Datos de la etapa:
Altitud ganada: -168 m
Ascenso total del día: 220 m
Descenso total del día: 376 m
Altitud máxima: 4998 m
Distancia recorrida: 8.3 km
Tiempo: 3h 10m
Día sencillo y cortito, pero importante por dos motivos. Primero, porque vimos uno de los sitios más bonitos de todo el trek, y segundo, porque me dio fuerzas y ganas para seguir adelante. No voy a mentir: los últimos días habían sido duros, tanto física como mentalmente, y este fue posiblemente mi punto más bajo de todo el trek. No me veía capaz de completar los dos pasos que nos quedaban y me llegué a plantear volver hacia Namche antes de tiempo. Pero resulta que lo único que necesitaba era un día fácil de esos en los que el paisaje te recuerda por qué merece la pena el sufrimiento, y eso es precisamente lo que tuve este día. Sinceramente, la decisión de dormir en la Pirámide y hacer una etapa corta a Dzongla no podía haber sido mejor: subidón de ánimos garantizado.
Amaneció un día muy frío y yo me volví a levantar con la cara hinchada, pero dormí bastante bien. Sabiendo que era un día corto no teníamos prisa por salir, y nos tomamos el desayuno con calma. El camino transcurre paralelo al glaciar, todo de bajada hasta llegar al punto en el que el glaciar se convierte en río y aparece el desvío que por un lado (cruzando el río) lleva al Thukla Pass, Pheriche y finalmente al camino por el que habíamos llegado a Dingboche unos días antes (EBC trek), y por otro a Dzongla y Cho La (Tres Pasos). En cuanto te desvías hacia Dzongla notas que es un camino mucho menos concurrido, y por lo visto en temporada alta la diferencia es abismal. En nuestro caso, a primeros de diciembre, no había tanta gente como para que fuera dramático. A partir de aquí el camino es llano y sencillo, pero había muchísimo viento y polvo.

Camino hacia Dzongla

Mirando hacia atrás: el camino de la derecha hacia Thukla y Pheriche, y el de la izquierda hacia Cho La

Thukla Pass y el memorial a las víctimas de Everest

Hacia Pheriche, con Ama Dablam al fondo
De pronto te encuentras con un giro de 90 grados en el camino y te das de frente con una estampa que te deja con la boca abierta: Cholatse, con su imponente roca negra y el glaciar que se curva a su alrededor para desembocar en el lago más bonito que te puedas imaginar. Es un sitio mágico. El lago, Chola Tsho, estaba empezando a congelarse pero todavía tenía el color verde tan característico. El contraste entre el azul del cielo, el negro de la montaña, el blanco del glaciar y el verde del lago contribuye a que este sitio se sitúe muy alto en mi lista de favoritos del trek. En este momento me alegré muchísimo de haber dejado este tramo para ese día y haberlo hecho por la mañana cuando la luz del sol es perfecta para las fotos, y sobre todo para poder disfrutarlo sin prisas por llegar. He visto algún vídeo en youtube de gente que llega a Dzongla desde Gorak Shep (después de subir a KP o llegar a EBC) y para cuando llegan a Chola Tsho el sol ya se ha metido por detrás de la montaña y el lago queda en la sombra, y no tiene nada que ver. El camino va paralelo al lago y en altura, aunque también hay un camino que discurre junto a la orilla (creo que se llega allí desde Thukla pero era demasiado desvío para nosotros y además creo que se aprecia mejor desde arriba). Desde aquí también hay muy buenas vistas de Ama Dablam, al fondo del valle y volviendo a dominar el paisaje desde que la dejamos atrás en Chukhung. Nos hartamos a hacer fotos desde todos los ángulos posibles, y de verdad que creo que aquí es cuando el guía decidió que estaba hasta el moño de mí y de lo pesada que soy con las fotos




Chola Tsho: difícil de superar

Ama Dablam
Vimos varios grupos grandes que iban en sentido contrario, hacia Lobuche, y una vez más me sorprendí de la cantidad de gente que hace la ruta en esa dirección. También me reafirmé en mi convicción de que los grupos grandes no son para mí (sinceramente, la diferencia de precio con llevar un guía privado es mínima, si la hay, y las ventajas son infinitas). Después de algo más de 3h llegamos a Dzongla, tras superar los últimos 600m que son de subida y lo más duro del día.

Los tejados de Dzongla, y Cho La a la derecha
Fuimos directos al hotel que tenía fichado: Cholatse Lodge, recién inaugurado y una maravilla: bien aislado, con doble cristal, mucho sol, calentito, un comedor súper acogedor, electricidad incluida, y con detalles como estores o luces LED en la habitación. Nos dijeron que no había habitaciones con baño privado (aunque luego he leído en algún sitio que sí…) pero el baño compartido estaba muy limpio y nuevo, y no me importó. Era la hora de comer y pedimos pizza (1400r) y mixed fried noodles (1200r), y fue una de las mejores comidas del trek. El comedor tiene un ventanal con unas vistas maravillosas de Ama Dablam, y unos sofás estratégicamente situados para recibir el sol de la tarde, así que después de comer Dani se fue a echar la siesta a la habitación y yo me senté con mi Kindle y un masala tea a leer al sol. La mejor forma de prepararme para el segundo paso al día siguiente… aunque el sol duró poco, porque a las 3 ya se había metido detrás del pico.

Vistas desde el Cholatse Lodge

Pasando la tarde
A pesar de no tener ni una nube al llegar, a las 4:30 estábamos completamente envueltos en nubes y no se veía nada. Una pena, porque los atardeceres desde aquí son bastante espectaculares, con Ama Dablam como protagonista. La tarde fue muy tranquila, jugando a las cartas y mentalizándonos para el día siguiente. Yo estaba un poco escaldada después de Kongma La pero sabía que Cho La era (en teoría) mucho más sencillo. Para reponer fuerzas decidimos probar algo que llevaba días queriendo probar: un snickers roll, que no es más que un snickers rebozado en una masa sencilla (parecida a la que usan para los spring rolls) y frito. Simple pero efectivo, y la merienda de los campeones. Estaba tan bueno que Dani lo pidió para desayunar al día siguiente. Después, claro, cenamos: patatas fritas con verduras y huevo (1200r) y veg cheese momo (1200r), y dejamos pedida la comida para llevar al día siguiente (chapati con queso, 1200r). Definitivamente, la comida es uno de los puntos a favor del Cholatse Lodge.