Recorrido aproximado
24/08
Hoy toca cruzar la frontera. Nos hemos levantado temprano, pero sin prisas, y hemos puesto rumbo hacia ella. Abren a las 8.
Hemos rellenado los formularios para el visado: 30 $ por persona y 120 $ por cada coche; seguro del vehículo, dicen...
Porque, claro, resulta que la economía del país está tan mal que ni ellos mismos quieren su propia moneda. En teoría, en el país se paga y se cobra con la moneda nacional; en la práctica, el dólar estadounidense es lo que se utiliza en todas partes.
Por cierto, no hay ningún control sanitario ni para salir de Botswana ni para entrar en Zimbabwe.
Nada más cruzar la frontera ya hemos visto cómo iba a ser la cosa: hemos pasado de una carretera asfaltada a un camino de tierra.
Habíamos hablado de ir a Hwange a comprar comida fresca. La carretera hasta Hwange es muy, muy mala porque, además, están construyendo una nueva, a un ritmo que no sé si llegaremos a verla nunca terminada, y obligan a tomar desvíos todavía peores.
Quieras o no, hemos acabado en el centro de la ciudad y hemos encontrado dos supermercados bastante decentes, OK y Pick n Pay. Allí hemos comprado salchichas, algo de verdura y bebidas. Hemos aprovechado para comprar comida preparada y comer algo allí mismo. Eran las 12:30 y parecía que tendríamos tiempo de sobra para llegar a nuestro destino... Error.
Hasta que hemos conseguido encontrar una entrada al parque hemos dado más vueltas que un tiovivo y, además, cuando pensábamos que teníamos la entrada de Sinamatella al lado, hemos tomado el camino equivocado y nos hemos metido por una pista muy difícil que llevaba hacia Main Gate.
Hay que decir que para llegar a Sinamatella hay que pasar junto a una enorme mina de carbón a cielo abierto que alimenta la central térmica situada allí cerca. El tráfico de camiones de gran tonelaje cargados de carbón de un lado para otro, y la pista, obviamente negra por el polvo que desprenden, no ayudan precisamente a orientarse. Nunca sabes si te estás metiendo de cabeza en la mina o si vas por el camino correcto.
Sea como sea, cuando ya lo teníamos muy cerca, hemos tomado un desvío equivocado... Al cabo de un buen rato nos ha parado un empleado, supongo que del parque, y nos ha dicho que íbamos por una carretera equivocada y que era «very challenging». Y, que razón tenía.
Pero teniendo en cuenta el tiempo que ya habíamos invertido, no valía la pena volver atrás. Hemos seguido avanzando. Nos ha llevado muchas horas y hasta las siete y media de la tarde no hemos llegado al parque.
Por el camino hemos sufrido de todo: un neumático rebentado, tener que utilizar el cabrestante para salir de un torrente e incendios forestales espontáneos provocados por la sequedad de esta época del año.
Como siempre, todo se sabe «después». Si hubiéramos llevado la comida desde Botswana, nada más cruzar la frontera habríamos podido entrar en el parque por la pista que va hacia Robins y nos habríamos ahorrado muchos quebraderos de cabeza.
Obviamente, no hemos podido llegar a Jambile, que era nuestro objetivo. Nos han acogido en Main Camp y aún gracias.
Eso sí, llevábamos un pequeño pastel que habíamos comprado al mediodía y hemos podido celebrar el cumpleaños de uno de nuestros hijos.

Quizás ahora podría explicar un poco cómo está el tema del alojamiento en Hwange. Solo puedo hablar con propiedad de lo que he visto.
De entrada, Main Camp, como su nombre indica, es el campamento principal y está en unas condiciones correctas para acampar, con unos lavabos decentes y agua caliente... electricidad no. Tiene un restaurante y también dispone de bungalows.
Otro campamento es Sinamatella. Este campamento lo vimos cuando abandonábamos el parque el último día y se ve muy abandonado. Los lodges están en un estado lamentable, por no decir que amenazan ruina. Es posible que se pueda acampar, pero resulta deprimente.
Robins, sin ningún género de dudas, es el mejor. Claro que está en manos privadas. Está limpio, con una zona de acampada bien organizada, lodges, restaurante, piscina...
Pero hay otras opciones para acampar en el parque de Hwange, que son las que yo tenía previstas. En el parque hay una serie de áreas de pícnic, cerradas para impedir la entrada de animales y con servicios como lavabos, duchas, mesas para comer o desayunar y un waterhole al lado.
Durante el día puede ir todo el mundo, pero a partir de las 18:00 únicamente puede quedarse quien la haya reservado, es decir, tienes las instalaciones a tu entera disposición. Incluso hay un guarda en cada área de pícnic que se encarga de poner en marcha el agua caliente, puede proporcionarte leña y ayudarte en lo que necesites.
Naturalmente, hay que reservar el área de pícnic con cierta antelación. Como ya he comentado antes, nos perdimos Jambile. Al día siguiente fuimos al área de pícnic de Shumba, que estaba bastante bien. Y el último día estuvimos en Mandavu. Esta área de pícnic es grande, pero en lugar de un waterhole tiene una presa al lado... No es exactamente lo mismo y las instalaciones no están en demasiado buenas condiciones.
Durante los tres días que estuvimos en Hwange visitamos otras dos áreas de pícnic.
La mejor es Masuma Dam. Desde la propia área de pícnic se ve el waterhole y las instalaciones están en perfecto estado.
Detema Dam es otra área de pícnic que visitamos y tampoco está nada mal.
Finalmente, todavía existe otra opción para acampar dentro del parque: las plataformas. Como su nombre indica, una plataforma es una estructura elevada desde la que se pueden observar los alrededores, básicamente el waterhole que tienen al lado.
Disponen de lavabos y duchas y está permitido acampar junto a ellas... o quizás encima de la plataforma al aire libre, pero, claro, estás un poco expuesto y hay que hacer un buen fuego. Visitamos la plataforma de Guvalala y está en bastante buenas condiciones.
Para reservar en todos los alojamientos gestionados por el Estado, Main Camp, Sinamatella, áreas de pícnic y plataformes, hay que dirigirse por correo electrónico a Zimbabwe Parks and Wildlife Management Authority: bookings@zimparks.org.zw.
Robins Camp, naturalmente, funciona de manera independiente.

La palabra «todos» quizás no sea la más adecuada, pero la inmensa mayoría de los waterholes del parque tienen agua. Obviamente, agua que extraen del subsuelo, pero, al fin y al cabo, hay muchos waterholes en funcionamiento, lo que ayuda a ver animales. En Chobe, en Botswana, esto no ocurre: los waterholes normalmente están secos.
25/08
Después de desayunar hemos ido a la gasolinera de Main Camp. Ayer gastamos demasiado combustible y no queríamos arriesgarnos. La gasolina está a precios europeos, 2 $ por litro. En fin, hemos puesto 50 $ en cada coche. Para más desgracia, no aceptaban billetes de 100 $ si no eran de los nuevos, así que hemos tenido que pagar con tarjeta.
Después hemos pagado la entrada al parque. Como ya habíamos pagado las áreas de pícnic, sólo hemos tenido que abonar por los coches, 9 $.
Hemos tenido la desgracia de que el conductor del otro coche ha embestido la barbacoa que tenía justo delante. Los coches son altos y la barbacoa baja, así que ha quedado una pequeña marca. Ya veremos si pasa la revisión cuando devolvamos el vehículo.
Además, la matrícula ha quedado partida por la mitad. Hemos hecho un apaño lo mejor que hemos podido y hemos salido hacia Shumba.
A medio camino, cuando nos hemos detenido en la plataforma de Guvalala Pans, hemos visto que se había caído un trozo de la matrícula delantera, así que hemos retrocedido para buscarlo... sin suerte.

Hemos continuado el camino hacia Shumba, parando en todos los waterholes que hemos ido encontrando. Hemos visto hipopótamos, cebras, elefantes... Muy bien.

Finalmente hemos llegado a Shumba. Son 80 km. Nos hemos instalado, hemos comido y hemos ido al hide que hay allí cerca, donde se nos ha plantado un elefante en el waterhole que tenemos justo delante.
Shumba está bastante bien. Las instalaciones son correctas, los lavabos están limpios y las duchas tienen agua caliente gracias a una ‘burra’ de leña. Parece que cada área de pícnic está atendida por algún vigilante. En este caso son dos mujeres que nos han «puesto el agua caliente». Muy bien.
26/08
Hoy toca ir a dormir a Mandavu Picnic. Hemos decidido pasar el día dirigiéndonos hacia Robins Camp, parando en los diferentes waterholes y lugares «interesantes» que hemos ido encontrando por el camino.
Hemos visitado el área de pícnic de Masuma Dam, que creo que es la mejor de todas las que hemos visto. Todas las instalaciones son bastante nuevas y desde allí se tiene una vista perfecta del waterhole. De hecho, desde este lugar hemos visto un montón de animales: hipopótamos, cebras, springboks y cocodrilos. Muy bien.
Después hemos visitado Detema Dam. También tiene el waterhole justo al lado del área de pícnic y las vistas son bastante interesantes. Sin embargo, no hemos visto ningún animal. Las instalaciones son correctas.
Desde allí hemos ido hasta Robins Camp. Claro, esto ya es otro nivel: tienen lodges, camping, restaurante y piscina... No tienen ningún waterhole allí mismo, pero hemos aprovechado para comer en el restaurante. No me ha parecido demasiado caro: seis personas, con varias cervezas y Coca-Colas, 84 $.
Finalmente nos hemos dirigido hacia nuestro destino, Mandavu Dam. Este lugar no tiene un waterhole delante, sino literalmente una presa. Las instalaciones, aparentemente, parecen bastante correctas, si no fuera porque la mitad de las cosas no funcionan...
Eso sí, tiene agua caliente, lavabos, duchas, etc., y un guarda que se ocupa de vigilarlo todo.

27/08
El ritual de cada día: desayunar, recoger el campamento y ponerse en marcha.
Hemos puesto rumbo a Sinamatella para salir de Hwange. Como ya he comentado, Sinamatella se ve muy destartalado, con los bungalows en estado ruinoso y todo bastante abandonado.
Desde allí hemos continuado hacia la ciudad de Hwange y después carretera arriba en dirección a Victoria Falls. La carretera, en algunos tramos, está en muy mal estado y, en otros, es bastante correcta. Al acercarnos al aeropuerto, la carretera ya está en perfectas condiciones.
Una vez en la ciudad se nota que hay mucho movimiento de gente y todo tipo de comercios.
Nos hemos acercado a la entrada del Parque Nacional de Victoria Falls porque, sí, las cataratas son un parque nacional. Actualmente, la entrada para los occidentales cuesta 58 $, mientras que para los locales son 15 $.
Las cataratas, naturalmente, son todo un espectáculo de la naturaleza. Hay diversos puntos desde donde contemplarlas y verlas desde diferentes perspectivas.
Allí mismo está la frontera con Zambia. Solo hay que cruzar el puente sobre el río Zambezi. Si no tienes nada mejor que hacer, puedes pedir en la frontera un «bridge pass», que es gratuito y te permite pasear por el puente... sin entrar en Zambia, claro.

Finalmente hemos cogido el coche y hemos vuelto de nuevo a Botswana. El paso fronterizo no presenta ningún problema diferente de lo que uno podría encontrarse en cualquier otra frontera. Había leído que los trámites en este punto eran engorrosos...
Nos hemos instalado en Senyati, un camping situado unos pocos kilómetros al sur de Kasane. Es muy bueno, quizás incluso mejor que el Audi Camp de Maun. Aquí tienen su propio waterhole, con un túnel subterráneo que te lleva a un puesto de obserbación semisubterraneo a pocos metros del waterhole que permite observar a los animales a pocos metros de distancia.
Además, dispone de todo tipo de servicios: lavabo y ducha privados para cada parcela, justo al lado de cada una, electricidad, por supuesto, servicio de lavandería, restaurante y todo lo que puedas necesitar.
Esta misma tarde nos hemos sentado en unas tumbonas justo delante del waterhole y han ido apareciendo diversos animales: primero ñus y después todo un grupo de elefantes que nos han ofrecido un auténtico espectáculo justo delante de nosotros, a unos cinco metros... como mucho.
Elefantes en el waterhole del camping Senyati.
28/08
Nosotros dos ya habíamos visitado Chobe, pero mis hijos no, así que hemos dedicado el día a recorrer el tramo comprendido entre Sedudu Gate y Ngoma Gate. Hemos visto animales salvajes, pero esperábamos más.

Ya a la vuelta me asaltaba una duda, compre por separado el vuelo hasta Joohanesburgo ida y vuelta, y el vuelo Johanesburgo-Kasane ida y vuelta. No estaba claro si al llegar a Johanesburgo desde Kasane podría añadirme a la zona de viajeros en tránsito, y de esta manera ahorrarme inmigración y tener que hacer de nuevo todo el procedimiento como si empezara mi viaje de regreso desde Johanesburgo. Cuando le pregunté a Chatgpt sobre el tema, 'se puso inflexible' no podría pasar a la zona de viajeros en tránsito. Pes no sólo mostrando mi billete de Air France en el mòbil me dejaron pasar... lo digo porqué efectivamente Chatgpt, dice las cosas como si fueran las Sagradas Escritura ... y resulta que se equivoca más a menudo de lo que parece.
CONCLUSIONES
Hay gente para todo en esta vida. A nosotros nos gusta hacer las cosas a nuestra manera. Quizás se podrían optimizar; con más tiempo podríamos haber ido a otro ritmo o, con el tiempo del que disponíamos, haber hecho menos cosas y disfrutarlas con más calma... Pero creo que todo nos ha cuadrado bastante bien, excepto la llegada a Hwange, que, aun así, ha sido una experiencia memorable.
Si hubiéramos hecho un viaje organizado, quizás, y solo quizás, nos habrían llevado a algunos lugares específicos y nos habrían dicho: «¡Venga, ya podéis hacer todas las fotos que queráis!».
Però no es això, companys, no es això. El viaje a Ítaca es precisamente eso: el viaje, no el destino.