Después del Kings Fisher Trail, llegamos sobre las 16:00 de la tarde a Knysna.
Esa noche dormimos en el Aestas Bed & Breakfast, otra casa grande, con varias habitaciones, el dueño también vive allí.
No está muy lejos de la zona del Waterfront de Knysna, pero no recomiendan ir a pie por la calle.
Descansamos un poco y después de una buena ducha, nos pusimos un poco de gala, era el día de Navidad y nos fuimos a cenar en el Waterfront. Mas o menos eran las 18:30 de la tarde.
Al ser el día 25 de diciembre, casi todos los comercios estaban cerrados, tan solo había 2 restaurantes abiertos, que estaban hasta los topes, pero aunque no teníamos reserva pudimos cenar sin problemas.

Aquí nos dimos un homenaje, ya que fue la comida mas cara de todo el viaje, algunos de los platos que pedimos tenían pescado fresco y eso hizo subir un poco la cuenta, pero tampoco no es que fuera carísimo, mucho mas barato que en España.

Vimos la puesta de sol, mientras cenábamos, ya que el restaurante, tenía vistas a la bahía de Knysna.
Salimos, siendo ya de noche del restaurante, de camino al hotel, como no teníamos agua en la habitación, quisimos ir a comprar agua en algún sitio, buscando algún comercio abierto con el coche, vimos que las calles estaban desérticas, la poca gente que había por la calle, no parecían tener muy buena pinta, fue la única vez durante todo el viaje, que realmente vimos que tal vez el dueño del hotel, que nos recomendó que no fueramos andando por la calle, incluso de día, tenía un poco de razón, pero tal vez solo fue una sensación. Al final encontramos un mini market abierto y pudimos comprar una botella grande de agua, por si por la noche tuviéramos sed.
Después de un buen desayuno, nos marchamos del hotel, pero antes nos dimos un paseo, otra vez por el Waterfront, queríamos ver algunas de las tiendas abiertas, ya que el día anterior estaban cerradas.
Poco después, si pusimos rumbo a The Heads, que es un mirador que hay a la salida de Knysna, donde se pueden ver desde los acantilados que hay, la entrada del mar a la bahía de Knysna.

A las 12:00 del mediodía, teníamos una reserva, con los de Plett Seal Adventures, empresa que nos llevaría con una embarcación, hasta la reserva de Robberg, donde vive una colonia de leones marinos, con los cuales puedes nadar en el mar junto a ellos.

El equipamiento para nadar está incluido, traje de neopreno, gafas y aletas.
Habíamos escogido el horario de las 12:00 del mediodía, para no tener frío en caso de que el día no acompañara, pero nos hizo un día estupendo, hacía mucho calor.

La excursión estuvo muy bien, tan solo fuimos 9 personas en la zodiac, pero los que nadamos fuimos 7 personas, vinieron una pareja que no quiso nadar, se quedaron en la embarcación haciendo fotos.
Nos encantó la experiencia.
