De entre todas las playas de Uluwatu, Nyang Nyang siempre fue la única innegociable.
Tuve claro des del principio que no iba a hacer un macro-tour de playas para intentar verlas todas.
Nyang Nyang es una preciosa playa virgen a los pies de un acantilado. No es tan famosa como sus vecinas, aunque cada vez lo es más.


Personalmente me pareció la mejor de todo nuestro viaje. Era hipnótica. No es para todo el mundo entrar a bañarse porque hay oleaje y el fondo es de piedras pero si entras es una maravilla. La encontramos completamente cristalina. Hay poca gente si vas temprano y hay hamacas y sombillas para alquilar por 100.000 idr.

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Nosotros fuimos y volvimos en Gojek .La cuesta para acceder la bajamos andando. Para subir pedimos que nos subieran en moto. Si te atreves con las bajadas hiper pronunciadas y estás seguro de que la moto va a responder subiendo puedes hacer el trayecto con tu propia moto. Para entrar a la playa piden una donación de 5.000 idr.
A la vuelta hay que tener cuidado si vais en Gojek o Grab porque no hay cobertura. Hay que salir andando un trozo para recuperarla.
De ahí nos volvimos a pillar un Gojek y le pedimos que nos dejara en los alrededores de Padang Padang. Queríamos ir a comer al restaurante italiano la Baracca para variar un poco. Nos pedimos unos espaguetis aglio olio que nos gustaron bastante.
De ahí a la piscina del hotel y devolvimos la moto menos usada de la historia.
Para el sunset decidimos ir al Single Fin con un Gojek. Un club de playa al borde de otro acantilado en Suluban beach. La entrada es gratuita. Solo pagas lo que consumas y tampoco nos pareció muy caro. Conviene llegar pronto para coger sitio en primera fila. Tremendo sunset con el océano en marea baja y la postal de surfistas en el agua.


Para cenar repetimos en el Laggas Uluwatu.
