El bufet desayuno del hotel es bastante completo, nos lo tomamos con calma ya que el día de hoy va a ser más tranquilo que el anterior.
Para movernos por la ciudad utilizamos Careen, funciona muy bien, solo tuvimos un pequeño incidente que comentaré
Nuestro primer destino es el Museo Nubio, las distancias es la ciudad no son grandes y el tráfico es más relajado en unos 10 minutos estábamos en la puerta.
En sus grandes salas diseñadas por el arquitecto Mahoud El-Hakim se exponen objetos de la historia, arte y cultura Nubia que comprenden desde el 4500 a.C. hasta la actualidad., se financió por la comunidad internacional a través de la UNESCO para salvaguardar piezas que quedaría bajo las aguas del Nilo tras la construcción de la Gran presa de Asuan.
Nada más entras nuevamente nos encontramos con una exposición del trabajo de arqueólogos españoles, concretamente de la universidad de Jaén, el proyecto Qubbet el-Hawa.






Ente las piezas mas destacadas del museo hay cuencos de cerámica pintada con 6000 años de antigüedad, una estatua de un Sacerdote de Amón en Tebas de la XXV dinastía con rasgos kushitas propios de la Alta Nubia, la armadura de caballo en unas tumbas del periodo de Ballana (siglos V-VII a.C.), unidos a otras bonitas representaciones de Ba, una estatua de Ramsés II de 12 m o momias de carneros, terminando por una zona etnográfica con representación de un poblado nubio.
Aquí tuvimos un problema ya que se les había estropeado el aire acondicionado (lo avisaban en un cartel en la taquilla), lo que supuso que el interior del museo era lo más parecido a un horno que te puedas imaginar, pero a base de agua y abanico se aguantó, aunque la incidencia hizo que la visita no fuera todo lo placentera que podría haber sido.
Al salir nuevamente Carreen hasta la zona de la estación de tren y desde allí tras una parada técnica para rehidratarnos empezamos a ver el zoco, es mucho más grande que el de Luxor, aunque se repiten muchos de los productos que ya hemos visto y tienen mas aspecto de estar producidos de forma industrial en China que ser el trabajo de artesanos egipcios, solo algunas cosas nubias parecen algo diferentes. Los vendedores no nos parecieron especialmente pesados, te ofrecían sus cosas, sobre todo especies, pero no de forma demasiado insistente, tal vez porque éramos muy pocos turistas los que estábamos por allí.
Llegamos caminando hasta el hotel después de haber parado a comer un Korsari que estaba rico.
Nuevamente la tarde relajada en la piscina, viendo una bonita puesta de sol, aunque la de Luxor creo que es insuperable. A la hora de la cena nos da pereza cruzar a la ciudad y decidimos quedarnos en el hotel, un par de Sawarmas de pollo con dos cervezas bien frías nos sientan de maravilla.
Una escapada a Suez ciudad, donde su museo y sus restaurantes de marisco, seran la primera etapa.
Otros museos seran objetivo de la escapada , alguno cerrado, aunque nos lo abriran, como el museo de la universidad de Tanta.
Terminaremos el viaje en un lugar que me hace mucha ilusion: Naukratis, este lugar (desolado...