Los sábados y los domingos abre uno de los sitios más curiosos de Varsovia, el mercado de Koło (Bazar na Kole). Está localizado en el barrio de Wola, entre las calles Obozowa, Erazma Ciołka y Newelska. Atrae a compradores y vendedores de todo el país.
Desde el centro de la ciudad podés llegar allí en los tranvías 20, 22 y 24 (paradas: Dalibora o Koło en dirección Kolo..Ratusz Arsenal. El trayecto dura unos veinte minutos.
Hay todo tipo de antigüedades, muebles, cuadros, libros, porcelanas, cubiertos, postales o instrumentos musicales. La gente interesada en los recuerdos del tiempo comunista tampoco estará decepcionada. Hay muchos artefactos del pasado pero serán falsos o verdaderos. Esa es la cuestión.
Las personas que lo visitan pasan horas rebuscando montones de objetos desechados y meditando sus compras en puestos de comida y bebida donde sirven comidas caseras.
También se ofrecen monedas, platería, discos de vinilo, relojes, vidrio, plata, cascos oxidados de la Primera Guerra Mundial, casquillos de balas y miles de cosas.
Me gustaron mucho las fotos con un formato bastante grande que mostraba la vida de los ciudadanos de la capital durante la ocupación nazi y también las ruinas en las que se convirtió la mayor parte de la ciudad después del Levantamiento de Varsovia
Las cosas que valen la pena no son muy baratas. Los vendedores piden precios pero se puede llegar a la mitad de precio del valor inicial y siguen la regla de oro… Regatear siempre.
Pagar el precio que piden los comerciantes significa pagar de más. Hay que estar atento para abonar por algo auténtico y no por falsificaciones.
El idioma polaco es difícil de entender así que si no manejás el inglés básico es muy complicado descifrar los precios.
Y en la salida del mercado el extraño momento de ver a un señor caminando con un niño en circunstancias muy extrañas. Sería muy travieso y así se aseguraba la tranquilidad del paseo?





