
La llegada a Gili Trawangan el día anterior nos había dejado tocados. No nos quedó otra que subirnos a un carrito tirado por un caballo para llegar a nuestro hotel (que estaba en la costa oeste) porque estaba muy lejos para ir con las maletas.
Nuestro caballo iba más o menos bien pero vimos a otros caballos cargando a 4 turistas con todos sus maletones.
Nos sentíamos mal. Nos daban mucha pena.
La primera noche en el hotel de Gili también nos dejó un poco decepcionados. Cuando entramos en la habitación vimos unos cuantos mosquitos volando. Como había un bote de insecticida en un armario lo empezamos a echar y empezaron a salir mosquitos volando que eso era una invasión. Íbamos pegando saltos y grititos por la habitación porque salían de todas partes. Debimos matar al menos 30 mosquitos. Que si nos llegamos a ir a dormir con esa infección sin darnos cuenta... a la mañana siguiente nos tienen que ingresar en un hospital. Y eso en un hotel de 5 estrellas. Inaudito.
El hotel era nuevo, pero parecía que llevaba en uso 15 años. La habitación era muy bonita pero todos los espacios comunes estaban sucios y descuidados, la piscina estaba verde y al personal le faltaba experiencia. Os dejo aquí el nombre del hotel para que no vayáis: Cocana Resort.
La verdad es que esperaba que la parte oeste de la isla fuera más tranquila de lo que era. Muy cerca de nuestro hotel teníamos una discoteca que se llamaba Rabbit con piscinas y trampolines que eso era un auténtico despiporre cada tarde/noche. A veces salíamos y nos pasábamos por delante solo para ver con que estaban líados. Era una actividad lúdica muy entretenida verlos pegarse unos planchazos de la leche con toda la borrachera que llevaban encima.
La costa este tiene muchísimo ambiente. Especialmente toda la zona del puerto. La parte sureste me pareció un buen sitio para alojarse si quieres estar relativamente cerca del ambiente pero más tranquilo. El este tiene mejores playas, con más snorkel y las mareas son mucho menos notorias.
Nosotros estábamos en el oeste. La zona suroeste era más tranquila que la noroeste (donde estaba nuestro hotel). Todo el oeste es la zona de sunset. Por la tarde se retira el mar muy lejos y una hora antes de la puesta de sol aparecen los locales con caballos para venderte un paseo por la playa.
Personalmente evitaría alojarme en el interior, me pareció muy sucio. En cualquier caso en bicicleta llegas a cualquier sitio en menos de 15 minutos.
Lo primero que hicimos al día siguiente fue ir a la zona del puerto para alquilar unas bicis. Como estábamos en la parte oeste tuvimos que atravesar la isla de costa a costa andando por el interior. Podíamos haber alquilado las bicis en nuestro hotel pero lo hicimos así para no tener que volvernos a subir al carro de caballos cuando nos fuesemos. Volveríamos al puerto en bici y ya buscaríamos la forma de llevar las maletas.
El interior de la isla era un auténtico vertedero.
Cerca ya del puerto nos abordó nuestro amigo "Salman", al que entre nosotros llamábamos "Salmón"..mira nos hacía gracia...
El Salmón nos alquiló un par de bicis por 50.000 idr al día por cabeza y nos vendió una excursión privada de snorkel a Gili Meno para el día siguiente por 1.000.000 de idr.
Con los deberes hechos nos fuimos en bici hacia el norte al Turtle Point (en el noreste de la isla)y nos alquilamos hamacas y sombrilla. Nada más entrar al agua vimos dos tortugas. Y peces un montón. No esperaba tanto del snorkel en Gili y no lo acabo de entender pues los corales están totalmente destruidos. Importante aquí los escarpines.

Para comer nos fuimos al restaurante Jali Kitchen. Estuvo bastante bien. Las hamburguesas están muy ricas.
Cuando llegamos al hotel pasadas las 16.00h no teníamos hecha la habitación. Se presentaron a hacerla a las 17.00h mientras nos estábamos duchando. Jordi les dijo que ya no hacía falta, que vinieran ya al día siguiente.
Esa noche vimos el sunset desde el beach club de nuestro hotel.
