A las 10h, tras el típico desayuno, nos fuimos hacia Dublín. Llegamos a nuestro hotel sobre las 12h, la verdad que la entrada a Dublin en coche dice muy poco de esta ciudad. La cual hay que disfrutar en su centro andando.ç
El Buswells Hotel (212 €) es un hotel de 1.880 en el centro de Dublín, cuando estuve buscando no encontraba nada que bajara de los 195€, tanto en hoteles centricos como alojamientos B&B o casas alejadas del centro. El conserje, todo un personaje, nos guardó las maletas mientras fuimos a devolver el coche de alquiler.
Sixt tiene una "sala" en la primera planta dle hotel Conrad, pero no está indicado. Así que mientras uno se quedo en el coche en doble fila, otro subió a preguntar. Cuando empecé hablar en inglés no me entendia y cuando estaba repitienco, me dijo que si era español. Resultó ser un español escuchando a otro hablar en un pésimo inglés. Dejamos el coche en el parking del hotel y dejamos la llave. Luego un pequeño paseo hasta el hotel para hacer el check in y ponernos pantalón corto, ya que hacía calor.
A las 13:15h nos fuimos a buscar un sitio para comer, fuimos al Kehoes Pub, pero solo tenía sandwick. Este pub por la tarde estaba hasta arriba de gnte a la salida del trabajo. Intentamos en el Busen pero había bastante cola, así que comimos en Eddie Rocket's. Comida rápida americana muy normalita.
Nos dimos un paseo por la calle Grafton Street, una de las dos arterias comerciales de la ciudad, donde hay gente cantando siempre. Continuamos hacia la entrada principal del Trinity College para visitarlo. Hay una visita imprescindible, la vieja biblioteca, este verano están siendo restaurados los libros y han sido retirados de las estanterías. Como leímos muchas malas críticas porque la gente se siente estafada de pagar una entrada nada barata para ver estanterías vacías, decidimos no entrar.

Continuamos entrando en la Irish Houses of Parliament, antiguo parlamento de Irlanda, que hoy es la sede del banco de Irlanda. Después de pasar por la estatua de Molly Malone, caminamos hasta el Puente del Medio Penique, para luego recorrer las animadas calles de Temple Bar. La siguiente parada fue el Castillo de Dublín, para continuar con el City Hall, donde nos sentamos un rato a descansar en un banco al lado de la oficina de turismo. Continuamos hacia la Catedral de la Santísima Trinidad y la Catedral de San Patricio, donde nos volvimos a sentar un rato en su parque lleno de gente. Este es uno de los sitios más agradables de Dublín, donde los niños pueden jugar. Luego fuimos al Linn Garden, donde había gente sentada leyendo libros.

Tras 3 horas de caminata, volvimos a tomar una pinta al animado Temple Bar que da nombre al barrio, con música en directo. Estaban tocando música de los Beatles, que correaba todo el bar. Tomarse algo allí es más caro que en otros pub menos turísticos, pero había un ambientazo a las 5 y media de la tarde. En un momento de la tarde, cantaron el cumpleaños feliz a alguien en español, también cantaron alguna canción en francés. Eran las 19:15 cuando salimos para el hotel a cambiarnos, empezaba a refrescar.
A las 20h empezamos a buscar un sitio para cenar, intentamos de nuevo en el Kehoes Pub, pero estaba a tope de gente y nadie comía a esa hora. Empezamos a mirar bares, pero casi todos habían cerrado la cocina o eran de alto nivel. En el Neary´s, que cerraba la cocina a las 20:30, nos dijeron que si pedíamos sandwich si nos los hacían. Así que nos sentamos a comer un sandwich y tomar un vaso de Guinness. Sitio nada destacable, salvo que es un bar histórico.
Luego dimos un paseo y encontramos una zona muy animada en el cruce de las calles Willians St. y Castle Market, lastima, aquí había gente comiendo tarde y hubiera sido un buen sitio para cenar o comer. Luego estuvimos tomando un helado en Gino´s, en general las heladerías son caras en Irlanda. No se si tendrá que ver con el impuesto al azucar de las bebidas azucaradas (SSDT), son más caros los refrescos que los vasos de cerveza.
Volvimos a pasar por Temple Bar para ver la animación de noche, a esas horas ya tenías que ir esquivando algún borracho, es lo que tiene cenar tan pronto

. La música del Temple Bar estaba super animada y mientras estabamos esperando por un sitio libre, nos vino uno de seguridad para pedirnos que nos fueramos, que eran las 22:01 y los menores no podía estar. Así que nos fuimos para el hotel.