25/08/2010
Nos levantamos tarde. Necesitamos recuperar un poco las fuerzas.
Como son nuestro últimos días en Argentina, no podemos irnos de allí sin comprar lo más característico. Unas alfajores y dulce de leche. Para no reñir, compramos un montón de paquetes para todo el mundo y un montón de botes de dulce.
Por supuesto, y para mi uso personal, me agencio yerba. Como me han aconsejado varias, me decido a llevarme un poco de cada, así puedo compararlas. La Cruz de Malta fue la me compré en El Calafate. Aquí me compro Taragüi y Rosamontes, las otras dos recomendadas por los compañeros foreros, que casualmente coinciden en gustos con mis familiares de allá.
26/08/2010
Hoy hacemos un replanteamiento de nuestra parte final del viaje.
En principio, mis primos nos iban a llevar a Baires. Ellos aprovechaban para pasar un fin de semana allá, y nos acompañaban en nuestro último día en Argentina.
Pero finalmente, el laburo se ha complicado y no van a poder realizar esta escapada.
Así que buscamos otra forma de llegar a Baires.
La opción de Aerolíneas, no nos cuadra. El avión llega a aeroparque a las 19. Tenemos que llegar a Ezeiza y a las 21 sale nuestro vuelo de regreso a España. Vamos, que no tenemos tiempo suficiente.
Así que buscamos alguna alternativa que nos cuadre mejor.
Una interesante es el bus. Salen temprano por la mañana y llegan a Baires sobre las 9, así que nos dejaría tiempo libre para poder visitar finalmente la ciudad.
Pero claro, al oír la palabra bus, les cambia el semblante a las damas. El recuerdo de las 15 horas todavía latente, me dicen que ni hablar.
Todavía existe otra alternativa. Hay una compañía mas chica, que opera el vuelo Santa Fe – Baires. Se trata de Sol Líneas Aéreas.
Finalmente, encontramos un vuelo que nos cuadra. A las 8:20 sale de Santa Fe, llegando a las 9:30 a Baires. Lo que nos deja prácticamente todo el día para visitar la ciudad.
Decidido, esa es nuestra mejor alternativa (450AR$).
Y hoy, regresan de nuevo las despedidas. Es el momento más duro de un viaje. Tener que decir adiós.
Han sido tantos días increíbles. Se han portado tan bien con nosotros. Se han volcado con nosotros… que hace que aún a 20000 kilómetros de nuestro hogar, nos hayamos sentido en casa.
Nos despedimos de los tíos. Y esta es una despedida amarga.
Nadie lo dice, y no hay nada seguro en esta vida. Pero, todos allí damos por hecho, que esta va a ser la última vez que nos veamos. Por eso, si cabe, es más emotiva la despedida.
Hace 15 años, estos hijos de inmigrantes españoles e italianos, se liaron la manta a la cabeza y decidieron buscar sus raíces en el otro lado del charco.
Así que tras pensarlo y ahorrar, y cuando la jubilación se lo permitió, vinieron a esta parte del mundo.
Una persona de contacto, que no sabían si vivía todavía.
Un lugar.
La foto de sus padres con sus tíos… pero mucha ilusión por buscar aquellos lugares de los que tanto les habían hablado los padres.
Buscar un sitio en el que se hicieran realidad los recuerdos transmitidos por ellos.
Y lo encontraron.
Así que ahora la pelota estaba en el lado español. Y tras meditarlo, Casillo y Casiella y minicasillo tomaron una decisión. Una tarde de mazo, dijeron a Casillo's Mum ‘Este agosto no hagas planes, te vienes con nosotros de vacaciones.’ ‘¿A sí?’ La cara reflejaba a medias incredulidad e interés. ‘Bueno, y si te digo que nos vamos a Argentina.’ ‘Por supuesto.’
Y allí comenzó nuestra pequeña aventura de la que hoy, estamos comenzando a escribir la última página.
Por todo esto, la despedida es muy emotiva. No tanto con las palabras, que se suelen quedar escasas para reflejar el torrente de sensaciones que te invade. Si no con las acciones.
Un abrazo.
Dos besos... por supuesto... somos españoles.
Un apretón de manos…
Gracias por venir hace 15 años a España para buscarnos. Ha sido una de las experiencias de nuestras vidas.
Hasta siempre.
27/08/2010
Hoy continúan las despedidas.
Si ayer fueron los tíos, hoy les toca el turno a los primos.
Hemos compartido techo, comida, conversaciones, risas, llantos, jotas, bailes… demasiadas cosas.
El día ha salido frío. Creo que es el primero que recuerdo así en Santa Fe. Con niebla. Húmedo. Triste. Desagradable.
Vamos, el tiempo más adecuado para una despedida.
Sinceramente, no tengo palabras para describir mis sentimientos.
Nos lleva mi primo al aeropuerto, y justo hoy, de ahí que no pudiesen acompañarnos a Baires, tiene el día completamente liado. Así que con los ojos empañados por las lágrimas, nos despedimos también de él.
Bien. Acá estamos. Los mismos 4 que comenzamos el viaje hace veintitantos días… que lejano queda aquello.
Pero todavía no hemos acabado.
Hay más sorpresas.
Por culpa de la niebla, el aeropuerto está cerrado.
No me jodas.
El avión que nos tiene que llevar a Baires, no saldrá de Aeroparque, hasta que el tiempo acá en Santa Fe lo permita.
Cada hora, el meteorólogo, realiza sus mediciones y toma la decisión de si abrir o no el aeropuerto.
Bueno, la hemos liado. Adiós a nuestras intenciones de hacer una visita a Baires.
Pero bueno, pensamos. A ver si tenemos tiempo, y podemos tomarnos un café de despedida con los amigos que dejamos en la quedada porteña.
Nuestro incomparable e inimitable amigo Lualpa, respondió como suele, raudo y veloz como el rayo. Lógicamente es día laboral acá, es el problema que tienes cuando estás de vacaciones, que pierdes la noción del tiempo.
Pero fiel a su forma de ser, ‘siempre hay tiempo para tomarse un café con los amigos.’
Nos acercamos a la cafetería para desayunar y hacer más llevadera la espera.
Las 9: sigue cerrado.
Las 10: Cerrado.
Las 11: Cerrado.
Las 12: Cerrr… bueno… abierto.
Claro, que esto no significa subir al avión y vamos para allá. No.
Ahora dan orden de embarque en Aeroparque.
Tienen que subir los pasajeros.
Tiene que esperar para poder despegar.
Tiene que realizar el viaje.
Tiene que llegar aquí…
En fin, para redondear la espera, me llaman para registrar mi equipaje… ¿que más?
Me hacen abrir las maletas. Ningún problema. Los agentes, se conoce que hoy tienen que abrir las maletas, ya que pasamos por allí todos los que vamos en ese vuelo.
Les enseño los bastones de trekking. Los paquetes de yerba… ‘¿y esos botes que tiene ahí?’ ‘ Ahhh, estos. Son dulce de leche, para llevarnos a España.’
Los agarra. Les quita la tapa y comprueba que están sellados. Me los devuelve.
Agarra los alfajores y comprueba que también están cerrados… y yo allá pensando. ‘Joder que habilidad la mía. Los alfajores santafesinos están recubiertos con azúcar glas. Vamos, que parece cualquier sustancia en polvo que quieran pensar la policía.’
Pero no hay ningún problema.
Cierro las maletas y listos.
Vuelvo a pasarme por el foro. ‘S.O.S. necesito ayuda desesperadamente. Tengo algo menos de 4 horas, para ir de aeroparque al centro, tomar un café, y desde allí a Ezeiza, contando que será hora punta de coches.’
Aunque conozco la respuesta me resisto a irme así.
Pero no hay otra opción. El próximo mate que me tome en España, lo haré a vuestra salud maese Lualpa.
Y finalmente... sale el sol

Finalmente algo más de 6 horas de retraso, pero estamos en el aire.
Retiramos el equipaje y vamos a buscar un remis que nos lleve a Ezeiza.
El primero en el que preguntamos es el de Tienda León. 200AR$. ‘No me jodas.’ Me salió del alma, sin darme tiempo reprimir e imponerme el toque políticamente correcto. ‘Lo que ha subido la vida en 20 días.’
El tema no se trata de si es caro o barato. Se trata de que para ese mismo trayecto, en el viaje de ida nos cobraron 172AR$.
Así que preguntamos en el mostrador de al lado. Allí nos cobran 168AR$ por el mismo servicio. Es decir, el típico ejemplo de “créate fama y échate a dormir”. No vayáis al primero de los remises. Preguntad en los dos mostradores que hay y elegid el que mejor os convenga.
Ya en Ezeiza, facturamos, comemos, las damas realizan las últimas compras, y vamos a la sala de pre embarque.
Pasamos por el control de seguridad. Pita a todo el mundo cuando pasas por debajo del arco.
Sin problemas, te cachean un poco y asunto zanjado.
Las mochilas pasan por el escáner y no nos ponen ningún problema.
Y ya finalmente embarcamos.
El vuelo sale con media hora de retraso… pero eso para nosotros es salir en hora.





