Recorrido aproximado
19/08
A primera hora de la mañana, después de desayunar, hemos puesto rumbo a Rakops. La carretera está bastante bien y en muchos tramos está permitido circular a 120 km/h. No está nada mal para una carretera de un carril por sentido.
Hay que decir que conviene ser prudente con los límites de velocidad. La policía suele instalarse en las entradas de las poblaciones, donde las limitaciones de velocidad van bajando a 80, 60 y 40 km/h, y con los radares que tienen ponen multas que hay que pagar allí mismo.
Hemos parado para comprar más leña y, poco después, hemos pasado la «temida» valla veterinaria. Literalmente no nos han dicho nada, ni a nosotros ni a nadie. Solo nos han hecho pisar la alfombrilla desinfectante y poner también encima los «otros» zapatos. Pero del temido asunto de la carne y productos frescos, nada de nada.
Hemos continuado hasta Rakops, donde teníamos encargados unos T-bones y una salchicha típica sudafricana (boerewors) en una carnicería de Rakops. Se puede hacer el pedido por WhatsApp al +26772876665, a Martha Engliton, de Engliton Abattoir, un supermercado situado en la carretera principal dentro de Rakops. Yo le encargué carne, envasada al vacío y congelada... y cuando fui a recogerla, ya estaba preparada.
Nos ha costado encontrar la carnicería porque en la puerta no aparece ese nombre, sino Save Way. De todos modos, se ha abierto un centro comercial en Rakops, el Gold Field Mall, que incluye un supermercado Sefalana donde se puede encontrar de todo. Este centro comercial le hará daño a Engliton Abattoir.
Lo único malo que le encuentro a la carne aquí, es que la cortan a 1 cm, como si fuera un bistec, para mi gusto un T-bone, un filete debe estar como mínimo a 2 cm.
En Rakops hay dos gasolineras: una dentro del pueblo, que por su aspecto ya se ve que no puede funcionar demasiado bien; de hecho, no tenían combustible. La otra está en la carretera. Allí hemos llenado los depósitos de diésel y nos han dejado llenar también los depósitos de agua que llevan los vehículos. Vamos al Kalahari y es mejor ir bien «preparados».
Un poco antes de entrar en Rakops está el desvío para ir al Kalahari para entrar por la puerta Matswere. La pista es de arena y, por eso, hemos vuelto a regular la presión de los neumáticos. En la entrada del parque hemos tenido que enseñar la reserva del camping y pagar también la entrada. Después, unos 40 km adicionales de arena a los que ya llevábamos, hasta llegar a nuestra parcela en Sunday Camp.
Hay un recorrido alternativo, más corto pero por pistas sin asfaltar para ir al Kalahari desde Maun: Al llegar a Makalamabedi (donde está la valla sanitaria), se toma la pista que te lleva todo recto hacia el sur hasta Kuke Corner y desde allí a Matswere Gate. Para nosotros este recorrido tenia dos inconvenientes: 1 - Parece que en Kuke Corner hay otro control sanitario y 2 - No pasábamos por Rakops y allí teníamos que comprar carne y poner gasolina. Quizás para una persona del país sea 'fácil' encontrar soluciones pare este problemilla, pero yo preferí ir sobre seguro, hacer más quilómetros y entrar en el Kalahari 'bien equipado'. Una vez entras en el parque no hay absolutamente nada que te pueda ayudar, hay que ser autosuficiente.
Muy cerca de nuestro campsite, Sunday Camp, hay un waterhole artificial.
En el Kalahari los campings se pueden contratar a través de dos entidades diferentes: la estatal, DWNP (Department of Wildlife & National Parks), enviando un correo electrónico a dwnp@gov.bw, y la privada Bigfoot Tours,
Nosotros optamos por la privada, probablemente más cara, pero también mucho más ágil a la hora de tramitar la reserva. Naturalmente, también hay lodges a otros precios.
Una buena brasa y han caído los primeros T-bones con una ensalada, acompañados de una botella de vino sudafricano.
Los campings del Kalahari, debido a la escasez de agua, disponen de un inodoro que va a parar a un pozo ciego. También hay ducha, pero el agua tienes que ponerla tú de la que lleves y verterla en un cubo que va sujeto con una cuerda.

20/08
Si una cosa buena tienen las pistas del Kalahari es que la arena es compacta y no suelta como en muchos otros sitios, lo cual ayuda mucho a la conducción.
Todo el día haciendo un recorrido por el norte del Kalahari. Hemos ido por la pista recta que va desde los alrededores de Sunday Pan hasta Passarge Pan, donde hay otro waterhole en funcionamiento. Es un waterhole artificial, es decir, el agua se bombea desde el subsuelo.
Hemos regresado por Letiahau Valley. Hemos visto algún animalillo, pero ninguno de los que nos hacía especial ilusión. Hay que decir que también nos hemos perdido un poco: nos hemos despistado y hemos tomado alguna pista equivocada. Quieras o no, así hemos pasado prácticamente todo el día. No hay nada que els MAPS.ME no pueda solucionar.

A la vuelta, ya cerca del campamento, hemos encontrado uno de esos vehículos que llevan turistas, vehículos abiertos con ocho asientos. Estaba averiado y les hemos echado una mano. Hemos montado el Starlink y así han podido comunicarse con su base... Nosotros hemos continuado hasta nuestro campamento.
Hoy tenemos boerewors para cenar... Antes hemos repasado los desperfectos en la comida. Todos los baches que soportamos los viajeros también los sufre la comida: yogures rotos, huevos rotos, etc. Y es que las pistas del Kalahari son duras; hay que pensar muy bien cómo colocar las cosas.
21/08
Como cada día, nos hemos levantado temprano, hemos recogido el campamento y hemos hecho un último intento para ver leones. Mis hijos, que iban en el otro coche, han preguntado a un grupo que estaba acampado en el camino hacia la salida. Nos han indicado un lugar y hemos ido hacia allí.

Sin comentarios.
Hemos salido del parque y hemos vuelto hacia Rakops para repostar otra vez y acabar de llenar la despensa. Ahora, en el nuevo Sefalana, ha sido fácil porque es un supermercado muy bien surtido.
A continuación, carretera asfaltada y en muy buenas condiciones hacia Nxai Pan, con velocidades bastante altas, de hasta 100 km/h.
Este recorrido es interesante porque, saliendo de Rakops en dirección a Gweta, ya no se pasa por Makalamabedi donde está la valla sanitaria; ésta queda atrás. No sé si tuvimos suerte el otro día o si ahora no hay ninguna epidemia, pero, sea como sea, nos ahorramos un posible problema.
Una vez en el parque Nxai Pan, nos esperaban 40 kilómetros de arena. Finalmente, hacia las cuatro y media de la tarde, hemos llegado a nuestra parcela. Una buena ducha... Por cierto, el bloque de lavabos y duchas, «ablutions», como lo llaman ellos, está rodeado por una valla de alambre electrificada y unos postes con salientes de hierro para evitar que los elefantes se acerquen... Literalmente parece una prisión.

Hemos comprobado que las vibraciones del viaje han hecho caer la tuerca de uno de los soportes que sujetan y permiten ‘desplegar’ la tienda situada sobre el coche de los chicos... No hay nada que un trozo de alambre no pueda arreglar.
Unos T-bones para cenar y a dormir.
22/08
Rutina de cada día: levantarnos muy temprano, desayunar y recoger el campamento. Hemos discutido si dábamos una vuelta por los alrededores del camping, South Camp, administrado por Xomae, o íbamos directamente a Baines Baobabs, un grupo de baobabs que fue pintado por un tal Baines en el siglo XIX. El objetivo final de hoy es llegar a Kubu Island.
Hemos decidido prescindir de la visita a los alrededores de South Camp. No vamos sobrados de tiempo y hay que priorizar. A continuación hemos puesto rumbo a Baines Baobabs, que está a medio camino entre South Camp y la carretera.

Ritual habitual: poner la presión de los neumáticos a 3 bares para circular por asfalto, firmar el libro de salida y carretera hacia Gweta. La carretera, por tramos bien y por tramos llena de baches, algo habitual en Botswana.
Una vez en Gweta hemos llenado los depósitos de combustible en la gasolinera Puma, también hay una Shell. Por cierto, en las gasolineras se pueden encontrar muchas cosas para comer; esta gente se está poniendo al día, incluso comida preparada, tipo self service.
Hemos preguntado por una ferretería y nos han enviado a una tienda situada en la esquina. En realidad es una tienda de recambios para coches. Finalmente han encontrado un par de tuercas que nos servirán para solucionar el problema de la tienda.

Salar de Ntwetwe camino de Kubu Island.
Para reservar sitio en Kubu hay que solicitarlo por correo a kubu.island@btcmail.co.bw, por cierto que és el único lugar donde no hemos tenido que pagar además entrada al sitio... porqué no es un parque nacional.
Justo al lado de la gasolinera Puma está la pista que nos lleva en dirección a Ntwetwe y después a Kubu Island. No es sencillo, pero con la ayuda de MAPS.ME, la intuición, algún cartel y preguntando de vez en cuando hemos llegado a nuestro objetivo.

Hemos ido bajando hasta llegar a la valla sanitaria, que hemos seguido hasta encontrar el paso. De hecho, en este paso no hay ningún control y diría que hace tiempo que no lo hay.
A continuación hemos seguido hacia el sur. Hay algún cartel que indica cómo llegar a la entrada de Kubu y, una vez allí, el ritual habitual: rellenar el registro de entrada y buscar una parcela que nos vaya bien.
En este lugar, el primero que llega elige en cuál de los lugares indicados acampa, y los que llegan después van escogiendo entre lo que queda. Hemos comprado un poco de leña y nos hemos instalado.
A partir de aquí, cada uno ha hecho lo que más le apetecía. Yo he buscado un punto bien alto de la isla para ver la puesta de sol.
Eso sí, una buena cena con boerewors del país, macarrones y cerveza, una larga sobremesa y a dormir... Mañana ya nos acercamos a Zimbabwe.

23/08
Me he levantado temprano para ver la salida del sol. Después, con mi hija, hemos dado la vuelta a la isla andando. No es gran cosa, lo digo sólo por sus dimensiones, y hemos podido comprobar que había bastante gente acampada.
Después de desayunar hemos recogido los trastos y hemos dado una vuelta a la isla con los coches para tener una buena perspectiva. A continuación hemos salido en dirección a Nata, es decir, hemos regresado por otra pista formando una especie de V. La pista, también de arena como todas las del país, es bastante asequible, aunque tampoco es tan espectacular como cruzar el salar de ayer.
Hasta llegar a la carretera asfaltada que lleva a Nata hay unos 90 km. Hemos llegado a Nata, hemos vuelto a llenar los depósitos de combustible y hemos parado para comer algo. Todavía nos quedan unos 200 km hasta Pandamatenga, por carretera asfaltada, aunque en muchos tramos está en obras y en otros le falta mantenimiento.
Finalmente hemos llegado al Panda Lodge, tienen una entrada en Facebook un camping que, teniendo en cuenta los que hemos sufrido en Kubu o en el Kalahari, parece un hotel de cinco estrellas: electricidad, agua en la parcela, piscina, agua caliente y fría... Y, además, con unos precios que no tienen nada que ver con lo que te clavan dentro de los parques, que, dicho sea de paso, son abusivos.
Hemos lavado ropa y nos hemos dado una buena ducha. De camino al camping he visto que hay como mínimo un supermercado Choppies en esta población.
No teníamos claro si en la frontera con Zimbabwe habría algún control sanitario y hemos preferido llevar la mínima cantidad de comida. Mañana ya compraremos en Hwange.