Como todo viaje, tiene un comienzo y un final y llegó el nuestro, pero vamos a intentar aprovechar la mañana para hacer algunas compras. Nos vamos de nuevo al Barrio Santa Felicidade, concretamente volvemos a las Bodegas Durigan a comprar algún vino para traernos a España. Lo tienen ya todo decorado con los conejitos de Pascua, que bonito está todo.




Después de visitar las bodegas nos vamos a Carrefour a seguir comprando, también lo tienen todo con los huevos y chocolates de Pascua. Los paquetes de mortadela son mega grandes, tamaño hostelería


Luego nos fuimos a un mercadillo callejero donde los piñones tienen el tamaño de un proyectil, jajajaja.

Y para rematar el paseo nos acercamos el Parque Barigui a ver las Capibaras, había muchísimas crías a nuestro alrededor, que bonitas!!!.



Después nos vamos a casa a comer y a esperar que llegue la hora de ir al aeropuerto para volver a Madrid. En la pierna de mi marido se puede distinguir una Ninfa, jajajaja.

Ya en el Aeropuerto Internacional Afonso Pena de Curitiba, nos vamos hacia Sao Paolo para ir a Madrid. Bajamos del avión para coger otro y lo que había aquí era un caos absoluto ya que el día 27 de febrero se produjo en Chile un terremoto de magnitud 8,8 y un tsunami a 30km de profundidad frente a la costa de la entonces Región del Biobío. Imagen cogida de la página "ResearchGate".

El 27 de febrero de 2010, el país chileno vivió un terremoto, que tras 2' y 45" redistribuyó la masa terrestre del planeta, cambió la rotación e inclinó el eje de la Tierra. Os dejo un mapa ilustrativo con los datos de los terremotos más devastadores del siglo XXI cogido de la página "Ecoavant.com".

Y con todo este lío del terremoto de Chile, el aeropuerto de Sao Paolo estaba a reventar, la gente toda nerviosa y alterada, nuestro avión salió como una hora y pico tarde, por fin llegamos a casa y volvemos a la rutina tras el agobio del aeropuerto. Después de 15 años sin volver a Brasil y con muchos intentos de querer hacerlo, me despido de este precioso país que tanto me gustó, del cual guardo muy buenos recuerdos y el cual me trajo al gran "Amor de mi vida", mi marido Ricardo, que desde hace cinco meses se ha convertido en ex-marido después de casi 16 años de relación


