro veneciano, idealmente ubicado en el extremo del muelle, en la entrada del puerto y considerado el símbolo de Chania. El faro ya no está operativo, pero sigue siendo una de las principales atracciones de Chania por su interés histórico. El paseo junto al mar, a lo largo de las murallas venecianas, mientras el sol se esconde, es precioso.
Regresamos a la zona del puerto, ya de noche, viendo el faro brillar en la oscuridad. Tenemos nuestra mesa preparada en la terraza de la taverna. Desde allí, la vista desde el puerto de Chania es increíble.
- Apostolis: verduras al grill, calamar relleno de verduras y queso feta, vino y refresco. 25€.
Tras la estupenda cena, damos el último paseo por esta encantadora ciudad. Hay muchísimo ambiente a la vez que se respira calma. Callejeamos entre las mansiones venecianas restauradas, llenas de tavernas y tiendas locales. Nos ha encantado volver a Chania.
