Ha llegado uno de los días más esperados por mi. Mi pareja tiene el carné de buceo, pero para mi es la primera vez.
Desayunamos en el lobby, ya que todavía no han abierto el restaurante y sobre las 06:30 cogemos un taxi rumbo a Playa del Carmen.
Al llegar al centro de buceo nos reciben Paco y Juanma, dos madrileños, este último sería nuestro instructor y el encargado de nuestro bautismo. Mientras esperamos a que llegue el resto del grupo nos probamos el equipo, neopreno, chaleco, gafas... enseguida aparece Pepe, y su sobrino Adrián que también vendrá con nosotros y al momento el resto de personas que irán ese día a bucear. Presentaciones pertinentes y nos llevan hasta la zona del puerto para tomar el ferry de las 08:00 destino Cozumel.
Una hora después llegamos, cambio de barco, y rumbo al arrecife.
Primero van a hacer una inmersión la gente que ya tiene el título de buceo... y nosotros esperamos en el barco tomando el sol... vaya día espectacular que ha salido. Aquí están ya preparados para la inmersión.
Unos 45 minutos después aparecen de nuevo en superficie, y cambiamos de lugar con el barco. De camino Juanma nos da una pequeña charla sobre seguridad y consejos de como hacer el bautismo... nos vamos colocando el equipo y enseguida llegamos. Estamos cerca de la orilla, apenas nos cubre por encima de la cintura... y aquí es donde nos dan las lecciones básicas antes de realizar la inmersión. A pesar de que mi novia tiene el carné de buceo, como hace mucho tiempo que se lo sacó y desde entonces no ha hecho inmersiones, también va a hacer el bautizo conmigo. La verdad que es más sencillo de lo que parece, o por lo menos a mi no me costó nada familiarizarme con el regulador, compensar... etc... la flotabilidad es lo más complicado, pero como el instructor iba con nosotros en todo momento durante la inmersión controlándola, ningún problema.
Mientras estamos practicando en la orilla, al igual que en yal-ku, una barracuda nos da la bienvenida, pero esta vez no mide 30 cm... si no más de un metro, y allí se queda dando vueltas desafiante... que acongojo.
Terminada la clase rápida de buceo, nos subimos de nuevo al barco, para salir unos metros a mayor profundidad, y realizar la inmersión. Adrián irá con el grupo, y Juanma con nosotros dos solos... la verdad que da confianza el saber que en todo momento el monitor está a tu lado. Durante 30 minutos estamos bajo el agua, la visibilidad es excelente, agua cristalina, miles de peces de todos los tipos y colores... parece que estás en una pecera gigante. Es increíble la sensación de paz que se tiene allí abajo... estás a 8-10 metros de profundidad respirando tranquilamente, que gozada. Pero todo lo bueno se acaba, y Juanma nos hace la señal para empezar a subir... ya?????? no puede ser, miro mi indicador de oxigeno y todavía me queda casi medio tanque, pero mi novia se había chupado casi todo el suyo... así que para arriba. Unos minutos después aparece el resto del grupo... y de regreso a Cozumel charlamos y comentamos juntos la experiencia.
Nos llevan a comer a una terracita cercana al puerto y allí hacemos tiempo hasta la hora de salida del ferry. Si vais a Cozumel, no compréis billete de ida y vuelta, ya que hay dos compañías que alternan horarios y cada hora hay barco, y no es más barato, así no tendréis que esperar a la vuelta.
Al llegar a Playa del Carmen, nos despedimos de la gente e intercambiamos emails para mandarnos fotos. Ellos se van al centro de buceo para concretar con Pepe más inmersiones, así que nosotros nos quedamos dando un paseo por la 5ª avenida antes de coger el taxi de vuelta al hotel.
Hoy tenemos reserva en el restaurante japones, en la mesa teppanyaki.

Desayunamos en el lobby, ya que todavía no han abierto el restaurante y sobre las 06:30 cogemos un taxi rumbo a Playa del Carmen.
Al llegar al centro de buceo nos reciben Paco y Juanma, dos madrileños, este último sería nuestro instructor y el encargado de nuestro bautismo. Mientras esperamos a que llegue el resto del grupo nos probamos el equipo, neopreno, chaleco, gafas... enseguida aparece Pepe, y su sobrino Adrián que también vendrá con nosotros y al momento el resto de personas que irán ese día a bucear. Presentaciones pertinentes y nos llevan hasta la zona del puerto para tomar el ferry de las 08:00 destino Cozumel.

Una hora después llegamos, cambio de barco, y rumbo al arrecife.

Primero van a hacer una inmersión la gente que ya tiene el título de buceo... y nosotros esperamos en el barco tomando el sol... vaya día espectacular que ha salido. Aquí están ya preparados para la inmersión.

Unos 45 minutos después aparecen de nuevo en superficie, y cambiamos de lugar con el barco. De camino Juanma nos da una pequeña charla sobre seguridad y consejos de como hacer el bautismo... nos vamos colocando el equipo y enseguida llegamos. Estamos cerca de la orilla, apenas nos cubre por encima de la cintura... y aquí es donde nos dan las lecciones básicas antes de realizar la inmersión. A pesar de que mi novia tiene el carné de buceo, como hace mucho tiempo que se lo sacó y desde entonces no ha hecho inmersiones, también va a hacer el bautizo conmigo. La verdad que es más sencillo de lo que parece, o por lo menos a mi no me costó nada familiarizarme con el regulador, compensar... etc... la flotabilidad es lo más complicado, pero como el instructor iba con nosotros en todo momento durante la inmersión controlándola, ningún problema.
Mientras estamos practicando en la orilla, al igual que en yal-ku, una barracuda nos da la bienvenida, pero esta vez no mide 30 cm... si no más de un metro, y allí se queda dando vueltas desafiante... que acongojo.


Terminada la clase rápida de buceo, nos subimos de nuevo al barco, para salir unos metros a mayor profundidad, y realizar la inmersión. Adrián irá con el grupo, y Juanma con nosotros dos solos... la verdad que da confianza el saber que en todo momento el monitor está a tu lado. Durante 30 minutos estamos bajo el agua, la visibilidad es excelente, agua cristalina, miles de peces de todos los tipos y colores... parece que estás en una pecera gigante. Es increíble la sensación de paz que se tiene allí abajo... estás a 8-10 metros de profundidad respirando tranquilamente, que gozada. Pero todo lo bueno se acaba, y Juanma nos hace la señal para empezar a subir... ya?????? no puede ser, miro mi indicador de oxigeno y todavía me queda casi medio tanque, pero mi novia se había chupado casi todo el suyo... así que para arriba. Unos minutos después aparece el resto del grupo... y de regreso a Cozumel charlamos y comentamos juntos la experiencia.
Nos llevan a comer a una terracita cercana al puerto y allí hacemos tiempo hasta la hora de salida del ferry. Si vais a Cozumel, no compréis billete de ida y vuelta, ya que hay dos compañías que alternan horarios y cada hora hay barco, y no es más barato, así no tendréis que esperar a la vuelta.
Al llegar a Playa del Carmen, nos despedimos de la gente e intercambiamos emails para mandarnos fotos. Ellos se van al centro de buceo para concretar con Pepe más inmersiones, así que nosotros nos quedamos dando un paseo por la 5ª avenida antes de coger el taxi de vuelta al hotel.
Hoy tenemos reserva en el restaurante japones, en la mesa teppanyaki.
