Hoy es nuestro último día de ruta ciclista por el Donau. LLegaremos a Kremns an der Donau, allí dormiremos, para, al día siguiente, tomar un tren hacia Viena. Atravesaremos el valle del Wachau, Patrimonio de la Humanidad por la armonía en sus paisajes que conforma sus pueblos medievales rodeados de cultivos de viñedos y albaricoques.
Amanece un día nuevamente soleado y va a hacer calor. Como nuestro alojamiento en Kremns no incluía desayuno, nos vamos a almorzar a una pastelería a la que le habíamos el ojo el día anterior (Bäckerei Konditorei Johannes Mistlbacher). Tomamos en la terracita unos cafés y unos bollos muy ricos.
Arrancamos con ganas para comenzar a cubrir los 42 kms que nos separan de nuestro alojamiento de hoy en Krems an der Donau. Nuestra idea inicial es hacer el primer tramo por el margen izquierdo del río hasta Oberarnsdorf en donde cruzaremos el río mediante un ferry, pero al poco de salir del Melk nos esquivocamos y acabamos cruzando el río por el Melker Donaubrücke, que nos ofrece unas vistas espectaculares del Donau. Decidimos no dar marcha atrás y continuar por este lado.
Circulamos por un carril bici que discurre paralelo a la 3 hasta la localidad de Grimsimng en donde debemos de desviarnos a la izquierda para circular a partir de aquí por vías secundarias. Atravesamos prados y comenzamos a ver cultivos de Marilien (albaricoques). En un par de kilómetros volvemos a circular pegados a la carretera, aunque el carril es exclusivo para bicis los coches pasan a mucha velocidad y el ruido es un poco estresante
En Aggsbach Markt el carril bici se desvia a la izquierda y por fin nos apartamos de la carretera
):;. De nuevo, al pasar el pueblo, el carril bici vuelve a circular junto a la ruidosa carretera hasta que, pasados unos kilómetros, en Groisbach, volvemos a separarnos.Seguimos pedaleando por una carretera secundaria que, a diferencia de toda la ruta realizada hasta hoy, es un continuo sube y baja, los desniveles tanto de subida como de bajada son muy pequeños, pero la etapa se hace mas incómoda que las anteriores. En Schwallenbach, hacemos una parada. El pueblo parece muy antiguo, descansamos unos minutos y comemos y bebemos algo a la sombra de sus centenarios edificios.
El día es el más caluroso de los 6 que llevamos rodando y el recorrido apenas ofrece sombras, entre esto y las cuestecitas el cuerpo pide agua. A menos de 3 kms se encuentra Spitz, la localidad a donde llegaríamos cruzando el río si hubiesemos circulado por la otra orilla.
Se trata de una localidad mas grande, con muchos servicios (tiendas, alojamientos, etc.) en donde se ve mucho movimiento de grupos de turistas que llegan al centro del pueblo en tren desde Viena, para pasar el día en el famoso valle del Wachau.
Buscamos un super en donde comprar comida, todavía es temprano, pero en Spitz tenemos mirado una zona de baño y no queremos perder la oportunidad. En el aparcamiento hay una furgoneta vendiendo pollos asados con patatas que la gente come en unas mesas situadas allí mismo. Una pena que sea temprano para comer
Llegamos a la playa fuvial y está muy bien, de facil acceso, pegada a un parque con mesas y bancos para comer a la sombra y WC, aquí nos quedamos. Nos ponemos los bañadores y........ al agua patos.
Disfrutamos de un buen rato chapoteando, nadando y tomando el sol. Cuando ya nos entra el hambre nos cambiamos y disfrutamos de una rica comida.
De nuevo en marcha pero por poco tiempo, hacemos una paradita en la Wehrkirche St. Michael. Hay mucha gente y no me extraña porque tanto el lugar como la iglesia me parecen preciosos.
Continuamos cruzando el caso antiguo de Wösendorf in der Wachau otro bonito pueblo medieval. Aunque nos hayamos refrescado hace poco hoy hace mucho calor, tenemos que tomarnoslo con calma. Seguimos ahora atravesando campos repletos de cultivos del famoso vino del valle. Tras otra cuestecilla llegamos al pueblo mas grande y bonito de los recorridos hasta ahora, Weißenkirchen in der Wachau, en donde en una plaza los nativos se están pegando un fiestón.
Dejamos el pueblo atrás y nos introducimos de lleno en la imagen que mas recordaré de esta etapa, pedaleamos por un amplio valle repleto de viñedos, solo se ven vides y mas vides. Me recordó un poco a los viñedos de la Ribeira Sacra, aunque los bancales están mucho menos empinados aquí.
Terminamos este tramo de postal y volvemos a circular por el carril bici pegado a la carretera, apenas son 2 kms hasta llegar a Durnstein, el pueblo mas conocido y turístico del Wachau, un poquito antes de llegar me paro a tirar una foto desde un mirador habilitado.
La subida al pueblo se nos hace un poco dura porque ya llevamos unas cuantas hoy, y esta es de las mas largas.
Cruzamos todo el casco antiguo del pueblo y nos bajamos de la bici para dar un pequeño paseo y descansar. Dejamos las bicis junto a la torre de las antiguas murallas.
Nos dirigimos hacia la abadía barroca, cuya torre azul y blanca destaca desde el primer momento en el que tienes a la vista la localidad. Allí hay un grupo grande de turistas esperando a que abran las puertas para poder entrar. Decidimos echar un vistazo por fuera y buscar un lugar tranquilo en el que podamos descansar a la sombra.
Después de la parada retomamos la ruta hasta Kremns an der Donau. De los 47 kms que teníamos planificados en la jornada de hoy, apenas nos quedan menos de 11 para llegar a nuestro hotel. Los 3 primeros los hacemos por una carretera secundaria entre viñedos que se separa del río, para volver al Donau en carril bici paralelo a nuestra conocida carretera 3 una vez superados los mismos, este tramo discurre a unos metros de altura sobre la carretera por lo que los coches no molestan y se hace muy agradable.
Superamos las primeras edificaciones de Krems, es una localidad que se divide en dos núcleos de población algo separados entre sí. Llegamos a una rotonda y al superarla nos encontramos en una amplia avenida con carril bici a ambos lados que nos introduce en la ciudad, flanqueados por edificios decimonónicos, es la Ringstrabe. Al final de esta, cruzamos un canal por un puente y justo a su salida debemos de girar a la derecha para seguir por el Donaureg por el que nos acercaremos hasta el Orange Wings Hotel Krems, nuestro alojamiento. El mas costoso de todo el viaje 170,00 €. Es un hotel moderno, la recepción sólo funciona hasta las 8 pm, habitaciones funcionales pero muy justas, situado en las afueras, en definitiva, no nos gustó, pero no se la razón por la cual esta es la localidad con el alojamiento más caro de todo el viaje.....
Es temprano para cenar, todavía son sobre las 5 y media de la tarde, nos damos una ducha que nos viene de perlas después del calor que hemos pasado (sin duda la jornada más calurosa) y vemos la final del campeonato de Europa de futbol masculino sub 21.
Al final del partido si es hora de cenar, a dos minutitos caminando desde el hotel tenemos localizado un restaurante que tiene buenas opiniones y que sirve comida típica austríaca. s'Lercherl, cuando llegamos los clientes de la terraza (situada en una zona ajardinada y separada por un seto de la carretera) nos miran un poco extrañados, se ve que es un lugar frecuentado por lugareños
, buena señal. Nos dan mesa en la terraza y los peques comen su tercer Snitzel, yo un plato de ñoquis con verduras y mi mujer no recuerdo Allí me dirijo a recepción para arreglar el tema de las bicis. Recuperamos las mochilas de las alforjas y hablamos con la recepcionista, que en un principio no parece muy convencida del sistema. Al final accede a guardarnos las bicis hasta que las pasen a recoger, las dejamos candadas con el sistema que nos proporcionaron, bloqueadas con sus llaves, metemos las llaves en el sobre que la recepcionista debe de entregar a la empresa de alquiler y nos despedimos de nuestras compañeras que tan buen servicio nos proporcionaron, ni un pinchazo, ni un problema mecánico
A día de hoy no hemos recibido noticias respecto a las bicis por lo que suponemos que todo fue OK.




























