28/03 Varanassi
Estamos en la provincia de Uttar Predesh. Matrícula UP.
8:48 Entramos en Varanassi, estación de tren de Mughal Sarai, taxi hasta el hotel 100.
10:00 Nos ha traido donde le ha dado la gana, ya que después de decirle veinte veces la dirección, ha decidido el. El Sandhya G.H., R-21. En la calle Shivala Rd.
El gerente, después de hacer el check in, nos da un paseo de cortesía hasta el ghat más próximo, el Shivala. Las calles son laberínticas a la vez que estrechas. Cerca de éste está el incinerador eléctrico “meni chip”, nos dice el gerente.
Ghat
Significa, literalmente, escalera. Las escaleras que llevan hasta el agua del rio. Aquí en Varanassi, son especialmente importantes, por la devoción que se les tiene.
Volvemos al hotel, por callejuelas aún más estrechas y llenas de porquería. Desayunamos en el rof top del hotel; tostadas, agua y cola 50.
11:17 Salimos a la calle y la nena compra 7 pulseras por 100. Cogemos un ciclo-rickhaw hasta el ghat-crematorio. 40.
15:45 Mientras me duchaba, el agua caía con olor y color a ceniza, pensaba en lo que hemos visto en este ghat, quizá el más importante de toda la India, por no decir del mundo entero; ya que todos los hindús desean ser incinerados aquí, por lo que antes de morir vienen a esta ciudad santa.
Hay cremaciones, las veinticuatro horas del día, se pueden ver pero está más que prohibido hacer fotos. Mientras miramos, se acerca un gancho… Desde el mirador, donde nos hemos instalado, después de discutir con un gancho, por tema de donativo para madera.
Manikarnika Ghat
Antes de ver el cortejo fúnebre, se oye a los “doms”, una de las castas de los intocables, con su característico soniquete (dom-dom-dom-dom), los “doms”, son los encargados de traer al finado por las estrechas callejuelas hasta la orilla del Ganga, (Ganges). Esta es una más de las veces en que se puede ver cómo funcionan las castas (ya que este trabajo se considera inferior).
Aparece el cortejo bajando la escalinata. El cadáver, engalanado, va encima de unas cañas, que traen al hombro los doms, con sus cánticos al estilo mantra.
El cadáver va cubierto por varias capas; la primera es una tela térmica (de color oro), engalanada con collares de flores y coronas que cuelgan de la camilla.
Lo meten en el Ganga un instante y lo llevan a la cola, junto con otros, que ya están esperando turno.
Mientras unos van preparando la pira funeraria con los troncos y madera que traen desde los almacenes de madera que hay arriba. La madera cuesta en función de la calidad; la de sándalo cuesta 700 rupees el kg, mientras que la otra más barata ronda los 300. El peso exacto de ella lo calculan en unas balanzas del tamaño de una persona; el peso exacto de madera, dura tres horas de fuego. Estas grandes torres de leña, se ven por las callejuelas, mucho antes de ver el mismo ghat y ya ponen en situación.
La pira la van haciendo como si estuvieran amontonando leña; primeros dos troncos grandes, otros dos cruzados y otros dos, hasta que se consigue la altura de la rodilla (cada vez los troncos son más delgados). Es ahora cuando colocan el cadáver, al que han despojado de todos los y de la envoltura de color morado, dejándole únicamente la blanca mortaja.
Encima de él, siguen poniendo madera, más fina cada vez, hasta conseguir una altura de un metro (más o menos).
Una vez hecho esto, el brahmán, da las instrucciones al encargado de encender el fuego (que es un familiar), después de dar cinco vueltas alrededor del cadáver, con una tea de paja humeante aun no hay fuego). Hecho esto la paja es movida por toda la pila de troncos, acto seguido es introducida por debajo de la pira, por la parte de la cabeza. El fuego empieza a arder.
Los asistentes a la ceremonia, amigos y familiares, traen consigo un líquido y unos polvos (que vende a lo largo de todo el mercado), para acelerar la combustión.
Ahora ya no hay más que humo y fuego y un olor (que de decir cuál, entraríamos en algo irreverente, casi blasfemo, para los hindúes). Total, desde nuestra atalaya el humo se siente y se huele y las cenizas te rozan la piel.
La ceremonia en total dura unos tres horas, pero a la hora, el cuerpo se empieza a ver entre los maderos; primero la cabeza y después los pies. Impresiona de verdad.
Ahora, hay otros encargados de mover los restos que van quedando al descubierto, como es el tronco (que después de dar mamporros con un enorme bambú, brazos y piernas se han separado); se amontonan las ascuas que quedan y ponen el tronco humano y lo demás encima, para la cremación total.
Transcurridas las tres horas (como manda el ritual), huesos, tronco y partes sin consumir son entregados a unos niños que se encargan de meter todo en una bidón cortado y llevárselo a la mitad del Ganges. Una vez allí lo tiran al agua. El ghat, no es solamente una pira funeraria, vemos hasta siete u ocho a la vez, más todos los que esperan su turno.
En el agua, a pocos cm de donde acaban las cenizas del difunto, hay gente cribando las cenizas, aun humeantes, con cedazos de metal. Otros remueven el fondo en una danza macabra; cuando, de vez en cuando encuentran algo, se lo meten en la boca hasta reunir cierta cantidad, que arrojan a uno de los que están en la orilla. El botín obtenido se aporta a la causa común y sirve para poder comprar leña a los que no pueden.
A todo esto, perros olfateándolo todo, vacas comiéndose las coronas de flores de los propios cuerpos y hasta un mono buscando quien sabe qué. Aparece una de las barcas que hay cerca y en una lata, van poniendo sin ningún respeto, los trozos de lo que antes fue humanidad. De ahí se la llevan a mitad del rio y la arrojan sin más.
Todo esto es observado por los pacientes sadus, que ven en este fuego el futuro más deseado, por los insaciables ganchos del crematorio que piden exageradas donaciones, analizado por los curiosos turistas con los ojos más grandes que hayan tenido nunca, pacientemente llevado por los sufridos familiares (que en señal de duelo se rapan la cabeza). Se hacen fotos y posados (por parte de los familiares).
Alrededor de este fuego, sin duda purificador, se reúnen también, perros que escarban y consiguen algún trozo, vacas y cabras que juegan despreocupadas cerca de la pira, cuervos por supuesto y toda una serie de personajes como peregrinos de otras religiones, gente embriagada de bang, despistados que quieren llegar hasta el fuego mismo y son abroncados, turistas que con la cámara en mano no respetan las mínimas normas y por supuesto la gente que lleva a cabo todo este ritual
Antes de irnos, como para terminar de instruirnos en el arte de la muerte, vemos como cogen un cuerpo y lo montan en una barca de remos. Llegan a mitad del rio y arrojan una bolsa blanca que queda flotando a la deriva, después, uno de los remeros se levanta y sin más arroja el cuerpo que se hunde en un segundo (llevan pesos atados a la cintura, seguramente piedras). El centro del rio es un autentico cementerio y navegar sobre sus aguas hace pensar y cuando menos da respeto.
El cuerpo que arrojan es uno de los seis casos (a salido otro caso) en que los cuerpos no se incineran.
Salimos de allí, impactados casi sobrecogidos y con muchas preguntas. Intentando explicarnos lo que acabamos de ver.
Terminamos de pasear por las callejuelas, donde venden la paste de betel envuelta en hojas de árbol verdes, la usan para masticarla. Cuando damos alguna limosna, nos dicen que mejora nuestro karma. En fin un ciclo-rickhaw nos deja en el hotel, 30. Papel de wáter 50.
Comemos en el roof top del hotel, noodels y cho-cho (parecido a los noodels pero con una salsa espesa), cuatro colas, 210.
Hace mucho calor, por lo que estamos constantemente bebiendo, cola, Maaza y agua 65.
20:30 Vamos una hora a internet, 20 y volvemos en ciclo-rickhaw por 30.
Mientras estábamos en internet le he pedido a un chico del hotel que me escribiera una dedicatoria en hindi, para la nena por su cumple.
29/03
6:30 Desayunamos dos Maazas, 45, de camino al mercadillo y al ghat. Llegamos al Manikarnika, donde volvemos a ver todo el ritual completo.
Nos sentamos en el bar que hay a los pies del crematorio, perfecto para que no te molesten con el cuento de las limosnas.
Esta vez vemos como le besan la cara, y antes de que empiecen a romperlo se hacen una foto familiar; escena que no deja de sorprendernos aunque puedas llegar a entenderla. Se oye algún llanto apagado y solitario en mitad de los demás ruidos.
Multitud de hombres andan mirando para todas partes para que no salga una sola foto de allí. Nosotros aprovechamos la clandestinidad del bar para hacer varias fotos, siempre con respeto y no exhibiendo mucho la cámara; pero a discreción. El mismo hombre que lleva el chiringuito recrimina a un gancho el haberse sentado delante de un guiri que estaba haciendo fotos. Es una oportunidad única y la aprovechamos. Pepsy 35.
Paramos en una tienda a mirar sandalias; para mí no hay nada, la nena se lleva tres muy bonitas, 500.
Hacemos tiempo para ir a por los billetes. Pasear por las callejuelas de Varanassi es una delicia; a primera vista es una ciudad más pero poco a poco vas viendo que no es así. Te encuentras en unas situaciones, a veces sorprendentes.
Los sadus y falsos sadus te piden fotos, los hindis te piden fotos, los niños te piden fotos. A veces parece que son ellos los que están en un país extraño y nosotros los locales; y quizá sea así, ya que muchos de ellos jamás verán más extranjeros que nosotros ni más mundo que el que nosotros contamos que hay.
11:00 Entramos en una agencia, Gran India, para comprar los billetes, pero casualidades de la vida, no los tienen y ese retraso hace que encontremos a Ceci y a Miguel de frente. Ha sido una alegría. Quedamos con ellos después, ahora nos vamos hasta la estación de trenes a reservar a la Oficina de Reservas para Extranjeros.
Llegamos en un rickhaw (negociamos ida y vuelta por 150). Dentro de la oficina encontramos a Naco, un vasco afincado en Madrid, al que conocimos en Calcuta, con el grupo de voluntarios que estaban en el Raj.
Cogemos el billete con él (librándonos de esperar dos horas más).
Varanassi-Satna ----- 310
Delhi – Amritsar ---- 474
Amrisat – Hariward –- 729
Hariward – Delhi ---- 306
En total, 1819; ya tenemos todos los billetes de los trayectos más complicados.
14:30 Volvemos a buscar a los chicharreros; que llevan esperando casi dos horas. Pagamos el rickhaw (le damos 300) y vamos con los chicos hasta el Kumiko, donde Nacho se hospeda. De ahí a comer al Spicy Bites, un bar muy chulo que sirven buena comida, recomendado por los Ceci y Miguel. Cordon Blue y agua para los dos, 170.
Llegamos hasta los ghats, el Nacho flipaba, (los demás también pero de diferente forma). Los ghats están llenos de niños jugando a criquet, cometas. Sadus preparándose, gente bañándose en el Ganga. El Harishchandra Ghat (otro donde aún hacen cremaciones) está en plena actividad. Hay dos cadáveres en sus respectivas piras.
19:00 Dasaswamedh Ghat. Comienza el ganga aarti y hay luna llena.
Ganga Aarti
Alrededor de cinco bailarines (todos chicos, vestidos de gala) subidos en cinco pedestales de piedra del mismo ghat y acompañados de platillos, tambores y campana, se reúnen cientos de devotos junto a turistas curiosos para ver esta ceremonia de danza y fuego. La ceremonia consta de unos pasos, repetidos muchas veces, acompañados de unas canciones; esto muchas veces con objetos diferentes, (caracolas, plumeros, fuego). Es muy colorido y los devotos participan con palmas y siguiendo las canciones. Fuera, unos enormes altavoces llevan el sonido más allá del ghat. Dura una hora y durante todo el tiempo, niños y niñas te ofrecen pujas con flores. Después, con el mismo fuego del ritual, se encienden las pujas (literalmente respeto), que son pequeños cuencos de papel con flores y una pequeña vela de grasa y la depositan en el Ganga. Al poco rato cientos de luces vagan por el rio corriente abajo.
Miguel y yo nos escapamos a comprar Good Night, hay bichos por todas partes. Cogemos también NEEM, unas pastillas ayurvédicas para la circulación, 75. Bebidas 100.
20:30 Nos despedimos de Ceci y Miguel; gente majísima. Hemos quedado en vernos en el futuro. Agua y cola 60. Con Nacho quedamos mañana de madrugada para ver, en barca de remos, el amanecer en el Ganga. Rickhaw hasta el hotel 30
21:00 Duchados ya, nos disponemos a descansar; llevamos desde las siete de la mañana en la calle.
Varanassi es increíble, pensamos que nos faltarán días.
30/03
5:00 Suena el reloj, pero me dio la vuelta y sigo durmiendo.
Nacho estará esperándonos, pobre.
8:30 Segunda y definitiva diana. Desayuno 60. Dejamos la mochila a un zapatero que está al lado del hotel y vamos a hacer dos cosas que nos faltan; el tubo para la flauta, 40 y entrar en internet (dos horas 40).
12:00 A callejear y a los ghats (que son un vicio). Por toda la ciudad se ven muchas bicis (cosa que nos alegra, ya que quitan contaminación y le dan un aire a “no nuevo”.
Visitamos el Aasi Ghat, con muy poca gente y menos turistas, es el segundo ghat más alejado de todos. Aquí los locales cogen las barcas a motor para visitar el Ganga. Hay un pequeño templo dedicado a Siva, con su lingan, claro.
Hacemos una pausa y miramos como hacen los demás sus cosas. Da tiempo para hacer sentencias como esta:
Están pesando tu leña…
Los ghats más importantes y donde hemos estado son:
Manikarnika --- el principal crematorio de la ciudad, todos los hindúes quieren acabar aquí (es el más impactante y tiene la pinta más lúgubre de todos, ya que con el humo de las piras todo está ennegrecido y con aspecto de otro mundo, otra vida).
Dasawamedh --- muy colorido y lleno de color y música, sobre todo por la tarde, cuando empieza el ganga aarti. Hay una imagen de Sitala, diosa de la viruela.
Harischandra --- otro ghat donde incineran (de menos peso que Manikarnika) y también muy concurrido.
Shivala --- aquí se pueden ver a los búfalos tomando baños en el Ganga. Es el más cercano al hotel y el primero que visitamos.
Assi --- muy tranquilo y alejado.
15:45 Salimos a comer al Spicy Bites, dos bordon blue y cuatro coca-colas, 170. El rickhaw 20.
Vimos pasar a Nacho (que salía a coger el tren), nos despedimos y le pasamos el E-mail.
Cogemos una barca en Dasaswamedh. Nos lleva hasta el ghat de Manirkanika y vuelta por 100.
Por muchas veces que lo veas, el impacto siempre es el mismo y no dejas de asombrarte.
Al barquero (que nos ha cortado de hacer fotos, aunque las he hecho igualmente) le pedimos que nos deje a mitad de camino y volvemos a observa esta forma tan impactante que tienen los hindúes de querer reunirse con sus dioses. Antes de bajar vemos unos perros rebuscando entre las cenizas; uno de ellos sale corriendo y se pierde entre la gente,(no quiere compartir), con un trozo de hueso (rodilla o codo) en las fauces.
Bebemos una cola en el bar, 35. Nos enteramos de que a las mujeres las envuelven con la tela de color naranja, mientras que para el hombre el color es el dorado. Que son cinco las vueltas que hay que dar en torno al difunto (y no ocho como pensábamos). Y que hay otro caso en el que no se incinera un cuerpo; cuando uno se muere por viruela.
Las vacas siguen comiendo las guirnaldas de los difuntos, jugando o echadas rumiando cerca de las piras. Una cabra se acerca demasiado y sale corriendo, las llamas dan mucho calor. Cerca de donde arrojan las cenizas, un hombre se enjabona sin hacer caso al color ni a los ritos que se llevan a cabo justo detrás de él.
Volvemos, dando un paseo, por los ghats; la nena juega unas bolas al criquet con unos niños en un callejón; no se le da mal y a pagado a una con mucha fuerza. En Dasaswamedh cogemos un ciclo-rickhaw que nos deja en el hotel, 20; este transporte a parte de barato es muy interesante ya que te da la oportunidad de ver la vida de la calle en todo su esplendor, sin prisa y con buenas vistas.
Check out, 900 y ducha.
21:30 Salimos en rickhaw, 100, hacia la estación de Varanassi JN.
22:10 Seguimos esperando en la estación, el tren viene con retraso. Nos pesamos, pero la báscula parece que va mal. La luz se ha ido ya tres veces. Sacamos 10000 del ATM de la VISA mia. Gastos varios 30.
Vemos a un niño con alguna enfermedad de los músculos (o algo así). La carne (por llamarla de alguna manera) la tenía pegada a los huesos; que se le veían dando un aspecto de pena terrible. Le hemos dado zumo y unas orientales una bolsa de patatas que no podía ni abrir el pobre. Es el ser más delgado que he visto en toda mi vida.
31/03
0:12 Salimos, (retraso de una hora), el tren va llenísimo.
7:00 Satna. Rickhaw hasta la estación de bus, 30.
9:30 Salimos para Khajuraho, mochilas 20, billete 160.
11:20 Panna. Cogemos cacahuetes y cola, 42.