Datos de la etapa:
Altitud ganada: 0 m
Ascenso total del día: 838 m
Descenso total del día: 838 m
Altitud máxima: 4654 m
Distancia recorrida: 11.59 km
Tiempo: 6h
Tercer día de aclimatación y primer día que pasamos enteramente por encima de los 4000 m (bueno, excepto cruzando el río junto a Lower Pangboche que está a 3927 m… pero nada más cruzar empezamos a subir sin tregua!). No lo había comentado hasta ahora, pero cuando estaba planificando la ruta iba catalogando los días en función de la dificultad que esperaba que tendrían (verde, amarillo, naranja y rojo), y luego una vez ya en el trek entre Dani y yo fuimos revisando las categorías que había asignado a cada día y decidíamos si estaban bien o había que cambiarlas… y no me equivoqué mucho. Teníamos en cuenta cosas como distancia, altitud, pendiente y cansancio acumulado, y hasta ese momento todos los días habían sido verdes. La subida a ADBC sería el primer día amarillo del trek.

El camino del día siguiente, desde el otro lado del valle
Teníamos todo el día por delante pero como sabíamos que cabía la posibilidad de que se metieran las nubes por la tarde no quisimos empezar muy tarde y antes de las 8 estábamos en marcha. Bajamos hasta la parte baja de Pangboche y en 30 minutos habíamos cruzado el puente, y nada más cruzar ya empiezas a subir. El camino va siguiendo la cresta blanquecina que habíamos visto desde lejos el día anterior, que parece el lateral de una antigua morrena. Después de unos 300 m de subida llegamos a una especie de terraza con un par de casetas de pastores y un rebaño de yaks pastando tranquilamente, con unas vistas maravillosas de Lhotse al fondo y Taboche al otro lado del valle.

Yaks con vistas
Después de este pequeño respiro quedan otros 2 km de subida sin descanso, que no os voy a engañar, son duros, y eso que solo llevábamos mochilas pequeñas porque volvíamos a dormir al mismo hotel. No vimos mucha gente, sobre todo a primera hora, aunque según iba avanzando el día fuimos viendo más. Algunos iban con mochilón, porque querían visitar AMBC y luego seguir avanzando hacia Pheriche o Dingboche en lugar de retroceder a dormir a Pangboche, pero esto solo sale a cuenta si sigues avanzando por ese lado del valle, y el camino es mucho menos obvio y muy poco transitado.

ADBC
Después de algo más de 5.5 km y 3 h de subida llegamos al campo base. Al contrario de lo que ocurre con Everest, donde todos los intentos de cima son en primavera, AD se puede escalar tanto en otoño como en primavera, con el otoño siendo la mejor época. Finales de noviembre era ya el final de la temporada de otoño pero todavía quedaban algunas tiendas, y muchos yaks de las expediciones. Antes de adentrarnos en el campo base nos sentamos un rato a descansar y comer algo, y Belinda se hizo su primera foto de muchas.

Belinda por el Khumbu
Después de una buena dosis de frutos secos y chocolate cruzamos el campo base para llegar al otro lado, desde donde sale el camino que los escaladores siguen hacia la cima y por donde yo quería subir hasta el Camp 1 (en algunos sitios lo llaman Advanced Base Camp), que está a unas dos horas más de camino con un ascenso de 400 m, pero enseguida vimos que no iba a poder ser porque había mucha nieve y no habíamos llevado los mini spikes. Este fue el primer día que nos encontramos con nieve/hielo, y no nos lo esperábamos. Lo que no sabíamos era que a partir de aquí el hielo y la nieve iban a ser lo más normal del mundo… Conseguimos avanzar un poco, algo menos de 1 km hasta los 4653 m, pero teniendo en cuenta que yo pretendía llegar hasta casi los 5000 m, nos quedamos muy lejos de mi objetivo. A pesar de todo, las vistas de AD desde allí eran espectaculares. El nombre de la montaña viene del glaciar colgante que tiene en su cara oeste, que es la que llevábamos viendo todo el camino desde Namche. Ama significa madre en sherpa, y Dablam es el nombre de los colgantes que llevan las mujeres sherpa. Hay quien dice que la forma de la montaña es la cabeza con el colgante y los dos brazos abiertos hacia los lados. En cualquier caso, es una montaña muy bonita, y que se escaló por primera vez en 1961, subiendo por el ridge derecho visto desde Pangboche. El glaciar colgante es impresionante visto desde abajo, y da yuyu pensar que cualquier día se puede desprender – de hecho, en 2006 se desprendió una pequeña parte que causó una avalancha que se llevó por delante el campo 3. AD es muy popular entre los escaladores: es el non-trekking peak más importante del Khumbu, y después de haber visto varios videos de ascensos en youtube, tengo que decir que es realmente una pasada llegar a la cima. Esa gente tiene toda mi admiración.

Fantásticas vistas de AD y el colgante que le da nombre desde el campo base
Avanzamos hasta donde pudimos, pero llegó un punto en que había demasiada nieve y hielo. Podíamos haber seguido subiendo, pero el problema iba a estar al bajar, ya que tenía demasiada pendiente para poder bajar sin crampones. Otra vez será. Por lo menos nos encontramos con un simpático grupo de Himalayan snowcock, que es como una gallina de la nieve, y que luego vimos en varios otros sitios pero siempre en altura y nieve.

Himalayan snowcock

ADBC visto desde el camino hacia el campo 1, con Taboche detrás

Yaks en ADBC

ADBC
Finalmente tuvimos que aceptar la derrota y nos dimos la vuelta, pero estábamos muy contentos con haber llegado hasta allí. La bajada se hizo bastante pesada, y para entonces yo ya tenía el dolor de cabeza de rigor, aunque ese día fue el peor hasta entonces con diferencia. Había hecho un sol de justicia todo el día, y cuando estás a más de 4000 m el efecto del sol es mucho más fuerte de lo que uno está acostumbrado a nivel del mar, y sinceramente me mató. Lo pasé bastante mal en la bajada, y el dolor de cabeza sumado a que no habíamos comido nada más que unos snacks y que el resol me estaba matando me puso de muy mala leche 😅

El camino de bajada, con Pangboche al fondo
Por fin, después de casi 6 horas, llegamos a Lower Pangboche a las 2 de la tarde y nos fuimos directos a comer casi al primer sitio que encontramos. Pedí momo de queso, que no había visto en ningún sitio hasta ese momento, y aunque tardaron un buen rato en traerlas estaban buenísimas. Para cuando quisimos llegar al hotel ya estábamos otra vez completamente envueltos en nubes. Dani aprovechó para darse una ducha (700 r) y yo fui a recoger la ropa tendida que el dueño del hotel nos había lavado, muy amablemente y sin cobrarnos nada. Esa noche éramos otra vez 3 trekkers, y cenamos sopita calentita otra vez (sherpa stew). El dolor de cabeza se me acabó quitando después de un par de ibuprofenos, como todas las tardes, y como no tenía otros síntomas y la saturación seguía bien (90%) no me preocupaba mucho. Esa noche hizo bastante frío en la habitación, el termómetro que llevaba colgado en la mochila marcaba 0°C…