Último día completo en el parque nacional Kruger.
Al principio, cuando estábamos programando como sería nuestro viaje por Sudáfrica, para este día, teníamos previsto dormir en el campamento de Satara, para el día 4 de enero hacer la Ruta Panorama y dormir en Graskop.
Pero los de Turkish Airlines, nos hicieron cambiar nuestros planes, quitándonos un día de estancia en Sudáfrica, para hacernos pasar una noche en Istanbul.
Por lo que que cambiamos la reserva que teníamos en Satara, por pasar una noche en Pretoriuskop, campamento, que está mucho mas cerca de la salida del parque, por lo que el aeropuerto de Johannesburgo tan solo nos quedaba a unas 4:30 horas en coche.

El día volvía a amanecer nublado, como teníamos que abandonar el campamento de Skukuza y no pensábamos volver, esta vez, salimos sobre las 7:00 horas de la mañana, ya con todas las maletas en el coche.
Como nos venía de paso para ir hacía Pretoriuskop, pasamos otro vez, donde ayer habíamos visto al león y la leona, también la zona donde habíamos visto a los Wild Dogs.
Por allí, tan solo vimos a una hiena, tumbada, mirándonos, no se movía, parecía que tenía una herida cerca de la espalda, tal vez la habían herido los perros salvajes, cuando luchaban por los trozos del impala que cazaron. Seguimos camino.
La verdad que no vimos mucho mas, que impalas, elefantes etc..

Queríamos ver al leopardo, pero se nos estaba acabando el tiempo. Así como nos acercamos a Pretoriuskop, empezó a llover, por lo que paramos en una zona llamada Afsaal, en la carretera H3, sitio con tienda, cafetería, baños etc.. donde desayunamos, en el panel de avistamientos que tenían, vimos que en la carretera H3 dirección Pretoriuskop, estaba señalado que habían visto leopardos, nos volvimos a animar.
Pero nada de nada. Sobre las 11:30 llegamos al campamento, como hasta las 14:00 horas no podíamos entrar en nuestro hut, volvimos a dar una vuelta por el camino H2-2, sin mucha suerte en cuanto a avistamientos, eso si, el paisaje precioso.
A las 14:00 horas como un clavo regresamos, las niñas están cansadas de tanto coche, vamos a darnos un baño, el sol a vuelto a salir y vuelve a hacer mucho calor. La piscina de este campamento, está muy bien. Hay varios monos rondando por el lugar, por lo que no nos alejamos mucho de nuestras pertenencias, por si acaso.

El restaurante de este campamento, es una hamburguesería de la franquicia Wimpy, no tiene vistas a ningún sitio o río, como si tenían los restaurantes de Lower Sabie y Skukuza, por lo que es un poco soso sentarse allí.
Por la tarde, volvimos a dar una vuelta.

Junto a la carretera, nos encontramos 2 elefantes encarándose, estuvimos un rato observándolos, tenían pocas bromas, cuando la cosa se calmó, pasamos con precaución junto a ellos.
La vegetación cerca de Pretoriuskop, era bastante mas alta que en las otras zonas que habíamos estado, por lo que encontrar algún felino, se nos veía bastante difícil.
Cansados de no ver mucho, encontramos en el camino S71, un camino sin salida, una charca con hipopótamos, eran casi las 18:00 horas, nos quedamos allí, el sol estaba bajando y nos ofrecía una bonita estampa.

Aparcamos junto a la charca, con otros coches alrededor.
En el coche de al lado, había 2 chicos jóvenes, uno de ellos nos preguntó si éramos españoles, nos había oído hablar, ellos eran portugueses, venían de Mozambique, aún les quedaba unos días de viaje por el Kruger. Hacía unos días, en Satara habían visto un grupo de leonas con cachorros como a 2 metros de distancia, tuvimos mucha suerte nos contaba el chico, mientras nosotros pensábamos, que ojalá también lo hubiéramos podido ver.

Pero bueno, no nos podíamos quejar, también tuvimos buenos avistamientos, pero siempre quieres mas, pero no es tan fácil, tienes que echar bastantes horas en el coche, parece que no, pero entre mañana y tarde, creo que estuvimos 10 horas diarias dentro del coche, durante los 3 días completos en el Kruger, buscando, observando y fotografiando.
Otra vez, cuando eran las 18:15 nos quisimos ir de la charca, pero había un grupo de impalas, que todos estaban como en tensión, mirando hacía una zona, no se movían, ni tampoco huían, pero se notaba que estaban observando algo.
Había 2 coches de esos con guía, de los que te llevan de Game Drive, que también estaban allí, mirando a ver que hacían los impalas, por lo que pensamos que podría haber algún depredador cerca, al final, no pasó nada, regresamos al campamento.
Era nuestra última noche en Kruger Natinonal Park, también nuestra última noche en Sudáfrica, la noche del 4 de enero la pasaríamos dentro del avión.