En Polonia hay un niño mimado con apellido francés, Fryderyk Chopin. Cuando el avión aterriza en Varsovia su aeropuerto lleva su nombre.
Nació en un pequeño pueblo llamado Zelazowa Wola pero de muy pequeño llegó a Varsovia donde su padre trabajaría como profesor de francés.
Desarrolló gran parte de su carrera en Francia pero toda Varsovia está llena de recuerdos del joven Chopin.
Una mañana muy fría donde la nieve y la lluvia estuvieron presentes fui al Parque Real Lazienki donde está el monumento a Chopin y los conciertos de piano gratis.
Por supuesto no en invierno, en épocas más amigables con el clima, polacos y turistas disfrutan de recitales de pianistas que replican las obras de Chopin.
En 1926 se inauguró la estatua en honor de Chopin. La estatua fue destruida por los nazis en la Segunda Guerra Mundial pero cuando Varsovia fue reconstruida también su estatua.
Aunque en este mes, Febrero 2026, están remodelando el espacio y podés ver el monumento a través de un alambrado.
En el Parque hay bancos de piedra negra. No solamente son para descansar,son un homenaje a Chopin. Si pulsas el botón, oirás un fragmento de alguna de sus composiciones más famosas.
Si estás interesado en este famoso compositor tenés que visitar el Museo Fryderyk Chopin en Okolnir. Recordando que su primera composición la escribió a los 8 años, hay notas de sus profesores de su infancia, pianos, partituras, fotos.
En una gran sala en la planta baja se pueden escuchar sus obras.
El Muzeum Fryderyka Chopina abre todos los días, excepto los lunes y el 1 de enero, Pascua, el 3 de junio y el 24, 25, 26 y 31 de diciembre. El horario es de 10 h a 18 h. El precio de la entrada es de 35 PLN –algo más de 8 €– y te recomendamos llevar tus auriculares, vas a oír mucha música. Si visitas el museo un miércoles, la entrada es gratuita.
Un lugar muy especial de Varsovia es la iglesia de la Santa Cruz, porque allí reposa su corazón en una urna encajada en uno de sus pilares. La historia cuenta que su última voluntad fue que reposara en su ciudad natal. Su hermana Ludwika cumplió su deseo y lo llevó a Polonia.
El Parque Real Lazienki se construyó en el siglo XVII en puro estilo barroco y fue conocido durante años por el gran pabellón del lago donde se bañaba la realeza (lazienki significa ‘baños’ en polaco).
Se trata del parque más grande de Varsovia. En sus 76 hectáreas alberga un gran lago, un teatro de estilo romano, la estatua más famosa de Chopin, el Palacio Belvedere, la Casa Blanca, el Templo de Diana y el Palacio Lazienki. Muchos de estos edificios tuvieron que ser reconstruidos tras los bombardeos alemanes que sucedieron durante el Alzamiento de Varsovia.
Paseando por el Parque Lazienki también se encuentran, si tenés suerte, ardillas y pavos reales.
En una isla artificial construida sobre el lago del parque se encuentra el majestuoso Palacio Lazienki, una residencia real de estilo neoclásico construida en el siglo XVII. Debido a su mágica ubicación, el edificio es conocido como Palacio de la Isla.
Durante la Segunda Guerra Mundial, el Palacio Lazienki sufrió daños exteriores y tuvo que ser reparado más adelante. Hoy en día, es un museo que refleja el arte y la ostentosidad de los reyes polacos de la época. Las habitaciones mantienen los muebles originales y los azulejos que decoran la elegante sala de baile datan del siglo XVIII.
Ubicación
Entre las calles Ujazdowskie y Czerniakowska.
Horario
Parque Real Lazienki:
Todos los días de 06:00 a 21:00 horas.
Jardines: de 10:00 a 18:00 horas.
Precio
Entrada gratuita.
Transporte
Autobuses: líneas 116, 166, 180, 116, 138, 182, 222, 441 y 503.
Metro: línea 1 (parada Politechnika).





