
GuesthouseStöng-PseudocráteresSkútustadir. 14 km
PseudocráteresSkútustadir-Hofdi 8 km
Hofdi- Dimmuborgir 4 km
Dimmuborgir- Cráter Hverfjall 5 km
Cráter Hverfjall- Grjótagjá 7 km
Grjótagjá-Godafoss 54 km
Godafoss- Akureyri 35 km
Akureyri- Hlín Guesthouse(Varmahlid). 105 km
TOTAL 232 km
Tenemos el desayuno incluido, así que un vistazo rápido a la predicción meteorológica, hoy toca viento, bastante viento por la mañana, aminorando a lo largo del día, al menos no dan lluvia.
Empezamos las visitas recorriendo las zonas más próximas al lago, en un corto espacio tenemos varias visitas que hacer antes de poner rumbo a nuestro destino de hoy, Varmahlid, cuna del caballo islandés.
Pero nuestra primera parada está a 14 kilómetros, los pseudocráteres Skútustadir (parking gratuito), en el lado sur del lago, colinas recubiertas de hierba que en realidad son falsos volcanes, ya que nunca expulsaron magma. Hay dos senderos, nosotros hicimos el corto porque el día estaba muy ventoso y desagradable.


Es una zona bonita, sobre todo si te gusta observar aves, para nosotros una visita insulsa, lo ves y ya. Como no hay mucho más que ver, pues lo visitas, pero no es un lugar para recordar para nosotros.
Hicimos tiempo en el centro de visitantes que hay justo al lado y seguimos nuestro itinerario bordeando el lago Myvatn.A 8 kilómetros tenemos el bosque de Hofdi (parking gratuito).
Diferente al resto de la isla, aquí por un rato te olvidas de lo volcánico adentrándote en un bosquecillo con buenas vistas del lago. Visita como la anterior, como no hay nada más atractivo, lo visitas dando un paseo, al menos aquí el viento no pega fuerte. Otra visita de relleno


Seguimos hasta Dimmuborgir, (parking gratuito), un parque de formaciones volcánicas, que son conocidas como castillos oscuros, la más famosa es una cueva llamada “la iglesia”. Hay varios senderos señalizados y escoges el que más te interese. Otra visita en la línea de las anteriores.




Continuamos, llegamos al aparcamiento del Cráter Hverfjall, de pago mediante PARKA (1000 ISK), salvamos los cien metros de desnivel que nos separan del borde del cráter, seguía soplando viento, así que nos conformamos con las vistas desde allí mismo, que en verdad eran muy curiosas con todo el interior del volcán de un negro intenso.Nos gustó mucho.


Y vamos a la última parada que nos queda en esta zona, la cueva de Grjótagjá. Dejamos el coche en el aparcamiento (gratuito) y a dos pasos tenemos la entrada a esta cueva de la con un agua cristalina, pero sobre todo es famosa por ser el escenario de juego de tronos, cuando Jon Nieve y la salvaje Ygritte consuman su romance.


Es una visita rápida ya que el espacio es bastante pequeño, salimos y anduvimos caminando por las grietas. Está bonita la cueva y los alrededores, nos gustaron.
Abandonamos definitivamente el lago Myvatn, ponemos dirección a Godafoss, otra de las cascadas “estrella”. Tenemos unos 55 kilómetros por delante sin ninguna parada intermedia.
Justo antes de pasar el puente, a mano izquierda tenemos el aparcamiento (gratuito) y desde allí vamos caminando por el sendero a través de los diversos miradores, también se puede bajar hasta el rio, por el que vas aproximándote a Godafoss, la cascada de los dioses.

Considerada unas de las cascadas más bellas de Islandia, y lo cierto es que estamos de acuerdo. Sus aguas de color azul turquesa caen a lo largo un semicírculo de treinta metros de largo. En la parte más alta, las aguas caen desde doce metros.
Tuvimos suerte, pues justo en ese momento aparecieron unos piragüistas en el rio Skjálfandafljót, dirección a la cascada y con las mismas se lanzaron sin pensárselo a través de sus aguas.

Entre el asombro y la admiración de los que allí estábamos. Luego nos enteramos de que eran de Nepal. Y allí nos quedamos a ver a los valientes como se lanzan cascada abajo.




Estuvimos entretenidos un buen rato y después cogimos el coche, cruzamos el puente y lo aparcamos para tener vistas desde el lado Oeste. A nosotros nos gustaron más las vistas desde el otro lado, la orilla Este.
Y cuando llegamos a este punto, vemos que los nepalís han vuelto a subir hasta el río con sus piraguas, ahora están en la parte más alta de la cascada y sin dudarlo enfilan sus embarcaciones hasta ese punto.


Esta cascada nos sorprendió para bien, no la esperábamos tan estética. A nuestro juicio, imprescindible, además a pie de carretera.
Nuestro siguiente alto en el camino, Akureyri, la capital del norte, segunda ciudad más poblada de Islandia con 20.000 habitantes, a unos treinta y cinco kilómetros. Para llegar a ella, lo hicimos desviándonos por la carretera 84 y después por la 83. Haciéndolo de esta manera te ahorras el túnel de pago que te lleva a la ciudad, pero sobre todo vas por una carretera mucho más escénica, por el otro lado del fiordo.
Hicimos compra en un bonus y nos dispusimos a dar un paseo por la ciudad, que se ve rápidamente y cuando salíamos del centro urbano, pudimos ver en los semáforos el emblema más representativo de la ciudad, las luces rojas de los semáforos que tienen forma de corazón.


Tenemos algo más de 100 kilómetros hasta llegar a nuestro alojamiento de esta noche, dejamos atrás el fiordo, atravesamos un valle, subimos y bajamos un pequeño puerto de montaña y a medida que nos vamos acercando a Varmahlid,, el paisaje cambia de nuevo, dando paso a extensas llanuras verdes, famosas por la tradición de cría del caballo islandés. Siempre hay un sitio al que mirar en Islandia.

Esta noche estará nublado por lo que no tendremos ocasión de salir en busca de auroras.
Nuestro ranking del día:
Entorno del lago Myvatn, lo que más nos gustó fue Hverfjall y los pseudocráteres de Skútustadir, sin ser nada del otro jueves.
La cascada Godafoss, sin duda la visita más espectacular del día. Para nosotros una de las cascadas más bonitas de Islandia. Imprescindible.
Siendo honestos, hoy ha sido un día más flojo que los anteriores, pero es que venimos de días de diez. Por el contrario hay mucha menos gente en los sitios y en las carreteras y si te gusta conducir, también es un disfrute.
