Como ya les conté estoy en un departamento en el Barrio de Kazimierz en la calle Josefa Dietla, frente a una calle con boulevares y por donde pasan todo el tiempo tranvías modernos y silenciosos. Mirando por el balcón observé una especie de construcción parecida a un castillo y …. sí era el famoso castillo de Wawel que está en una colina.
Caminando justamente un día antes de volver a Buenos Aires con conexión Amsterdam subí esas calles bordeando el Río Vístula.
A lo lejos veía las cúpulas del increíble castillo que se erige sobre la cima de la colina. En este lugar reyes y príncipes reinaron por más de 500 años en Polonia.
La Colina de Wawel estuvo habitada desde el Paleolítico y miles de años después se construyó en el lugar el castillo de estilo gótico que se convirtió en la primera residencia de los reyes de Polonia. Con el paso de los años el castillo se fue remodelando y adquirió un carácter renacentista.
Con el traslado de la capital a Varsovia el castillo quedó en el abandono, siendo saqueado por el ejército prusiano y ocupado por los austriacos, que lo convirtieron en un importante punto de defensa. Se construyeron murallas y el interior del castillo fue modificado para su nueva función. Con la llegada de la Segunda Guerra Mundial el palacio se convirtió en la residencia del gobernador general de la Polonia Ocupada.
Después de tan numerosos e intensos avatares el castillo fue reconstruido en la medida de lo posible y actualmente es uno de los lugares más visitados de Cracovia.
No había mucha gente porque era temprano y también porque hacía mucho frío.
El castillo tiene 5 secciones diferentes y cada uno de ellos tiene su propio ticket de entrada. No entré al interior que tiene habitaciones reales y es como un laberinto medieval. Si quieres recorrer este castillo en su totalidad vas a tardar unas cinco horas y para entrar a cada uno de sus recintos como la entrada es limitada tenés que ir temprano para encontrar tickets, sobre todo en verano. No se permiten sacar fotos y creo que no está mal porque ver todo esto personalmente es mejor.
Cuando iba caminando hacia el castillo junto al río vi la escultura del dragón, que como era invierno tenía su guarida cerrada.
Familias con niños tenían sus celulares preparados porque parece que muy pronto el dragón escupiría fuego…. y así fue…
Según la historia esta cueva fue el lugar en que vivió el Dragón de Wawel. La gruta cuenta con unos túneles de 270 metros de longitud y llega hasta la orilla del Vístula, donde se puede ver esta escultura .
Según cuenta la leyenda, un maligno dragón vivía en una cueva en la colina de Wawel mientras se dedicaba a devorar a los ciudadanos, y nadie sabía cómo acabar con él. Fueron muchos los que lo intentaron, hasta que un pobre zapatero decidió rellenar con azufre la piel de un cordero.El dragón devoró el cordero y le entró una sed inmensa, por lo que se bebió toda el agua del Vístula y explotó. De este modo los ciudadanos se vieron liberados de su gran pesadilla.
Los diferentes estilos arquitectónicos de este castillo lo vuelven fascinante y enigmático. Si no querés pagar la entrada al castillo los miradores y los jardines son gratis. Te irás igual muy satisfecho. Es un castillo majestuoso y el río Vístula te muestra su esplendor y serenidad.
Mañana me voy de Polonia. El mejor regalo de un país encantador.





