Anoche busqué en Google "bus normal Xela Guatemala". Me salió una empresa, "XelaBus", que tiene salida a las 8:30. Así que, por si acaso, he ido a la parada a las 7:30 para asegurarme, que aún me veo teniendo que ir a Guatemala en chicken bus. Después de lo de ayer, prefiero ir andando antes que en chicken bus.
Cuando he llegado, la chica me ha confirmado la salida a las 8:30 por 12€. Un regalo. Hemos estado intercambiando experiencias de los chicken buses. Ella dice que les tiene auténtico pánico. Al año, dice que llegan a morir en Xela una media de 10 personas en accidentes en esos buses, pocas me parecen. Con mi billetito me he ido a la panadería de al lado a comprar algo de desayunar y, a las 8:30 puntuales, hemos salido. Qué maravilla de bus: espacio, conducción normal y silencio, sobre todo silencio. Han sido tres horas y media que, después de lo de ayer, me han sabido a gloria. Hemos llegado a las 12 a la Ciudad de Guatemala y de ahí me he pillado un Uber al alojamiento.
El alojamiento es regulero, pero por 10€ me hace el apaño con habitación individual con aseo. Aún no tenían lista la habitación, así que el hombre me ha llevado a un sitio a comer en el que no me habría metido ni de broma. Pero el hombre me ha llevado con tanta ilusión que no podía decir que no... Pollo con arroz por 3€, en este caso acompañado de horchata. Gastronomía guatemalteca: cuando menos te lo esperas, te añaden algo random, en este caso su horchata como maridaje del pollo frito.
Después de comer he estado haciendo tiempo dando un paseo por el centro. La ciudad, la verdad, poco tiene. Una plaza central típica con el edificio del gobierno y la catedral, alguna iglesia y una calle comercial bastante animada. A las 15:00 he vuelto al alojamiento y he aprovechado para llevar la ropa a la lavandería. Estaba ya la situación complicada con la ropa...
He descansado un poco y me he vuelto a pegar otro paseo. Se parece mucho a Guayaquil en cuanto al tema de la seguridad. Hay seguridad armada en cada establecimiento. Incluso en las panaderías de barrio hay personal de seguridad en la puerta con escopeta. Hay establecimientos como las farmacias en los que hay incluso dos. Se supone que la zona turística es segura, pero cualquiera lo diría. Es que hasta un puestecito de helados móvil tiene un tipo de seguridad al lado.
Me he pasado por el mercado central en el que venden artesanías, carne y fruta. Iba buscando una maqueta de un chicken bus que fuera realista, pero creo que no existen. Tienen chicken buses de madera, pero son cutres. Estaría chulísimo una maqueta buena de uno como recuerdo. He vuelto a recorrer la calle comercial y a la tarde hay más ambiente. En las esquinas se pone gente a tocar marimbas, gente con patinetes y muchos puestos de helados. He pasado por una calle que estaba dedicada exclusivamente a tiendas de piñatas. Aquí debe ser muy típico porque habría fácil 20 tiendas de piñatas. Cada 100 metros te encuentras gente predicando micrófono en mano de las formas más variopintas. Un tío cantando la llegada de Jesús, una mujer enfadadísima porque somos pecadores, un hombre expulsando el diablo... Yo creo que aquí deben tener mucha fuerza iglesias tipo Testigos de Jehová, adventistas o pentecostales en las que hay obligación a predicar en público, es que no es normal la cantidad que hay y la pasión que le ponen. Si haces contacto ocular con ellos, aún gritan más.
Ya a la noche se ha puesto a llover. Me he pillado una pizza y para el hostal. Menos mal que estoy andando muchísimo porque lo que es comer muy sano no estoy comiendo, pero es que tampoco dejan mucho margen esta gente. La Ciudad de Guatemala tiene para justo un paseíllo por la tarde, poco más se puede rascar. Mañana madrugo para estar a las 4 en el aeropuerto. Poco más por hoy.