Desde Buenos Aires en un vuelo de KLM a Amsterdam arribé a Varsovia. Mi espera en la capital holandesa fue de tres horas, suficiente para recorrer su Aeropuerto y hacer los trámites de seguridad y migraciones.
El tema del sellado del pasaporte fue confuso y alarmante. Los dos jóvenes que lo recibieron y no entendían español llamaron a un policía que me llevó aparte a unas oficinas y después de una espera de 15 minutos fui atendida. Las preguntas fueron respecto al motivo de mi viaje a Varsovia, dónde me iba a alojar, cantidad de dinero que llevaba, días de permanencia y otras preguntas que ahora no recuerdo. Todo raro observando que al resto de las personas el trámite era rápido y sin interrogatorio. Otra joven latina que no supe su nacionalidad ni su destino sufrió el mismo percance.
Finalmente lo sellaron y me dieron el pase para ir al embarque que fue también complicado, tres veces cambiaron la puerta de salida y en un aeropuerto enorme como es el de Amsterdam, mejor que tengas tiempo en tu conexión porque si no estás perdida.
Es muy grande y los millones de personas que pasan por allí lo convierten en el tercero más transitado después de Londres y París.
Hay excelentes tiendas, restaurantes e incluso un museo. No podés salir de la zona de tránsito sin un visado Shengen.
Pero a veces el destino te favorece y me crucé con una amable señora chilena que vivía en Holanda hace tiempo y era empleada del lugar que me ayudó y aconsejó para que finalmente llegara a mi destino que finalmente al tener retraso el vuelo hizo que sobrara el tiempo.
El vuelo fue con un piloto muy charlatán que hablaba holandés, parecía hacer chistes y no dejaba de interrumpir el viaje con su discurso, que obviamente no entendí nada.
En poco menos de dos horas arribé al Aeropuerto de Varsovia donde a pesar de lo extraño del idioma todo comenzó a ser más normal.
Cambié el chip de mi celular en un kiosco con una atención inmejorable a pesar de la diferencia de idioma por 55 zlotis que escrito deviene en PLN y convertidos a nuestra moneda son 22.000 pesos .
Hay excelentes tiendas, restaurantes e incluso un museo. No podés salir de la zona de tránsito sin un visado Shengen.
He conocido en otro viaje muchos países de Europa del Este pero me faltó Polonia y mi razón para visitarla fue el deseo de conocer su apasionante historia. Tras la Segunda Guerra Mundial tan solo el 15% de Varsovia permaneció en pie. A la invasión nazi le siguieron la represión judia, el Alzamiento de Varsovia y el régimen comunista.
Con respecto al alojamiento acá hay para todos los gustos y posibilidad de gastos, hostales, departamentos, hoteles, así que cada uno elegirá el que le convenga.
Por una cuestión de referencia para mis recorridos, con paradas de tranvías y autobuses próximas al hotel, con habitaciones amplias y a 15 minutos a pie del casco antiguo es una buena opción la cadena hotelera IBIS.
Varsovia tiene 1.800.000 habitantes. El río Vístula la divide en dos, tiene 1.070 km de largo, recorre el país de punta a punta desde los Cárpatos a Gdansk .Fundada en el siglo XIII primero tuvo una muralla de tierra y después de ladrillos.
Es una buena decisión hacer free tour por esta ciudad. Comencé con el recorrido del centro histórico de Varsovia, donde un guía muy preparado y amable nos relató sus comienzos con la construcción de murallas, la columna de Segismundo, que es original ya que durante los bombardeos nazis fue guardada, no el resto de la ciudad destruída en su totalidad.
Con la Segunda Guerra Mundial Varsovia fue invadida por tropas alemanas. Los nazis quemaron edificios históricos, arrasaron librerías y universidades y un total de 10.000 personas murieron en 3 meses de asedio.
Fueron cinco años de invasión alemana, purgas constantes, trabajos forzados y la presencia de la Gestapo. Varsovia es historia, cultura, destrucción y renacimiento.
Caminar por parte de la Ruta Real, una de las calles más hermosas y animadas de la ciudad hasta llegar al casco antiguo declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO es ver el Monumento a Copérnico, el Palacio Presidencial, el Castillo Real, la Catedral de San Juan donde se coronaban reyes, se celebraban bodas reales y se enterraban personajes ilustres …ver su imponente arquitectura comunista y también a lo lejos modernos rascacielos.
A lo largo de los siglos, Varsovia ha sido escenario de muchos acontecimientos y personajes extraordinarios, la música y la vida de Chopin, el nacimiento de Marie Curie, la única persona que recibió el Premio Nobel en dos campos científicos diferentes.
Hitler y Stalin durante la guerra y su impronta en este país.
El corazón histórico de Varsovia quedó completamente reconstruido después de la Segunda Guerra Mundial.
La ciudad vieja ,Stare Miasto, es el barrio más antiguo. El 90% fue destruído y quedó en ruinas por los bombardeos alemanes en la Segunda Guerra Mundial. Después de la ocupación un grupo de resistencia llevó a cabo el levantamiento de Varsovia en 1943 que duró 63 días frente a la ocupación alemana.
La orden de Hitler fue terminante, hay que destruir Varsovia para que sea ejemplo de no rebelarte.
Fue reconstruida basándose en antiguas pinturas con un Casco antiguo fiel al original y encantador, con sus casas de arquitectura tradicional, bares y restaurantes, pintores callejeros, la famosa estatua de la Sirenita y los restos de la antigua fortificación llamada la Barbacana.
Cruzar la puerta de la Barbacana te llevará a la ciudad nueva pero eso es historia para otro día.
Las fotos son todas del llamado Camino Real que desemboca en la Plaza del Mercado.





