Amanece un nuevo día y hoy toca la segunda jornada en Puy du Fou. Hemos dormido bien y también descansado pero hoy la jornada va a ser más larga al haber espectáculo nocturno.
Nos acercamos a desayunar y el encargado del hotel, que fue el que nos atendió ayer a la llegada, nos recalca que, en Francia, el desayuno siempre es “sucré” (dulce). Así, en el buffet sólo hay opciones de este tipo: croissants, pain au chocolat, bizcochos de varios tipos, tostadas…. A mí me vale pero mi mujer tuerce el morro porque le va más lo salado… Bueno, son dos días…. Aquí la lío gorda con el microondas para calentar la leche porque en la puerta del electrodoméstico pone no calentar más de dos minutos pero como en casa con dos minutos se queda la cosa templada pues, más chulo que un ocho, le pongo tres minutos y, claro, se sale la leche y pongo el interior del aparato fino, filipino
. Me "excuso muá" de todas las formas posibles y el hombre, muy profesional, le quita hierro al asunto y arregla el desaguisado… ¡Ay pollito….!
Cogemos carretera y se ve que hoy viernes va a haber más afluencia de gente al parque que ayer por lo que nos alegramos de haber exprimido la jornada y haber visto los máximos espectáculos posibles. Aparcamos en zona relativamente próxima a la entrada y cumplimos el mismo ritual que el día precedente.
Hoy empezamos la ronda de espectáculos por el de cetrería.
Séptimo espectáculo: Le bal des oiseaux fantômes
Sinopsis de la trama: En la época de la construcción de los castillos medievales los recuerdos de la princesa Aliénor y su amiga de la infancia, Eloïse, cobran vida y más de 330 aves regresan para habitar las antiguas ruinas, abandonadas durante siglos. Águilas, halcones, buitres, milanos, lechuzas y decenas de otras rapaces danzan en el cielo y se lanzan sobre los brazos de los maestros cetreros, que orquestan este envolvente baile.
Este espectáculo al aire libre viene a durar una media hora y tiene traducción. Tiene su equivalente en Puy du Fou España pero no sé si a la misma escala en cuanto a número de aves en acción se refiere. Lo que leí antes de ir es que ese año, en Francia, había habido gripe aviar y ello había afectado a los ejemplares existentes en el parque por lo que no estaban participando tantos en el show como era habitual. Aun así, nos pareció espectacular y digno de volverse a ver. En cuanto al mejor lugar donde ubicarse, si te pones en las gradas altas se admira mejor el vuelo de los cientos de pájaros en vuelo libre pero si te decantas por el foso, en la parte inferior, estarás más cerca de los pájaros y lograrás una mejor inmersión en el meollo del espectáculo. Si te pones en los extremos de cada fila de asientos en la grada superior y llevas gorra o sombrero puede incluso que te planten un ave encima. Otro dato es que después de la función puedes pasear por las pajareras que se encuentran cerca de las gradas para ver de cerca las aves pero este año, por la gripe aviar referida supongo, no las tenían a la vista.
[align=center]ESCENARIO DEL ESPECTÁCULO DE CETRERÍA EN PUY DU FOU
Nos acercamos a desayunar y el encargado del hotel, que fue el que nos atendió ayer a la llegada, nos recalca que, en Francia, el desayuno siempre es “sucré” (dulce). Así, en el buffet sólo hay opciones de este tipo: croissants, pain au chocolat, bizcochos de varios tipos, tostadas…. A mí me vale pero mi mujer tuerce el morro porque le va más lo salado… Bueno, son dos días…. Aquí la lío gorda con el microondas para calentar la leche porque en la puerta del electrodoméstico pone no calentar más de dos minutos pero como en casa con dos minutos se queda la cosa templada pues, más chulo que un ocho, le pongo tres minutos y, claro, se sale la leche y pongo el interior del aparato fino, filipino
Cogemos carretera y se ve que hoy viernes va a haber más afluencia de gente al parque que ayer por lo que nos alegramos de haber exprimido la jornada y haber visto los máximos espectáculos posibles. Aparcamos en zona relativamente próxima a la entrada y cumplimos el mismo ritual que el día precedente.
Hoy empezamos la ronda de espectáculos por el de cetrería.
Séptimo espectáculo: Le bal des oiseaux fantômes
Sinopsis de la trama: En la época de la construcción de los castillos medievales los recuerdos de la princesa Aliénor y su amiga de la infancia, Eloïse, cobran vida y más de 330 aves regresan para habitar las antiguas ruinas, abandonadas durante siglos. Águilas, halcones, buitres, milanos, lechuzas y decenas de otras rapaces danzan en el cielo y se lanzan sobre los brazos de los maestros cetreros, que orquestan este envolvente baile.
Este espectáculo al aire libre viene a durar una media hora y tiene traducción. Tiene su equivalente en Puy du Fou España pero no sé si a la misma escala en cuanto a número de aves en acción se refiere. Lo que leí antes de ir es que ese año, en Francia, había habido gripe aviar y ello había afectado a los ejemplares existentes en el parque por lo que no estaban participando tantos en el show como era habitual. Aun así, nos pareció espectacular y digno de volverse a ver. En cuanto al mejor lugar donde ubicarse, si te pones en las gradas altas se admira mejor el vuelo de los cientos de pájaros en vuelo libre pero si te decantas por el foso, en la parte inferior, estarás más cerca de los pájaros y lograrás una mejor inmersión en el meollo del espectáculo. Si te pones en los extremos de cada fila de asientos en la grada superior y llevas gorra o sombrero puede incluso que te planten un ave encima. Otro dato es que después de la función puedes pasear por las pajareras que se encuentran cerca de las gradas para ver de cerca las aves pero este año, por la gripe aviar referida supongo, no las tenían a la vista.

Por lo demás, es show es apabullante y no te da la vista para seguir el vuelo de tanto pájaro en acción. La banda sonora es excelente y mueve a la emoción más absoluta y eso que, según reseñas de visitantes de otros años, la han cambiado y la anterior era mucho mejor.
Desde allí nos fuimos directos al siguiente espectáculo.
Octavo espectáculo: Les chevaliers de la table ronde
Sinopsis de la trama: Sumérgete en el universo mágico de la leyenda del rey Arturo. A los pies de las murallas de la ciudad medieval, Merlín pone a prueba el valor de un jovencísimo Arturo. Tras haber liberado a Excálibur de su sortilegio, Arturo descubrirá los prodigios del lago encantado y de la Dama del Lago y participará en el retorno de los Caballeros de la Mesa Redonda, que se habían ido a la búsqueda del Santo Grial.
Este espectáculo al aire libre viene a durar un cuarto de hora y tiene traducción. Personalmente, pese a tener unos buenos efectos, me pareció un bodrio más que nada porque la historia que se cuenta es confusa. De hecho, sería otro show que me saltaría si tuviera la agenda muy ocupada.


A partir de aquí, sinceramente, ya no recuerdo el orden que seguimos a lo largo de la jornada hasta el espectáculo nocturno por lo que voy a comentar lo que vimos sin atender a horas.
Fuimos a ver otra vez Mousquetaire de Richelieu y esta vez subimos a la parte superior del teatro para tener otra perspectiva del espectáculo. Intenté fijarme en otros puntos de la puesta en escena y, ciertamente, se me habían escapado cosas de la primera visualización. He de decir en mi debe, porque no lo hago nunca, que no pude evitar el manipular mi teléfono para activar la aplicación de reconocimiento de canciones durante la representación con el fin de saber los títulos que iban sonando y luego buscarlos en casa. De la búsqueda saqué bastantes canciones y el constatar que, en cuanto a música épica se refiere, lo que compone Two Steps from hell es lo mejorcito de este género.

Fuimos a ver de nuevo Le Signe du Triomphe y esta vez nos pusimos en la zona de la facción gala junto a las autoridades (el día anterior estábamos en la zona romana). Hay público sentado en una zona que se alinea con la afición rival y ello da pie a que los actores interactúen con ellos afeándoles su conducta y es bastante divertido. También aquí pudimos fijarnos en detalles que habíamos pasado por alto en la visualización del día anterior.


A la salida tocaba ya reponer fuerzas y teniendo en cuenta que el merendero del día anterior estaba en una zona algo apartada y estuvimos muy tranquilos, volvimos al mismo también a una hora de comer tardía y estuvimos la mar de bien. Aquí hacemos un alto hasta la siguiente etapa.
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