La zona de Rovinj estuvo habitada desde la Edad del Bronce y del Hierro, cuando florecía la cultura de los Histri, un pueblo que comerciaba con griegos y etruscos.
El asentamiento romano conocido como Castrum Rubini aparece mencionado en el siglo VII, aunque se cree que su origen se remonta entre los siglos III y V.
Tras la caída del Imperio Romano, Rovinj fue ocupada por visigodos, hunos, godos y bizantinos.
En el siglo IX, sufrió ataques de sarracenos y eslavos, pero logró mantener su importancia como puerto y fortaleza costera.
Durante siglos, Rovinj fue disputada entre el Patriarcado de Aquilea, el Imperio Carolingio y, más tarde, la República de Venecia.
Rovinj fue parte de la República de Venecia durante más de 500 años. Se convirtió en un puerto estratégico y un centro de comercio marítimo.
Los marineros de Rovinj eran conocidos por su valentía, especialmente en las guerras venecianas contra los turcos.
Tras la caída de Venecia, Rovinj pasó al Imperio Austrohúngaro.
A finales del siglo XIX, comenzó su desarrollo industrial y turístico.
En el siglo XX, fue parte de Italia, luego de Yugoslavia, y finalmente de Croacia desde su independencia en 1991.
Hoy es una de las ciudades más visitadas de Croacia.ó
Originalmente, Rovinj era una isla separada del continente. En 1763, se rellenó el canal que la separaba, uniendo la isla al continente y permitiendo el desarrollo de un puerto más amplio y funcional.
Durante siglos, Rovinj fue un puerto pesquero activo bajo dominio veneciano, y el muelle fue el centro de comercio marítimo, pesca y transporte. El Muelle de Rovinj (Obala Alda Rismonda) hoy está lleno de restaurantes y terrazas.
Lo normal es dejar el coche en el parking más cercano a la plaza Valdibora. Por el camino vamos viendo las embarcaciones del puerto.
En la Trg Valdibora se encuentra la Zelena tržnica i Ribarnica, el Mercado Verde y el de Pescado (ahora también souvenirs), el cual fue trasladado hasta aquí en el año 1960. Los puestos de madera, que venden productos típicos de toda Istría, se dispusieron alrededor de una fuente construida en 1908 como homenaje a las nuevas conexiones de suministro de agua en la zona de Campolongo. En el año 2003 el Mercado Verde fue renovado y ampliado según el proyecto del arquitecto Riccardo Paliaga, mientras que el de Pescado, que se halla al lado, lo fue un año después, en 2004. Pudimos ver mucho aceite, frutas o el delicioso ajvar.
La Plaza del Mariscal Tito (Trg Maršala Tita) está abierta al mar. Es el punto de conexión entre el casco antiguo y la parte moderna. La plaza fue construida en el siglo XVII y originalmente se llamaba Piazza della Riva, reflejando su cercanía al mar. Se dice que tiene forma de embudo.
Más tarde, durante el dominio italiano, fue conocida como Plaza Vittorio Emanuele III.
Tras la Segunda Guerra Mundial, con la incorporación de Rovinj a Yugoslavia, fue renombrada en honor al líder yugoslavo Josip Broz Tito, nombre que conserva hasta hoy. Desde la plaza se accede directamente al casco antiguo a través del Arco de Balbi.
Desde el inicio de la Edad Media fue utilizado como un canal, a modo de área de defensa, que separaba la muralla exterior del siglo XIII situada en el continente y la muralla del asentamiento insular. Desde la primera mitad del siglo XVII, en tiempos de paz y tras finalizar los peligros de varias enfermedades, este espacio se convirtió finalmente en la plaza principal de la ciudad, la Obalni trg o Piaza della Riva, es decir plaza Costera.
Alberga la Torre del Reloj veneciana y el Palacio Califfi, que hoy acoge el Museo del Patrimonio de Rovinj.
Construida en el siglo XIX, la Torre del Reloj es uno de los símbolos más reconocibles de Rovinj. En su fachada destaca el león alado de San Marcos, símbolo de la República de Venecia, que gobernó Rovinj durante más de 500 años. El reloj sigue funcionando y es un punto de referencia visual desde muchos ángulos de la ciudad. Parte del mecanismo de su reloj proviene de otro antiguo datado a finales del siglo XVIII.
En 1907 la torre fue reconstruida y rehabilitada. Entonces se colocó en su fachada el relieve del león veneciano del siglo XV que estuvo situado hasta el año 1843 en la desaparecida Torre del Puente de cuando la localidad era una isla. La torre tiene escrito un lema. Como casi no se puede leer, lo digo yo. Pone “ALLIGER ECCE LEO TERRAS MARE SIDERA CARPO”, lo que significa algo como “mira el león alado, acaparando territorios, mares y estrellas“.
A la izquierda de la Torre del reloj, en la parte que da al mar, se alza un edificio con fachada neoclásica construido en 1869 para satisfacer las necesidades del Tribunal del Distrito de Istría. Aquí era donde se traía el ganado que se encontraba en terrenos ajenos, como así lo atestigua un bloque de piedra adosado, con la inscripción “D'ANIMALIA”. Entre los años 1680 y 1772 aquí había un granero y una casa de empeños, hasta que finalmente se construyó este edificio para el tribunal.
En el centro de la plaza hay una fuente construida en 1959 para conmemorar la finalización de la conexión del abastecimiento de agua entre Višnjan-Rovinj. La fuente está coronada por la escultura de un niño con un pez que los lugareños llaman Keko, realizado por el escultor Marijan Kocković, quien vivió y trabajó durante un tiempo aquí.
En la parte norte hay una conjunto de casas, entre la que se encuentra, en la planta baja, una de las cafeterías más antiguas de Roviño “Viecia Batana”. En frente vemos el hotel Adriatic, inaugurado en 1913, por tanto, el primero de la ciudad. El edificio, que posee elementos neoclásicos, fue construido en el antiguo sitio de una de las torres de defensivas. En su interior hay una colección de arte contemporáneo croata.
El Museo del Patrimonio de Rovinj está situado en el antiguo Palacio Califfi, justo al lado de la plaza. Exhibe arte sacro, arqueología, y objetos que narran la historia de Rovinj desde la antigüedad hasta el siglo XX.
El Arco de Balbi (Balbijev Luk) es una puerta barroca construida, entrada simbólica al casco antiguo. Fue construido entre 1678 y 1679, durante el mandato del alcalde Daniel Balbi, de quien toma su nombre. Se erigió en el lugar donde antiguamente se encontraba la puerta principal de la ciudad fortificada, conocida como Porton della Pescheria.
El arco era un intento para embellecer y modernizar la entrada al núcleo urbano, en un momento en que Rovinj prosperaba bajo el dominio de la República de Venecia. Se alzó en el mismo lugar donde se encontraba la antigua Puerta del Mercado de Pescado.
El arco es de estilo barroco veneciano, con detalles decorativos que reflejan la influencia artística de la época. En su parte superior hay una inscripción en piedra que conmemora su construcción bajo el mandato de Balbi pero no es exacto. El arco fue erigido en estilo barroco en el año 1678 durante la administración del prefecto Bernard Barbara. Recibió el actual nombre mucho más tarde, concretamente en la década de 1870, cuando el prefecto Francesco Almoro Balbi le añadió el escudo de armas de su familia a ambos lados. Él fue quien además mandó quitar una placa de piedra situado en un edificio contiguo en la Trg Maršala Tita y colocarla en el mismo centro del arco, bajo la escultura del león. En ella se menciona la construcción del granero en el año 1680 bajo la administración del prefecto Daniel Balbi.
En los laterales del arco se encuentran dos cabezas esculpidas. Una representa a un turco, símbolo de los enemigos históricos de la región. La otra representa a un veneciano, símbolo del poder que dominaba Rovinj en ese momento. Estas esculturas reflejan la dualidad cultural y política de la ciudad en el siglo XVII. Probablemente tuvieron que ver con el prefecto Bernard Barbara y el papel de su familia en las relaciones entre la República de Venecia y los otomanos, durante la época en que Istría todavía estaba amenazada por aquellos últimos.
El arco está coronado por un frontón triangular en el que vemos un león veneciano de finales del siglo XV que tiene un elemento inusual en este tipo de esculturas: sus genitales, ya que rara vez se mostraban en los leones venecianos.
Sobre el dintel que sostenía el frontón triangular había una insólita inscripción que decía “La victoria sea contigo, oh Marcos, mi evangelista”.
Al atravesarlo nos encontramos con la Trg Matteottija (Piazza Mateotti). El primer edificio que destaca es el Gradska palača (Palazzo Comunale) o palacio Comunal, sede del alcaldía. En su momento fue el palacio Pretoriano, cuyo origen se remonta al año 1308, al igual que el tramo de murallas de esta zona y la desaparecida puerta de san Damián. El edificio sufrió diversas transformaciones y mejoras a lo largo de los siglos, hasta que en el 1822 se demolió la puerta de san Damián y su fachada fue decorada en estilo barroco. El atrio y el frente, donde vemos un león veneciano del siglo XVI, fueron restaurados en 1850 y 1860 y en 1935 se colocaron en la fachada los escudos de armas de los prefectos y el de la ciudad.
Más adelante está el Centro de Investigaciones Históricas, fundado en 1968, cuyo objetivo es el de investigar y preservar la historia de la comunidad italiana.
A partir de aquí hay pintorescas calles, como la Ulica Iza kasarne en la que se encuentra, en el número 16, un edificio renacentista con ventanas góticas que fue sede de los “Gastald”, quienes gobernaron la ciudad durante el patriarcado de Aquileia en el siglo XIII.
Encontramos también la Veli trg (Piassa Granda) o plaza Grande. Y la gracia es que es pequeña. Recibe ese nombre porque fue la plaza principal de la ciudad durante la Edad Media, época en que Roviño, su nombre italiano ,era la ciudad más poblada de Istría..
Haciendo esquina con la calle Garzotto se levanta un gran edificio que perteneció a la familia Califii y en cuya fachada está colocado el escudo de armas de la familia y un grabado del año 1686. Al lado vemos dos palacios renacentistas con aires venecianos con “piano nobile” y ventanas de dos luces en el segundo piso, uno de los cuales, posee una inscripción en el dintel que indica que fue levantado en 1580 por la familia Basilisco de Lodi (Italia).
Durante el dominio veneciano, frente a aquel palacio había un edificio que acogía el antiguo Fontik o granero, en cuyo techo había un reloj que fue restaurado en el año 1779. Algunas partes de su mecanismo se encuentran en el reloj de la Trg Maršala Tita.
Veréis que el suelo está empedrado (y resbala). Los adoquines del suelo de las calles se construyeron con la llamada “pietra d'Istria” (biancone istriano), piedra caliza de Istría, obtenida de las numerosas canteras locales ampliamente utilizadas en la construcción de la ciudad de Rovinj desde la época romana, especialmente durante la República de Venecia y el siglo XIX, y para otras ciudades como Venecia. El pavimento de la ulica Grisia es uno de lo más antiguos del centro histórico, en cuya parte superior los adoquines se colocaron en forma de espiga.
La Calle Grisia es una de las más pintorescas de Rovinj, llena de tiendas y galerías de arte. Subir por esta calle empedrada lleva al punto más alto de la ciudad. La calle Grisia se remonta a la época medieval y su nombre proviene del latín grisia, que significa “gris”, en referencia al color de la piedra con la que fue originalmente pavimentada. Vigilad. La pendiente y las piedras pulidas hacen que resbale muchísimo. Veréis también muchos gatos.
Grisia es conocida como la “calle de los artistas”. Desde 1967, se celebra aquí la famosa Exposición de Arte Grisia, una galería al aire libre. Artistas de toda Croacia y Europa exponen sus obras directamente en las fachadas, ventanas y escaleras de la calle.
Durante siglos, fue una vía de acceso importante hacia la parte alta de la ciudad, donde se encuentra la iglesia parroquial.
A la izquierda se encuentra un patio que los lugareños lo llaman “dei Bachièri” ('la carnicería),. Aunque creímos hacer algo original, se trata de uno de los lugares más fotografiados por los visitantes, por su originalidad, belleza y alto valor paisajístico del casco antiguo medieval. En el período veneciano, una pequeña comunidad judía vivía en la zona situada a la izquierda de la calle, concretamente en la parte que hace esquina con la calle Porečka.
La Iglesia de Santa Eufemia es el monumento más emblemático de Rovinj. Desde su campanario (inspirado en San Marcos de Venecia) se obtienen buenas vistas panorámicas de la ciudad y el mar.
La iglesia actual fue construida en 1736 en estilo barroco veneciano.
Originalmente había una pequeña iglesia dedicada a san Jorge. En sus inmediaciones había tres iglesias más :la de santa Úrsula, la de san Roque y la de san Miguel. A mediados del siglo X se construyó un nuevo templo de tres naves, tras llegar milagrosamente a las costas de la ciudad el sarcófago de santa Eufemia, a quien se le dedicó.
Santa Eufemia de Calcedonia era una mártir cristiana del siglo IV, considerada la patrona de Rovinj. Eufemia era la hija de un senador llamado Filofronos y de su mujer Teodosia, de Calcedonia (Bitinia), localidad en la entrada oriental del Bósforo, enfrente de la ciudad de Bizancio.
El gobernador de Calcedonia, Prisco había decretado que todos los habitantes de la ciudad participaran en los sacrificios a la deidad pagana Ares. Eufemia fue descubierta con otros cristianos que se escondían en una casa, rindiendo culto al Dios cristiano, desafiando las órdenes del gobernador.
Eufemia, la más joven de ellos, fue separada de sus compañeros y sometida a tormentos particularmente duros, incluida la rueda, con la esperanza de quebrantar su espíritu, antes de ser arrojada a los leones en el año 304 d.C. Las fieras no se atrevieron a tocarla. Finalmente murió por un león (o quizás un oso).
Según la leyenda el cuerpo desapareció misteriosamente.
Alrededor de 620, como consecuencia de la conquista de Calcedonia por los persas de Cosroes II en 617, las reliquias de Santa Eufemia fueron transferidas a Constantinopla. Allí, durante las persecuciones de los iconoclastas, se dice que su relicario fue arrojado al mar, de donde fue recuperado por dos armadores, los hermanos Sergio y Sergonos, que pertenecían al partido ortodoxo, entregándolo al obispo local, que lo escondió en una cripta secreta. Las reliquias fueron luego llevadas a la isla de Lemnos, y en 796 volvieron a Constantinopla.
Más tarde fueron robadas por los cruzados. La cabeza de la santa fue llevada por los caballeros templarios a su sede de Nicosia (Chipre).
Según la leyenda local, en el año 800, un sarcófago de mármol con los restos de Santa Eufemia llegó flotando por el mar hasta la costa de Rovinj durante una tormenta. Nadie podía moverlo, hasta que un niño con dos bueyes lo arrastró milagrosamente hasta la cima de la colina, donde hoy se encuentra la iglesia.
Desde mediados del siglo XVII, el gran desarrollo económico y demográfico hizo que se necesitara una iglesia nueva y más grande. En diciembre de 1720, tras la demolición de las otras iglesias mencionadas anteriormente, se comenzó la reconstrucción de un nuevo templo según el diseño del veneciano Giovanni Scalfarotta, quien comenzó las obras, aunque después fueron reanudadas por Giovanni Dozza, quien la completó en 1736.
La iglesia es el edificio barroco más grande de Istria. Es el ejemplo más importante de la arquitectura barroca costera de Istría. En el año 1780 su fachada sur (en cuyas inmediaciones se encuentra la pequeña iglesia de san José que fue erigida por la familia Caenazzo en 1673) se cubrió parcialmente con piedra, según diseño del arquitecto Simone Battisiella, cuya puerta principal posee, en su lado izquierdo, una copia del bajorrelieve gótico en el que se representa a santa Eufemia sosteniendo una maqueta del pueblo (el original está en el interior de la iglesia, concretamente en la pared del presbiterio de santa Eufemia).
Por su parte, la nueva fachada principal, la situada al oeste, fue diseño de Giacomo Depozza y, gracias a la inscripción situada sobre la puerta principal, se sabe que se construyó entre los años 1861 y 1865.
El interior del templo que está dividido en tres naves, siendo la central la más alta, por dos conjuntos de seis arcadas y cinco pilares. El altar mayor y el lateral fueron realizados por Giacomo Laureato entre los años 1739 a 1741, es decir el de santa Eufemia (en cuyo coro se encuentra el sarcófago con las reliquias de la santa realizado en el siglo III-IV d.C.) y el del Santísimo Sacramento (con esculturas de ángeles hechas por Giovanni Marchiori y un tabernáculo con forma de “tempietto” del siglo XVIII construido por el joyero Angelo Scarabello).
En el altar mayor vemos esculturas realizadas por Alvise Tagliapietra y su hijo Ambrogio, en las que se representan a san Jorge, san Marcos y san Roque, además de los ángeles en el altar de santa Eufemia. Las paredes del coro (cuyos asientos de madera fueron realizados por Giovanni Berengo en el siglo XVIII) cuentan con tres grandes pinturas atribuidas a Pietro Pergolis de Florencia, quien llegó a Rovinj a finales del siglo XVI.
En su interior alberga estatuas góticas del siglo XV, pinturas renacentistas y barrocas de los siglos XVI y XVII, como La Última Cena y Cristo en Getsemaní, .un retablo principal que representa escenas de la vida de Santa Eufemia y columnas de mármol, frescos en el techo y altares tallados en madera.
En el altar mayor se encuentra el sarcófago romano del siglo VI que contiene los restos de la santa. Es un importante lugar de peregrinación. El sarcófago data del siglo III, es de mármol, pero está sin terminar. Tiene más o menos 208 cm. de largo, 195 cm. de altura y 95 cm de ancho. Dentro se guardan los huesos de la santa, envueltos en fina tela dorada.
El campanario es uno de los más bella de Istría. Su construcción se inició en octubre de 1654, según planos del arquitecto de Milán Alessandro Manopola, quien siguió el modelo del campanario de san Marcos de Venecia, en el lugar donde se encontraba ya desde la antigüedad un pequeño campanario en ruinas. A lo largo del tiempo, las obras fueron continuadas por diferentes arquitectos milaneses, siendo finalmente terminadas por Cristoforo Bellan en 1687. Sus líneas arquitectónicas, su marcado ritmo vertical, el campanario que ocupa 2/3 de la altura de la torre que mide aproximadamente 60 metros y la balaustrada superior con techo puntiagudo son elementos típicos de los campanarios venecianos.
En la cima se encuentra una estatua de bronce de Santa Eufemia, que actúa como veleta y gira con el viento. La escultura mide 4,70 metros de altura y está realizada mediante planchas de cobre en el taller de los hermanos Vallani de Maniago. Esa estatua fue colocada en lo más alto del campanario en junio de 1758 para sustituir otra anterior que fue destruida por un rayo.
Simone Battistella ideó un eje sobre el cual la escultura gira según vaya la dirección del viento, lo que a menudo sirve a los lugareños para realizar un pronóstico del tiempo: cuando hace bueno, la escultura se vuelve hacia el puerto y la isla de santa Catalina, pero cuando hace mal tiempo, se da la vuelta y mira hacia el norte, hacia mar abierto.
Por el llamado Paseo de San Eufemia se puede ir rodeando la colina para bajar de nuevo al mar.
El ecomuseo Casa Batana, ubicado junto al puerto, está dedicado a la batana, la barca tradicional de Rovinj.