Velocidad de crucero de 879 km/h, altitud de 11.887 metros y temperatura de -55ºC en el exterior del avión. Son los datos que marca la pantalla individual del Airbus A340-300 de Air Tahití Nui que ha despegado del aeropuerto de Papeete-Faaa, hace menos de una hora, con destino a Los Ángeles, con 1:30 horas de retraso sobre la hora prevista. Para nosotros se ha acabado la estancia en Polinesia Francesa, pero nos llevamos un recuerdo inolvidable que permanecerá en nuestra memoria para toda la vida. Hace a penas 10 días un avión similar al que ahora me encuentro, partía puntual de Los Ángeles a las 4:25 pm, con las maletas cargadas de ilusión. El entretenimiento abordo con juegos, música, películas (la única y gran pega es que las pelis no estaban traducidas a español, pero así pude jugar al ajedrez que lo tenía algo olvidado), hacen que el vuelo de casi 8 horas se pase bastante rápido. Te ofrecen una comida a la hora de despegar (puedes elegir entre menú normal y otro bajo en calorías). La verdad que la comida muy buena teniendo en cuenta que se trata de comida de avión (ensalada, ternera guisada y flan, con cerveza, coca-cola, café; incluso la cerveza era gratuita). Una hora antes de aterrizar nos sirvieron una ensalada de pasta, con algún dulce que ahora no recuerdo.
Después de casi 8 horas de vuelo aterrizamos en Papeete y la primera impresión nada más bajar del avión es de mucha humedad. Nos recibieron en la terminal con música tahitiana. Recogimos nuestras maletas, pasamos el control de inmigración rápidamente y salimos a la zona donde nos esperaba el personal de la agencia, con un collar de flores y una toallita húmeda. Por cierto un 10 para Polinesia Viajes y South Pacific Tours por su profesionalidad y atención.
El traslado desde el aeropuerto hasta el hotel Intercontinental Tahití no duró más de 10 minutos. Al llegar nos desentendimos de las maletas, hicimos el check-in con un zumo muy rico que no sabría decir a qué fruta sabía, pero daba igual porque estaba muy bueno. Hace algunos meses solicité a Intercontinental la tarjeta Ambassador (previo pago de 200 $), hemos tenido upgrade “gratuito” a la habitación inmediatamente superior a la pagada. Esto en Tahití no supone mucho, pero en el Thalasso de Bora Bora ya veréis después.
Llegamos a la habitación y ya estaban allí nuestras maletas, además de una perla, una lámina de Tahití, unas galletas de frutas tropicales, un plato de fruta fresca y agua. La habitación bien sin ningún lujo, para una noche nos bastaba. Nuestra habitación inicial era una Standard ROM y por ser Ambassador nos dieron una Garden View. Como eran las 10 de la noche aprovechamos para dar una vuelta por el hotel, ya que la temperatura era muy agradable (en Polinesia nunca hace frío, incluso antes de amanecer la temperatura no creo que bajara en los días que hemos estado de 23 ºC). Aprovechamos para pasar al business center, y el chico nos hizo el favor de dejarnos conectarnos sin pagar porque le dijimos que solo queríamos mandar un mail para avisar en casa que habíamos llegado bien. El precio del wifi ni siquiera llegue a preguntarlo.
Hicimos alguna foto bonita y regresamos a la habitación porque estábamos muy cansados. Veníamos de pasar una semana en la Costa Oeste de USA (os invito a leer mi diario: www.costaoestediarioenconstruccion.es ...ruccion.es) y entre la semana de madrugones que llevábamos y los meses de nervios y preparativos por la boda, necesitábamos llegar a Tikehau y simplemente disfrutar del paraíso.
), pero nada que hacer... Llegamos pronto a los hoteles y paseamos x zonas vacías o calles de polvo/tierra con hogares humildes.