Datos de la etapa:
Altitud ganada: 355 m
Ascenso total del día: 489 m
Descenso total del día: 141 m
Altitud máxima: 4321 m
Distancia recorrida: 7.12 km
Tiempo: 3h
Después del día “amarillo” de ayer, hoy tendríamos otro día “verde”, aunque no lo sabíamos todavía. El plan de ese día era llegar de Pangboche a Dingboche, que son unas 3h, comer en Dingboche y luego subir a ver los Duwo Lakes por la tarde y volver a dormir a Dingboche. Esto lo convertía en otro “amarillo”, al menos en principio.

El puente por el que habíamos cruzado el día anterior para subir a ADBC, con Pangboche a la derecha
Había hecho bastante frío por la noche y esta fue la primera mañana que tuvimos hielo en el interior de los cristales. Ya nos lo esperábamos así que habíamos empezado a meter toda la electrónica en el saco por las noches, sobre todo el Steripen y el filtro, que son muy sensibles al frío, pero en general cualquier batería la metíamos en el saco también para que no se descargara por la noche, así como la botella de agua (porque amanecer con un bloque de hielo en la botella la hace bastante inútil durante unas horas). El camino de esa mañana fue un paseo sencillo, con un ascenso suave, y vimos bastante gente, en su mayoría bajando hacia Namche (es decir, en sentido contrario al nuestro). Hacía otro día espléndido y las vistas hacia el fondo del valle, con Lhotse, Nuptse e incluso Makalu (quinta más alta del mundo con sus 8485 m) bien visibles a lo lejos, eran impresionantes.



Acercándonos a Lhotse y Nuptse

Makalu, majestuosa
Después de un par de horas de camino llegamos a una bifurcación, la primera desde Namche: hacia nuestra izquierda se abría el valle que lleva directamente a Lobuche a través de Pheriche y el Thukla Pass, que es la ruta habitual de quienes hacen el EBC trek, mientras que a la derecha continuaba el valle por el que habíamos ido ascendiendo y que lleva a Chukhung. Por un lado, un río que viene desde el Khumbu Icefall, y por el otro el río que se alimenta de todos los glaciares del valle de Chukhung y que forman el lago Imja Tsho. La confluencia de ambos valles se ve bien desde el camino, pero la apreciaríamos mejor al día siguiente desde el otro lado, subiendo hacia Nangkartshang Peak. Desde el puente en la propia bifurcación hasta Dingboche tardamos casi otra hora.

Dingboche, con Nangkartshang Peak detrás
Pheriche y Dingboche son pueblos parecidos y muy cerca uno de otro. En general, Dingboche es quizás más recomendable para hacer noche, en parte porque recibe más sol por la tarde debido a su ubicación, e incluso quienes van directos a EBC sin hacer Kongma La suelen dormir en Dingboche en lugar de Pheriche. Es un pueblo muy cuco con muchos hoteles, algunos bastante majos, y un par de stupas muy fotogénicas. Al igual que Pangboche, está flanqueado por Ama Dablam y Taboche, pero ambas se ven muy distintas desde Dingboche y casi no parecen las mismas montañas.

Las stupas de Dingboche, con Taboche detrás
Nos fuimos directos al hotel que había elegido, el Tashi Delek (que es un saludo habitual tibetano y por eso hay varios hoteles con este mismo nombre esparcidos por el Khumbu). La habitación con baño eran 3000 r pero vimos que se podía hacer un “upgrade” a una habitación con ducha caliente y electricidad por 4000 r más, aunque nos lo dejaban en 3000 r porque nos quedábamos dos noches, y decidimos cogerlo y pagar nosotros la diferencia. Además, la habitación que nos ofrecían estaba bañada en sol todo el día, y hacía hasta calor dentro. Cuando soltamos los bártulos y nos planteamos lo de subir a Duwo Lakes después de comer a mí me entró la pereza y como además nos daba miedo que se metiera la nube como todas las tardes, decidimos dejarlo para dentro de dos días, y subir antes de salir hacia Chukhung. Aquí fue cuando, al darme una ducha antes de ir a comer, descubrí que tenía un sarpullido que me cubría todo el tronco, básicamente del cuello a la cintura. No me picaba pero no me había salido algo así nunca, así que fuimos al comedor a pedir la comida y se lo comenté al guía y a la dueña del hotel, que me recomendó acercarme a la clínica que tenían al lado. Pero primero, la comida: veggie Burger (850 r, buenísima) y mixed chow mein (950 r). El comedor era grande, pero es que el hotel era bastante grande también. Había además una especie de solario junto al comedor que parecía un invernadero y debía estar a 30°C, sin exagerar. Nos sentamos allí para que se me secara el pelo mientras esperábamos la comida, pero hacía demasiado calor y acabamos sentándonos en el comedor… si me lo cuentan no me lo creo. Después de comer me acerqué a la clínica y vi que no era precisamente barata ($90 la visita y las medicinas, pero al menos incluía una revisión a los dos días). Después de contestar un millón de preguntas, el médico dijo que parecía una dermatitis y me dio una crema que se supone que me tenía que poner mañana y noche y con la piel limpia, aunque fuera con toallitas (pero ya os digo que lo de las toallitas frías a primera hora no es muy agradable, y lo de la crema fue un fracaso total). No se le veía muy preocupado, pero me dijo que me pasara a verle antes de ir a Chukhung. Después de la visita a la clínica nos fuimos a tomar café y tarta al Café 4410 (que se llama así porque se supone que es a la altura a la que está Dingboche, aunque mi Garmin me decía que eran más bien 4320). Esta cafetería es muy popular y suele estar llena, primero porque el café y las tartas están muy buenos, segundo porque te dejan cargar el móvil gratis, tercero porque el wifi son solo 100 r por 24h, y cuarto porque todas las tardes ponen alguna peli en una pantalla enorme, y es una buena forma de pasar la tarde. Lo de cargar el móvil nos daba un poco igual ya que habíamos cogido el upgrade para tener electricidad en la habitación todo el día, y el wifi también porque hasta ese momento todavía teníamos conexión de datos con la sim, pero es verdad que la apple pie que nos metimos estaba muy buena, y por lo visto el café era el mejor del trek hasta ese momento (según Dani, porque yo no bebo café). Esa tarde estaban poniendo Everest, la peli de 2015 sobre el desastre de 1996 sobre el que Krakauer escribió en Into Thin Air (que tengo que admitir que es un libro que me fascina y he leído un par de veces).

La cafeteria más famosa de Dingboche, con Ama Dablam detrás
Cuando salimos no era tarde pero ya estábamos completamente envueltos en nubes, y me alegré de haber dejado Duwo Lakes para otro día. Esa noche debíamos ser unos 15 trekkers en total, a pesar de que el hotel era bastante grande: se notaba que estábamos ya entrando en temporada baja. El comedor estaba muy calentito, con la estufa tirando a tope. Volvimos a pedir veggie Burger para cenar, porque estaba muy buena. Por cierto, otros precios del hotel: ducha 800 r, cargar el móvil una hora 500 r, cargar la power bank 1000 r, wifi 1200 r 48h (el único sitio donde ofrecían 48h, en todos los demás solo veríamos 24h).