Vamos a por el tercer día en la ciudad de Río de Janeiro, nos lo estamos tomando con calma, no es la típica visita turística que hoy día hago, en esta época era más de levantarnos, salir a pasear y dejarnos fluir sin tener un plan en concreto, sobre todo después de haber visitado el Cristo Redentor, era salir a pasear por aquí y por allá viendo lo que salía a nuestro paso, aunque lleváramos algo anotado mentalmente para visitar. Bajamos a desayunar al comedor del hotel y volvemos a la habitación para coger mochila, cámara y demás. Estas son las vistas que tenemos al Pan de Azúcar y al Puerto Deportivo Marina da Glória.

Aquí en la habitación luciendo las pelucas que nos hemos comprado para traerlas a España y ponérnoslas en los días de fútbol o alguna fiesta de Brasil.

Salimos a pasear por la ciudad, muy cerca de nuestro hotel se encuentra la Cámara Municipal o Ayuntamiento de Río de Janeiro. Fue fundada junto con la ciudad en 1566, cuando estaba integrada únicamente por un fiscal y un juez. En 1892, la República le quitó a la Cámara los poderes ejecutivos que había mantenido desde el siglo XVI dejando al alcalde decidir sólo sobre cuestiones delicadas, y con mandatos de tres años. Cuando llegamos había una manifestación en la plaza donde se encuentra y junto a la escalinata de acceso. Aquí sentado había un periodista retransmitiendo en directo la manifestación, yo ni corta ni perezosa me siento al lado suyo para hacerme una foto y me pasa el teléfono con la persona que estaba hablando, jajajaja.


Continuamos para ver la Catedral Presbiteriana, una iglesia protestante, de orientación presbiteriana calvinista. El templo está clasificado como Patrimonio Histórico de la ciudad. De estilo neogótico, su diseño se inspiró en la Catedral de Saint-Pierre de Ginebra.

En la Plaza Tiradentes se encuentra el Monumento a Dom Pedro I, primera escultura pública de Brasil. La estatua ecuestre fue inaugurada en la Plaza de la Constitución en 1862, se llevó a cabo una gran fiesta cívica en la ciudad para celebrar el evento. Más tarde fue trasladada a esta plaza. La figura principal es Dom Pedro I sosteniendo la Constitución de 1824. Al pie de las estatuas están representadas las provincias brasileñas de la época, Amazonas, Paraná y San Francisco, con figuras indígenas y animales de la fauna brasileña como el armadillo, el oso hormiguero, jaguar, caimán, o tapir.

Seguimos hasta Plaza la República donde se encuentra Campo de Santana, un parque histórico del siglo XIX. El nombre Campo de Santana tuvo su origen en 1753 a partir de la iglesia aquí construida que fue demolida en 1854 para dar paso a la primera estación de ferrocarril urbano de Brasil. En 1941, en el lugar de la antigua estación se inauguró la actual Estación Central de Brasil. El parque fue renovado en 1873 y finalizó en 1880. Cuando estábamos haciendo fotos se nos arrimaron dos personas avisándonos de que tuviéramos cuidado con la cámara de fotos, vimos que había varios mendigos y suele estar transitado por consumidores de drogas pero no tuvimos ningún problema al respecto.


El parque también cuenta con un gran lago en su interior.


En el parque se pueden ver diversos animales como patos de bosque, gansos, pavos reales, gatos y agutíes, unos roedores parecidos a conejos o ratas.


Como curiosidad, el parque fue escenario de numerosas corridas de toros hasta que en 1907, fueron prohibidas por decreto del alcalde Sousa Aguiar. Esto puso fin a una práctica que existía desde el siglo XVIII.

Continuamos paseando por el centro histórico de la ciudad donde hay bastante ajetreo, tanto de coches como de personas.


Nos adentramos en una de las calles más comerciales de Río, Rúa Sr. dos Passos que está llenas de tiendas de todo tipo, parece como un zoco.


Hacemos un alto en el paseo y nos metemos en la mítica Confitería Colombo, fue elegida cómo una de las diez cafeterías más bellas del mundo. Fue fundada en 1894 por los inmigrantes portugueses Joaquim Borges de Meireles y Manuel José Lebrão. Es bastante turística y suele estar llena, pero el servicio es rápido, tiene mucha variedad de productos dulces o salados.


El interior tiene una una arquitectura de estilo francés Art Nouveau, pasó por cuatro reformas después de su construcción. Los inmensos espejos del interior son de cristal Belga, los vidrios y cristales fueron traídos de Francia, los muebles y molduras son de Jacarandá, una madera típica de los climas subtropicales, es conocida como una de las mejores maderas del mundo. Las mesas son de mármol y las sillas de paja, además del suelo de ladrillo hidráulico. La cafetería ha sido punto de encuentro de gobernadores, alcaldes, escritores, comerciantes, y artistas de distintos ámbitos.



Tras el descanso continuamos hasta la Iglesia Matriz de N. S. de la Candelaria, su diseño arquitectónico es una combinación de barroco, neoclásico y neo-renacentista. En 1609 empezaron a construir una pequeña capilla en el lugar donde actualmente está la iglesia, pero no fue hasta 1710 cuando se tienen los primeros registros y fue cuando tuvo la primera reforma la pequeña iglesia. Se inauguró en 1811 aunque seguía en obras. La fachada está considerada una de las más bellas del mundo. En 1993 ocurrió un triste suceso a las puertas de la iglesia cuando la Policía Militar disparó a más de setenta personas que dormían en la puerta de la iglesia. La llamada "Masacre de la Candelaria" dejó como víctimas a seis niños y dos adultos, este suceso conmovió al país, las causas de la matanza nunca fueron definidas. Recuerdo que había unas siluetas pintadas en el suelo de las victimas, me hice una foto pero se me ha debido de borrar porque no la encuentro, que pena porque era muy ilustrativa

Ahora visitamos el Palacio Tiradentes, un sitio histórico que atesora desde los tiempos del Brasil Colonial gran parte de la memoria política de Brasil. El primer edificio construido aquí fue sobre 1640 que sirvió para albergar a los tres primeros concejales electos. En el piso de abajo se encontraba la cárcel de la ciudad, fue aquí donde el alférez Joaquim José da Silva Xavier Tiradentes, estuvo preso durante tres días antes de ser ahorcado el 21 de abril de 1792 tras ser detenido en 1789, Tiradentes fue conducido a una fortaleza en la Isla de las Cobras, donde permaneció casi tres años. En 1922 el antiguo edificio de la prisión fue demolido para dar paso a un gran palacio, el Palacio Tiradentes con diseño en estilo ecléctico. Fue inaugurado en 1926. Se puede visitar gratuitamente con visita guiada.


Frente al palacio se puede ver la Estatua de Tiradentes, se encuentra en el lugar donde fue ejecutado. La estatua se ha convertido en un símbolo importante que conmemora los sacrificios y la resistencia de Brasil en la lucha por la independencia.

Nos vamos paseando hasta la Playa de Flamengo, una playa grande de arena fina y con excelentes vistas al Pan de Azúcar.

Continuamos por el Parque Brigadeiro Eduardo Gomes,conocido como Aterro do Flamengo, un pulmón verde con vista a la Bahía de Guanabara y al Pan de Azúcar.

En 1961, el gobierno de Carlos Lacerda inicia la construcción del Aterro do Flamengo, terreno ganado al mar e inaugurado en 1965. Vemos paneles con distintos artículos en conmemoración de los 60 Años de los Derechos Humanos.


Paramos a tomar algo en el Restaurante Porcao, cuando salimos vimos que venía un chico detrás de nosotros y cuando le mirábamos se escondía detrás de las palmeras, afortunadamente no nos hizo nada, aligeramos el paso y listo.

Ya es hora de irse a descansar, además ha empezado a llover un poco.


