7 de abril
A primera hora de la mañana (o última de la madrugada, como prefiráis), hace un poco de frío, y eso es lo que me ha despertado hoy. Empiezo el día preparándome un café, acompañado con pan con chocolate, pues al cambiar de coche ayer y estar todo cerrado no he tenido tiempo de ir a comprar provisiones.
Voy a tener suerte y se va a cumplir el hecho de que en esta parte de la isla sur siempre hace buen tiempo, ya que luce un sol espectacular.
Me subo al coche y voy a Marahau, para hacer la visita típica en el ABEL TASMAN NATIONAL PARK, es decir, pillar un aquataxi, decirle hasta dónde quieres que te lleve, y allá bajar a tierra para volver por el estupendo sendero llamado Abel Tasman Coastal Track, que tiene más de 30 kms de recorrido bordeando unas playas y ensenadas de ensueño. Al llegar al local de alquiler de aquataxis, veo que el negocio funciona, hay un montón de gente aguardando, ya sea para dar una vuelta en barco, volver andando, o alquilar un kayak y volver remando. Me decanto por andar, así que pillo ticket que me lleve hasta BARK BAY, y desde allí volveré dando un paseo de unos 20 kms. Las lanchas tienen capacidad para unos 12 pasajeros, y para mi sorpresa, nos subimos a la barca en el párking de la oficina, y nos remolcarán en un tractor hasta la plataforma de piedra que sirve para descargar las lanchas ya llenas directamente al agua.

El trayecto en lancha hasta Bark Bay dura poco más de una hora, previa parada para ver la roca conocida como SPLIT APPLE, a pocos minutos de meternos en el agua. Por la foto comprenderéis el porqué del nombre de "manzana partida".

La lancha realiza algunas paradas para desembarcar a pasajeros que se conforman con recorrer menos kms, y embarcar a otros que han pasado la noche por el camino y quieren regresar, es como un autobús de línea acuático...

Antes de llegar al sitio de mi despedida, paramos a ver nuestras primeras focas del viaje, que están tomando el sol tranquilamente en las rocas, remojándose de vez en cuando.

Al final, a eso de las 10 de la mañana, volvemos a tocar tierra firme y empiezo el regreso a Marahau. El sendero está muy bien indicado, es bastante llano, y con algunos puentes colgantes por encima de los muchos riachuelos que desembocan en las bahías que voy cruzando.
Desde la altura del sendero, pues no va al nivel del mar, sino unos pocos metros por arriba, tengo unas vistas privilegiadas de las calas, playas y vegetación de la zona, con multitud de kayakistas, bañistas y gente tomando el sol en yates anclados.

Es un lugar precioso y digno de pasar más tiempo en él, de irse parando en las playas a refrescarse, acampar en ellas... Una pasada, os recomiendo pasar el máximo tiempo posible para disfrutarlo.


Como si los 20 kms de sendero no fueran suficientes, me meto en un desvío que lleva a la CLEOPATRA'S POOL, poco más de 1 km adicional para ir a ver un remanso del riachuelo en que se forma una preciosa piscina natural con un tobogán formado por las piedras húmedas de la pequeña cascada que llena la piscina. Precioso, pero abarrotado de gente que se queda aquí a hacer picnic.

El trayecto desde Bark Bay hasta Marahau lleva poco más de 5 horas, pero llego exhausto y hambriento, pues aparte de agua no tenía nada de provisiones. Después de recoger el coche, vuelvo a Motueka, para ir al súper a comprar provisiones. Hoy tendré cena de lujo, una pedazo de ensalada de pasta preparada en la cocina del albergue. Eso sí, antes de liarme en la cocina, una larga ducha reconstituyente y un rato de internet para comprobar el correo y cuatro cosas más. Tengo vecinos en el "bungalow apareado", que están haciendo botellón en la terracita, espero que no les dé por estar mucho rato, pues me parece que hoy me voy a acostar más temprano de lo habitual, pues estoy realmente cansado, porque aunque 22 kms no es mucho en llano, con el calor que ha hecho todo el día, parece que haya andado más...
La ensalada de pasta, de lujo: salmón, atún, aceitunas, cebolla, salsa rosa.... IM-PRE-SIO-NAN-TE!
8 de abril
Hoy vuelve a lucir el sol, pero la temperatura por la mañana es más alta que ayer. Después de desayunar y hacer el check-out, me dirijo al extremo norte de la costa oeste de la isla sur (parece un trabalenguas, no?). Primer destino del día será la playa de WHARARIKI, que abre sus aguas al mar de Tasmania, no hacia la isla norte como las que estuve viendo ayer.

Es una playa inmensa, con una arena finísima y unas formaciones rocosas en la bahía espectaculares.
Para llegar a ella, hay un largo recorrido desde Motueka: primero hay que coger la carretera que sube hasta la cima de TAKAKA HILL (curvas y empinada), después bajar por el otro lado hasta la población de Takaka, corazón de la zona de GOLDEN BAY. Alrededor de la población hay varias visitas que realizar de diversa índole, pero sigo la carretera en dirección a CAPE FAREWELL, plagada de puentes de un solo carril. Por suerte no hay mucho tráfico, pues el número de puentes hace aburrir. La carretera sigue bordeando la costa, que es una reserva ornitológica, a pocos metros del agua. De repente llego a lo que parece el final de la carretera, dónde tengo que coger el desvío en el que se tienen que hacer unos cuantos kms de camino sin asfaltar para llegar al aparcamiento, y después andar durante poco más de 1 km entre colinas de propiedades privadas, y un camino de arena que te llena los zapatos, pero no es nada comparado con lo que te espera al llegar a la playa propiamente dicha, pues las dunas parecen interminables. A pesar del espléndido día que hace, no hay nadie tomando el sol y mucho menos bañándose, pues las corrientes y mareas son bastante traicioneras, sin tener en cuenta la cantidad de medusas que debe haber, a juzgar por las que encuentro muertas en la arena... Después de un largo rato paseando por la arena, regreso al coche, dejando las toneladas de arena que he robado de la playa en el párking.

En el trayecto de regreso, decido reducir el número de visitas que tenía inicialmente previstas, pues tengo un largo trayecto hasta la población en la que dormiré hoy. Así pues, solamente me centraré en 3: PUPU SPRINGS, LABYRINTH ROCKS y HARWOOD'S HOLE.
Las Pupu Springs son las fuentes de agua dulce mayores de NZ y las más transparentes del mundo. Es un paseo corto por unas pasarelas que conducen al punto del lago en que el agua brota de debajo del suelo y se ve burbujear en el agua.


Realmente son MUY transparentes, y dan muchas ganas de pegarse un chapuzón, pero no está bien visto y no tengo tiempo. La visita no roba más de 30 minutos en total, desvío de la carretera principal incluído.
Labyrinth Rocks es una visita totalmente decepcionante: aparte de muy mal indicado, está bastante abandonado y es cutre a más no poder. Se encuentra en un pequeño desvío de la carretera entre Takaka y Motupipi, y no es más que un recinto lleno de rocas que forman una especie de laberinto (sin pérdida posible), en el que la gente (o los cuidadores si hay, cosa que dudo), se ha dedicado a ir dejando muñequitos de plástico en los huecos de la roca, desde princesas de Disney, a figuras de los Simpson, muñecos manga, o al payaso de McDonalds. Empiezo el recorrido, pero a los 5 minutos de estar dentro, decido no perder más tiempo y aprovecharlo para otros menesteres...Eso sí, la entrada es gratuita (faltaría más, si encima hicieran pagar...)
Mi última visita es a HARWOOD'S HOLE, la mayor cueva del hemisferio sur. Se llega después de coger un desvío casi en la cima del Takaka Hill, por una carretera sin asfaltar, para no perder la costumbre, durante más de 11 kms cuesta abajo, para llegar a una zona de acampada junto a un bosque en el que empieza el sendero que lleva hasta la cueva. Después de un par de kms de andar llanamente por el bosque, el camino se estrecha y empieza a estar ocupado por charcos de lodo, enormes piedras llenas de musgo y otras trampas. Al poco de llegar, encuentro un desvío hacia un mirador que empieza subiendo, sigo el caminillo para arriba hasta llegar a la cima, llena de rocas y abriéndose ante un paisaje fantástico del valle que pasa unos cientos de metros más abajo.

Pero no es esto lo que quería ver, así que regreso al camino principal y llego hasta el final. Decepción: después de tanto rollo, y de subirme por las rocas hasta el borde mismo, no se ve absolutamente nada, pues es una cueva vertical, y desde dónde llega el camino, lo único que se alcanza a ver son las altísimas y rectas paredes enfrente de mi.

Algunos valientes (o inconscientes), descienden por los laterales de la pseudoplataforma de observación, pero dudo mucho de que lleguen muy lejos o consigan ver la entrada real de la cueva.

Quizás con más tiempo y equipo adecuado... En fin, el paseo ha estado bien, pero no he visto claramente nada. Empiezo el regreso, pues tengo que llegar a Westport y hay un montón de kms por delante, pues desde Takaka no hay carretera que siga por el litoral y llegue a Westport, que ahorraría más de 200 kms de vuelta. Tengo que volver hasta Motueka y coger la carretera 6 que une Nelson con la costa oeste. Como las carreteras en general no permiten pasar de 80 kph, llego a Westport siendo ya noche cerrada otra vez (7 pm), pero encuentro el motel (WESTPORT MOTELS), con relativa facilidad, ya que no es precisamente una gran urbe...Después de echar un vistazo a la habitación, y ver que en caso de urgencia tengo cocina, salgo a indagar por el pueblo para cenar. No hay más que 3 o 4 locales abiertos y no me seducen, así que vuelvo a la habitación y repetiré pasta otra vez de las provisiones.
