Tras un copioso desayuno buffet, con nuestra ración de infusión de coca a la que Jesús se aficionó, salimos hacia una excursión por el Lago Titicaca.
Sinceramente, conocer el Lago era una de mis mayores ilusiones para este viaje, junto con conocer Cusco y Machu-pichu, por eso iba con muchísima ilusión......Y NO ME DEFRAUDÓ!!!!!!
El lago navegable a mayor altitud del mundo no te deja indifeerente!!!!!
El color de las aguas es super azul, al igual que el cielo y eso contrasta un montón con el amarillo de las islas que hay en el. Se siente el misterio, como si tuviese vida propia. En fin,no sé, que estar allí, sin tener en cuenta lo turístico de las islas de los Uros, tiene un encanto especial.

Tras la explicación de cómo aprovechar los recursos naturales de su zona para vivir, nos disponen unas mesas con mercancia para que podamos colaborar comprando cositas hechas con Totora, eso sí......, en fin, si quitásemos esta encerrona se estaría guay en esas Islas jejejeje, aunque es cierto es que gran parte de sus ingresos los abotienen gracias al turismo, por eso salimos de allí con unas bonitas barcas en miniatura hechas como no de.......totora! jejejeje.
De aquí salimos en lanchas rápidas a la Isla de TAQUILE. Llegamos, tras tres horas de lancha, por la parte de atrás de la isla y subimos por un camino con unas vistas chulísimas.
El camino de subida se hace duro, son escalones sino camino y te queds pasmado cunado te adelantan las viejecitas de allí sin ninguna dificultad......hay que tener en cuenta que estamos a 3.800 metros de altura en el lago y al ir subiendo vamos añadiendo algunos metros más.........no todos los pulmones, ni corazones ni cerebros están acostumbrados a esas alturas!!!!!!!!
Por fin llegamos a la plaza donde intentamos descansar pero unas niñas no nos dejaron ni a sol ni a sombra!!!

Tras pasear por la isla a nuestro aire, huyendo de las niñas que venden pulseritas....que conste que compramos unas cuantas para traerlas de recuerdo y colaborar con la comunidad de allí!, llegamos al mirador, unas vistas preciosas.

Comimos en una terracita, de un restaurante en Taquile la típica trucha.....RIQUÍSIMA y de primero sopa de QUINUA, riquísima también jejejejeje....quizás el ambiente y el calorcito influyesen en el sabor de la comida.
Con el estomaguito lleno tocaba salir de la isla y para eso hay que hacer una bajada de 500 escalones..... 500 ESCALONES!!!!!! que además son gigantes....al final tiemblan las piernas pero merece la pena, sin duda repetiría. Dos horas y pico después llegamos al embarcadero donde nos recogieron para volver al hotel en Puno.
Descansamos un rato en el hotel y de allí a cenar.............que buena decisión!!!!!! CASA OSCAR, es un sitio genial, pensado para los turistas, pero precisamente por eso estuvo genial. Sólo habia tres mesas ocupadas contando con la nuestra jejejejje y el espectáculo fué genial!!!!! Música en directo representando diferentes regiones del Perú, máscaras de mil formas y una música maravillosa. Sin duda volvería a ese restaurante
