DIA 4 NUEVA YORK
Desayunamos temprano en el hotel. Este era nuestro último día en la Gran Manzana.
Cogimos el metro y fuimos nuevamente al distrito financiero a terminar de hacer algunas compras a los almacenes Century 21. Desde aquí andandito por Broadway llegamos a Worth St., más concretamente a la iglesia de la Transfiguración (símbolo del catolicismo chino ) y a Columbus Park, que es el único parque de Chinatown. Dicen que cuando se creó había un apuñalamiento o tiroteo en este parque cada semana. De hecho, muy cerca del mismo en la esquina de Doyer Street está la denominada "esquina sangrienta".
Subimos por Mott Street. Había mucho jaleo en la zona, mucha gente paseando y un montón de mercadillos y puestos callejeros. También numerosos restaurantes asiáticos.


Desde aquí nos marchamos a Little Italy. La verdad es que no queda demasiado de este barrio porque Chinatown lo ha invadido prácticamente pero Mulberry Street da una muestra de lo que era la atmosfera del mismo. Los colores de su bandera inundan las fachadas y hay numerosas terrazas y restaurantes de comida italiana.

Comimos un menu del día en uno de estos restaurantes. El precio era de aproximadamente 12$ por persona y la verdad que la comida estaba muy bien, despues de 4 días comiendo ensaladas con esas salsas raras que les ponen allí, comer una ensaladita con su aceite de oliva y vinagre sabe de maravilla. Había varios primeros a elegir: lasaña, sopa, berenjenas rellenas, etc... y varios segundos. Comida con un sabor un poco más parecido al español que ya se echaba de menos.
Subimos despues por el Greenwich Village hacia Union Square y andando un poquito llegamos al Flatiron Building. Como ya estabamos bastante cansados de andar cogimos el metro y volvimos al hotel.
Mientras los niños dormían un poco de siesta con los abuelos, Dani y yo fuímos a recoger la furgoneta que habíamos alquilado para los 2 días siguientes. Nuestro destino: Niágara.
Nos costó un montón encontrar una furgoneta de alquiler en Nueva York, y no me extraña porque lo difícil era aparcarla. No cabía en ninguno de los garajes cercanos al hotel. Al final tuvimos que pagar el parking del mismo (40$, haciéndonos una rebajilla) porque ya estábamos desesperados de dar vueltas.
Después de descansar un rato nos fuímos paeando por Broadway hacia el Empire State.
Compramos las entradas para subir al Empire State en la web oficial www.esbnyc.com por el módico precio de 41$ más o menos. Había entradas más baratas pero esta era la denominada "express", es una clavada, pero si andas limitado de tiempo, como era nuestro caso, hay que reconocer que de esta forma se reducen considerablemente las colas y el tiempo de espera.




Las vistas, tan estupendas como las del TOR.
Cuando salimos del edificio paseamos un rato más por la zona y buscamos un lugar para cenar.
Volvimos al hotel, sintiendo algo de pena por abandonar esta espectácular ciudad.
Hasta pronto Nueva York.