Es maravilloso despertar en el hotel Adrina Beach, abrir el balcón y disfrutar de un mar azul rodeado de vegetación. Nos preparamos para subir a desayunar y elegimos una mesa en la terraza con vistas aún mejores. El desayuno es super completo y muy muy rico. Fruta variada, zumos, panes de todos los tipos, bollería, pasteles caseros, mantequilla, miel, mermeladas caseras, hojaldres griegos de queso y espinacas, ensalada griega, yogur…
Cogemos nuestro coche de alquiler para dirigirnos a las playas del noroeste. Nuestra primera parada es Hovolo, una playa de arena blanca y guijarros a la que se llega aparcando en la playa de Elia (20 minutos en coche desde el hotel) y siguiendo el camino hacia la izquierda mirando al mar. El camino es tan agradable que llegamos hasta el final y nos ubicamos bajo la gran roca. Disfrutamos de baños y sol en esta playa paradisiaca. Nos encanta.
De Hovolo nos dirigimos en coche a la playa de Kastani, para comenzar nuestro itinerario “Mamma Mía”. Esta playa está más concurrida pues tiene un bar con hamacas de alquiler, pero nosotras vamos hasta el rincón de la escena de la peli, donde disfrutamos de otro rato entre baños y relax. Aprovechamos para comer un tentempié griego que hemos cogido en el hotel y hacia las 5 de la tarde vamos al hotel. Los trayectos son muy cortos y es comodísimo moverse por la costa oesta de playa en playa.
La playa de Adrina, en nuestro hotel, es pequeñita y está ocupada por las hamacas, pero como las tenemos incluidas disfrutamos de un ratito en esta playa de guijarros y aguas cristalinas. Después decidimos explorar las calas entre Adrina y Panormos, mientras el sol se va escondiendo bajo la línea del mar. Maravilloso...
Hoy decidimos cenar en el restaurante del hotel que se ubica en la zona de la piscina. Se trata de un lugar muy agradable junto al mar, donde aún quedan colores del atardecer.
-Adrina Beach Resort: tiras de calabacín frito con queso local, bolitas de pescado y calamares, zumo y copa de vino de cortesía incluidas en nuestra estancia. 24€.