Marsaxlokk es uno de los asentamientos más antiguos de Malta. Su historia está ligada al mar desde el principio.
Su nombre combina marsa, que significa puerto, y xlokk, que alude al viento cálido del sureste que sopla desde África. La bahía, amplia y protegida, fue utilizada ya por los fenicios alrededor del siglo VIII a. C. como punto de intercambio y fondeo, y más tarde por cartagineses y romanos, que valoraban la entrada natural y la facilidad para resguardar embarcaciones.
Durante la Edad Media siguió siendo un puerto secundario pero estratégico, y en la época de la Orden de San Juan se convirtió en un punto de vigilancia esencial porque la bahía era una de las puertas naturales de entrada a la isla.
En 1565, durante el Gran Sitio, la flota otomana desembarcó precisamente en Marsaxlokk, aprovechando la amplitud de la bahía para desplegar tropas y abastecerse, lo que marcó profundamente la memoria del lugar.
Con el tiempo, la zona se estabilizó como un pueblo de pescadores, y los luzzus con ojos de Osiris pintados en la proa se convirtieron en el símbolo visual del puerto.

Durante el periodo británico, Marsaxlokk mantuvo su carácter marítimo, pero la bahía adquirió también importancia militar y logística, con instalaciones costeras y baterías que vigilaban el acceso. Tras la independencia, el pueblo conservó su identidad pesquera mientras la bahía se transformaba parcialmente con el desarrollo del puerto industrial de Marsaxlokk y la construcción de la central energética de Delimara, que cambiaron el paisaje pero no la vida cotidiana del núcleo histórico. Hoy Marsaxlokk sigue siendo el principal puerto pesquero tradicional de Malta, famoso por su mercado del domingo, donde hay algunos puestos de pescado fresco y muchos más de productos tradicionales. Aprovechamos para comprar camisetas, gorras y un imán. Los kannoli fueron un robo, 7,5 euros cada uno, y eran pasables.
Ir en domingo es encontrar a mucha gente. Al ir a la hora de comer, muchos ya estaban en ello y ver el mercado era más cómodo. Eso sí, había menos pescado (pero, como no me gusta, no fue un gran problema).

El puerto es lo más importante del pueblo y una de las fotos más típicas.

La historia de la Iglesia de Nuestra Señora de Pompeya comienza en el siglo XIX, cuando la comunidad pesquera, que hasta entonces dependía de la parroquia de Żejtun, reclamó un templo propio que evitara los largos desplazamientos tierra adentro. La primera capilla se construyó en 1890 y pronto se amplió porque el crecimiento del pueblo y la devoción local hicieron insuficiente el espacio inicial. En 1897 se inició la construcción de la iglesia actual, que se fue completando por fases hasta adquirir su forma definitiva en la primera mitad del siglo XX. La dedicación a Nuestra Señora de Pompeya refleja la influencia italiana en la religiosidad maltesa de la época, especialmente la devoción al Rosario y a la Virgen vinculada al santuario de Pompeya fundado por Bartolo Longo.

Arquitectónicamente es un templo de estilo neobarroco mediterráneo, con una fachada simétrica de piedra caliza dorada, dos campanarios gemelos y una cúpula central que se eleva sobre el crucero. La fachada combina líneas rectas y curvas suaves, con un frontón central y una composición que recuerda a las iglesias barrocas maltesas pero simplificada, adaptada a la escala de un pueblo marinero. Los campanarios, coronados por pequeñas cúpulas, se ven desde el puerto, convirtiéndose en un punto de referencia para los pescadores que regresan a la bahía. El interior es luminoso y sencillo, con una nave principal, capillas laterales y un altar mayor presidido por una imagen de la Virgen de Pompeya que llegó a Marsaxlokk a finales del siglo XIX.
Desde Marsaxlokk a St. Peter’s Pool funcionan de dos tipos de barcos: water taxi sencillo y tour completo. El water taxi desde el puerto de Marsaxlokk cuesta 5 € solo ida y 10 € ida y vuelta, y el trayecto dura unos 30 minutos. Se pacta la hora de regreso. Los tours duran alrededor de una hora y cuestan 15 euros más o menos.
St. Peter’s Pool es una piscina natural excavada por el mar en la península de Delimara, muy cerca de Marsaxlokk, y es uno de los lugares de baño más singulares de Malta. No es una playa al uso, sino una formación rocosa amplia y lisa donde el mar ha creado una especie de anfiteatro natural con plataformas planas o escaleras desde las que se baja directamente al agua. Es un lugar famoso para hacer snorkel. Nosotros no fuimos.
Sí que nos quedamos a comer en unos de los restaurantes del pueblo (todos ellos muy llenos). Es también una costumbre ir allí a comer pescado.
Comimos en Mr Fitz. Yo pedí garganelli con salchichas maltesas, champiñones y bacon -12 euros. Javi pidió sopa de pescado y calamares fritos con patatas- 32 euros. Bebimos agua.
Saliendo de la zona del puerto el pueblo no tiene más encanto y es muy tranquilo. Desde allí pedimos un Bolt para ir a nuestro siguiente destino.
