Hoy he podido dormir sin despertador y me he hecho mi cura de sueño. He desayunado a las 8:30 con el dueño del hostal mientras solucionábamos el mundo, un poco antisemita el hombre pero bueno, tampoco he venido a discutir así que a muerte con él. Después de desayunar me he ido a dar una vuelta por el centro.
He ido andando hasta un super para comprar protector solar. Me he ido bastante lejos con intención de volver por la costa... Error. En Google Maps se veía como un paseo marítimo pero, si bien es cierto que lo hay, es como una especie de favela. Paralelo a una carretera va el paseo marítimo en alto sobre el mar, está lleno de indigentes que han montado una especie de poblado con casas de plástico. Cuando me he dado cuenta del panorama no tenía mucha vuelta atrás. Es un tramo de unos 500 metros lamentable. La gente va a su bola y como mucho te saludan con bom dia pero tela. Hasta niños viviendo en unas condiciones que ni las ratas. A pleno sol, protegidos por bolsas de basura, olor a meados intensisimos y más de uno fumando crack o medio muerto en el suelo, cuando no rebuscando en la basura. Se ve algun coche de servicios sociales hablando con la gente pero imagino que muchos son enfermos mentales o drogadictos que reniegan de cualquier ayuda o sistema. Finalmente he salido del berenjenal en una zona más civilizada, el museo de arte moderno, con vistas "bonitas" a la favela que acabo de recorrer y una mini playa de gente local.
Del museo de arte me he vuelto al centro subiendo por el ascensor. Aquí me he entretenido como ayer viendo el ambiente de batucadas y capoeiras. Ahora por la mañana las capoeiras parecen menos enfocadas en sacar dinero del turismo. Mientras veía una de las batucadas en la plaza central he visto el primer robo del viaje. Había un grupillo de turistas mayores que iban con un guía, mientras escuchaban al guía han aparecido a la carrera cinco críos que se han echado encima del grupo y, en menos de un segundo, se han ido corriendo cada uno por un lado. Un hombre ha salido tras ellos, calzándole un mochilazo en la cabeza a uno pero lejos de pillarlo a la carrera, parece ser que los crios han robado los collares que llevaban puestos una pareja del grupo. Hay que ser listo para llevar joyas puestas... Mientras los robos sean así ni tan mal. Como dirian en Colombia "iban dando papaya". A todo esto había una furgoneta de la policia a 20 metros de la escena, ni se han inmutado. Solo al rato han cogido dos policias y han salido con dos motos.
Después de la batucada me he ido a comprar algo para comer en el hostal y descansar un rato. A la tarde me he vuelto al centro y me he pillado un taxi a la favela famosa de la que es Carlinhos Brown y donde fundo el grupo de Timbalada, Candeal. Es una favela que se ha reconstruido gracias a la música y donde ahora hay seguridad para visitarla. Lamentablemente hoy domingo el ambiente era nulo. Gente tomando el fresco y poco más. Un paseo curioso pero sin ambiente desmerece.
De Candeal me he vuelto para el centro y me he bajado a la zona de los conciertos. Hoy tocan tres grupos y los dos primeros son los chulos. Filhos de Ghandy, el grupo de percusión mas antiguo de Salvador. Este grupo se fundó en 1949. Lo que tiene que ser un espectáculo es verlos desfilar en carnaval. Son como una asociación de la que forman parte 10.000 personas. La forman exclusivamente hombres y van vestidos con toallas y collares, simulando vestimenta india y van lanzando perfume de lavanda y regalando collares. En carnaval desfilan miles de personas así vestidas. Hoy lo que hay es un concierto en el que salen 30 percusionistas con bailarines y el que a día de hoy hace de cantante. Es un grupo que tiene una base religiosa importante basada en el cristianismo y el animismo africano. El concierto ha estado muy bien pero el plato fuerte ha sido el siguiente grupo, Timbalada.
Timbalada es el grupo que fundó en los 90 Carlinhos Brown en el barrio en el que he estado esta tarde, Candeal. Es un grupo mega famoso en Brasil y en el mundillo de la percusión. La plaza estaba a reventar de gente, con policias haciendo cordones de seguridad. Vaya despliegue. El concierto ha sido una pasada, me ha encantado, un ambiente brutal. La gente se sabe todos los temas pero no hace falta sabérselos porque montan la fiesta solo con la percusion. Me recuerda el ambiente que se crea a los conciertos de la pegatina. Tanto los cantantes como la percusión han estado impresionantes, han conseguido que la gente entera se moviera de un lado a otro e incluso hicieran círculos bailando.
Despues de Timbalada venía otro grupo pero para mí ya ha estado bien el día. Me he pillado comida para llevar y me he ido a cenar al hostal. Salvador ha sido toda una sorpresa, no me esperaba que me gustara tanto pero el toque cultural es tan intenso que es imposible que no guste.
Te mandé estrellitas anteriormente, pero había olvidado dejarte comentario 
