Las excursiones de este año sería incapaz de ordenarlas de mejor a peor, todas y cada una de ellas me atraían por igual, y todas superaron mis expectativas.
Hoy toca de nuevo hacer kilómetros de coche, nos vamos al norte, a HOLBOX. Leandro nos lleva hasta el puerto de Chiquilá, donde nos espera una embarcación privada en la que haremos el recorrido del día de hoy, y Leandro nos acompaña.
Antes de tocar la isla como tal, Leandro nos sugiere visitar el ojo de agua YALAHAU. Se trata de una laguna natural, que fue refugio de los piratas en el siglo XVI y fuente de agua dulce.
Las instalaciones están preparadas para el turista, con baños, duchas, vestuarios, zona de hamacas, restauración...El uso de chaleco es obligatorio y la verdad es que tampoco estuvo masificado.






El agua estaba fresca pero se agradecía. Y las vistas desde lo alto de su mirador fueron espectaculares.
Desde allí nos vamos con la lancha a ISLA PASIÓN, un islote solo habitado por aves, y en la que en determinados momentos del año se pueden avistar flamencos.
Cuando llegamos apenas había gente, así que aprovechamos para bañarnos, porque sus aguas son las típicas de revista: transparentes, cálidas, apenas cubre, con ese tono azul si levantas la vista...vamos para enamorarse.
A medida que fueron llegando más lanchas y grupos, subimos al mirador y paseamos por los senderos de la isla.





