Estoy hospedado en el Nora Guesthouse con uno de Belfast y otro de Sídney en la misma habitación. Ese nivel de inglés es mucho para mí y no me entero de casi na, pero bueno, yo soy Jose from Spain y tengo muy buen rollo con todo el mundo.Totalmente recomendable ese Guesthouse, la dueña es sencillamente fantástica, no te pone pegas por nada y muy dispuesta a hacerte la estancia muy guay.
A las seis ya estoy de camino hacia la famosísima iglesia de la Trinidad, enclavada en un entorno absolutamente increíble. Hasta allí es nada más que una hora, eso sí, subiendo todo el rato. Por llevar varios mapas del trayecto a la vez, me pierdo al principio por gili, y encima pillo el peor camino hasta allí, hay varios. Llego el primero allí, de los que van andando, porque ya hay un coche en el parking. Me quedo un poco decepcionado, pues una de las capillas, está en obras, pero totalmente en obras, hasta con una red verde, que afea mucho lo bonito que tiene que ser eso al natural. Venga tío, no pasa nada, ánimo que esto solo acaba de empezar. Veo que llega un sacerdote a la iglesia principal, entra, yo pensaba que tan temprano estaba cerrada, y tiro para adentro. Joer, allí hay dos sacerdotes más, rezando en voz alta, casi en absoluta oscuridad, y ahí que me quedo en un rincón un buen rato totalmente embobado.
Me dejo de tonterías y uso el Mapsme ya directamente, además de este, llevaba el Gpx, el Google Maps, el Wikiloc, el All Trails, jaja, más aplicaciones de rutas no cojian. Dirección al glaciar de Kazbegi, con el enorme monte Kazbeg de fondo. A medida que vas subiendo, las vistas hacia delante son magníficas, pero si miras hacia atrás...brutales. La iglesia cada vez más lejos, con el telón de fondo de las enormes montañas.

Y ya llego a la primera parada oficial, el Café 360 grados. Pensaba que estaba solo, pero allí está a punto de abrir,el gerente del solitario restaurante, este si es un bar apartado del mundo. Le pregunto que a cuanto está el refugio y me dice que a solo 40 minutos, así que tiro para allá, en un paisaje ya casi total blanco y dándome mi merecido desayuno, bocadillo de tortilla helada, caramelo con frutos secos típico de allí y stick de café, que lo mezclo en la boca directamente, ya que no tengo vaso.



Poco después de las 13:30 estoy en el hostel, está vez bajo sin hacer apenas fotos y ninguna parada. La genial propietaria, me deja que me dé una ducha y me
tomé un café, antes de salir para la capital de nuevo, deshaciendo la carretera Militar, que hice ayer. Pero está vez tardo unas tres horas y media, parando solo una vez. Una hora antes de lo acordado, le devuelvo el coche al Levan, ahora sí que hay un tráfico loco total en Tbilisi. Le da un vistazo rápido, le lloro para que no me cobre los 20 laris ( unos 6 euros) por no devolver el coche lavado, es costumbre allí, y se enrolla después de comprobar que no tengo ninguna multa y le he devuelto el depósito un poquito más de medio, que es como me lo dió él. Le prometo una buena review y salgo andando todo contento a hacer los 5 km que hay hasta mi hotel, paseando por otra parte de la ciudad.

