Viernes 17 de octubre
Como cada día empezamos con el abundante y variado desayuno. Tomate, pimiento, zanahoria, pepino, variedad de quesos. Zumo, café, pan, mermeladas caseras, dulces, fruta. Un largo y saludable desayuno.
Como cada día, lo que más nos apetece cuando salimos a la calle es un paseo matutino por nuestro entrañable barrio.


Hoy tenemos previstas pocas visitas. Así que andamos sin prisa junto a los peregrinos indios que, como todos los días llenan la calle de paz y de bellas imágenes.
Junto a ellos vamos a visitar la
MEZQUITA AL AQMAR -
La pequeña mezquita cuyo nombre significa de "La luz de la luna".
Antigua mezquita del siglo XII, construida bajo el califato fatimí.


Nos entretenemos un buen rato contemplando su hermosa fachada que ya hemos visto bajo las diferentes luces de cada momento del día. Hermosa fachada de piedra rosada delicadamente tallada con arcos, espirales, rosetas, conchas y el precioso medallón con inscripciones en letra cúfica.


En el interior de la mezquita, paz y soledad en el pequeño patio rodeado de finas columnas y delicados arcos.
Hoy vamos a resistir la tentación de seguir en la calle Muizz y casi nos obligamos a visitar "el otro Cairo".
Así que cruzamos toda la calle de los trabajadores del metal entre grandes montones de ollas, perolas, cuencos, teteras, cocinas para restaurantes, medias lunas para las mezquitas y demás artilugios metálicos.



Al salir fuera del viejo barrio tomamos un taxi hasta la
TORRE del CAIRO -
Cruzamos las grandes y llenas avenidas. Cruzamos el Nilo y en la isla de Zamalek encontramos nuestro objetivo.

La icónica torre del siglo XX construida como las pirámides con granito de Aswán.
La visita turística ideal para relajarse un rato por sobre el caos de la ciudad.
No hay cola para subir y estamos un rato jugando con las vistas de El Cairo a nuestros pies.



Nos parece intuir las Pirámides tras la neblina y nos parece imposible que las tengamos tan cerca cuando ya nos parecen recuerdos de un pasado viaje.
En el comedor giratorio tampoco hay cola, así que decidimos completar la visita con una ligera comida y un buen rato de relax en la Torre del Cairo viendo girar lentamente la ciudad.

Ya en la calle cruzamos el Nilo por el puente de los Leones y contemplamos el paso de las abundantes aguas que bajan rápidas hacia el ya cercano mar.


Y paseamos desde la Plaza Tahrir hasta la Plaza Talaat y más allá. Hasta los recuerdos del antiguo Felfella que ahora está cerrado.
Un poco hacia la izquierda de la calle Talaat mos encontramos con el curioso y popular
KOSHARY ABOU TAREK -
El local que parece trabajar en sesión continua para satisfacer a los comedores de Koshary, el curioso plato típico que mezcla arroz, pasta, lentejas, garbanzos y cebolla crujiente con salsa de tomate y especias.


Barroco plato en un barroco local lleno de vida a cualquier hora del día. Y sin pensarlo mucho nos encontramos sentados entre el colorido bullicio con un gran plato de Koshari y una especie de pan relleno de sopa de lentejas.


No tenemos mucha hambre pero no queremos perdernos la increíble experiencia y disfrutamos como auténticos egipcios de la improvisada "merienda" servida por los risueños y eficientes camareros.
Andamos un poco más por la zona pero ya echamos demasiado en falta nuestro barrio. Así que otra vez taxi hasta El Azhar. Hasta nuestro meeting point del viejo barrio.
El "meeting point" en la plaza de la Mezquita Hussein donde los grandes autobuses dejan y recogen los grupos que van en manada y a paso ligero hasta el cercano Jalili.

Un divertido espectáculo ver los buses maniobrando para cruzar por las estrechas y abarrotadas calles del bazar.


El te de todas las tardes en nuestro bar de la plaza y el resto del día lo vamos a dedicar a la
MEZQUITA del IMAM HUSSEIN -
Uno de los templos más venerados y emblemáticos de Egipto. Destino de peregrinación y contemplación de la fe islámica debido a que, según dicen, contiene la cabeza del Imam Hussein, nieto del Profeta Mahoma.
Construida por los fatimís en el siglo XII y con elementos que se han ido incorporando en distintas épocas, resulta un bello ejemplo de arquitectura islámica.
Preciosa su larga fachada pegada al Jalili. Y precioso el esbelto Minarete otomano. Pero lo mejor de la Mezquita es el ambiente de fiesta y religión que se respira a su alrededor.
Todos, hombres, mujeres y niños, andan risueños, inquietos y expectantes alrededor de la Mezquita. Y, lo mejor es que no nos rechazan por el hecho de no ser musulmanes.


Mi marido entra a la exquisita sala principal y a mi se me invita a entrar por la puerta de las mujeres hasta el rico Mausoleo de Hussein. Me siento protegida y bien acogida por las mujeres del pañuelo que con una dulce sonrisa me van mostrando el camino. Yo les devuelvo la sonrisa agradecida por dejarme compartir especiales momentos en la Mezquita Hussein,


Y se vacía la entrada de las mujeres.
Y el sol se oculta tras el Minarete de la entrada de mujeres.

Y nosotros andamos despacio por las calles de detrás del Jalili hasta llegar frente al Complejo Qalawun.
Hoy ya no llegamos a cenar al hotel. Así que paseamos tranquilos por el Muizz y nos tomamos algo en la calle contemplando las viejas y siempre nuevas escenas del antiguo barrio.
Y se acaba un día más en El Cairo.