* Día 17
- Ho Chi Minh (Vietnam) + Siam Reap (Camboya)
A la mañana siguiente, con las mochilas a la espalda, nos fuimos a una avenida principal que había junto al hotel y allí negociamos un taxi hasta el aeropuerto.
Llegamos sin problemas y con tiempo de sobra. Nos quedaban algunos Dongs. Decidimos gastarlos ya que se supone que no se pueden sacar Dongs del país, pero por descuido, una vez fuera, nos dimos cuenta que nos habíamos dejado algunos sin gastar... y no pasó nada.
Cuando vimos que volaríamos en un pequeño avión de hélices nos quedamos un poco acongojados. Fue toda una experiencia, pero cuando tomamos tierra dimos gracias por haber llegado a salvo
- Siem Reap (Camboya)
Pasamos la aduana sin muchos problemas y fuimos directos en busca de un taxi. Tras negociar el precio, nos llevó hacia Siem Reap. Nosotros le dijimos que nos llevara a un cruce determinado. Teníamos que buscarnos el hotel y el guía para los templos de Angkor. Para éste último, unos amigos nos habían pasado el contacto de un guía en español muy bueno que habían tenido. La cuestión es que el taxista nos empezó a preguntar por si teníamos hotel, que él nos llevaría a uno y demás... la cuestión es que le dijimos que habíamos quedado con un amigo y que no necesitábamos. Insistió muchísimo, no sólo con el hotel, si no con el guía para Angkor. Finalmente nos dejó donde le pedimos.
Precio taxi: 7$
Hacía un calor horripilante y la verdad es que con las mochilas a la espalda estaba siendo durillo, pero aún así empezamos el periplo por los hoteles que habíamos preseleccionado. Tras preguntar en algunos nos decidimos por uno que tenía muy buena pinta, pero el precio no era el que esperábamos ya que el día anterior lo habíamos visto en Ágoda mucho más barato. Ningún problema, los de la recepción del hotel nos invitaron a que hiciéramos la reserva desde el ordenador del vestíbulo a través de Ágoda
Precio Hotel (3 noches, 2 hab. dobles con desayuno): 149,90$
El siguiente paso fue acordar el tema del transporte y el guía para Angkor. Tras contactar con el teléfono que nos habían pasado nuestros amigos, nos dijo que no estaba libre para esos días, pero nos pasó el de otro compañero suyo. El precio no era muy barato, pero tras enterarnos los que nos pedían en el hotel, decidimos aceptar la oferta del guía.
Con todo resuelto para la visita de Angkor, que se prolongaría durante los siguientes tres días, fuimos a comer a un restaurante cercano (Precio comida (4p): 33$) y a continuación a la piscinita del hotel a hacer tarde de relax.

A media tarde, nos acercamos en Tuk Tuk hasta el centro de Siem Reap. Precio Tuk Tuk (4p): 2$
Allí descubrimos unas pastelería a la que no nos pudimos resisitir

Precio "merienda": 7,5$
Luego seguimos camino callejeando por la zona y visitando el viejo mercado de Angkor.

Entre las callejuelas tremendamente iluminadas y llenas de turistas de la zona de Bar Street, encontramos un restaurante bueno, bonito y barato en el que cenamos la mar de bien.
Precio cena (4p): 9,5$
Después nos tomamos unas cervecitas (2$) y para el hotel. Al día siguiente nos esperaba Angkor!!!!!
* Día 18
- Templos de Angkor
Desayunamos en el buffete libre del hotel y enseguida vino a recogernos el guía. Estábamos muy emocionados porque la visita a los templos de Angkor era uno de los momentos más esperados del viaje. Llegamos a las taquillas bien temprano y no tuvimos que hacer mucha cola para sacarnos los pases de entrada. Primero nos hicieron la fotos y enseguida nos dieron los pases personalizados. Nos sacamos un pase para tres días (40$ por persona). De vuelta al coche, empezamos la mágica visita.
Ya aviso por adelantado que es muy difícil hacer una selección de fotos llegados a este punto, además de contar con un límite de espacio en el diario, con lo cual intentaré elegir las más representativas para que os hagáis una idea. Y respecto a los textos, las palabras faltan para describir la belleza de todo aquello, así que me limitaré a explicar lo justo y necesario.
La primera parada fue la entrada sur de Angkor Thom. Al bajar del coche salimos con al boca abierta. No es la imagen más espectacular ni más bella, pero era nuestro primer contacto real con la arquitectura de los templos de Angkor.

A la entrada se llegaba tras atravesar un largo puente flanqueado por balaustradas con imágenes esculpidas.

Tras atravesar la puerta nos llevamos una sorpresa porque la zona estaba llena de monos!!!

Tras un rato con los monitos, volvimos al coche con nuestro guía para seguir camino. La siguiente parada fue la entrada este de Angkor Thom. Fue desde este punto que iniciamos el recorrido a pie de Angkor Thom.




Alucinados, continuamos hasta la Terraza de los Elefantes

, después fuimos caminando hasta Phimeanakas,

las piscinas del rey y la reina y finalmente hasta la terraza del Rey Leproso, con sus impresionantes paredes esculpidas.

Después nos condujo hasta un pequeño templo donde se adora a una estatua de buda encontrada enterrada en Angkor Thom. Hasta entonces se creía que Angkor Thom era hindú, pero tras el descubrimiento de esta estatua se constató que en realidad Angkor Thom era de tradición budista.
Para entonces había empezado a llover, pero nuestro guía iba preparado con paraguas para todos. Por desgracia los tuvimos que utilizar varias veces durante los tres días.

Seguimos adelante el trayecto con el coche y pedimos que nos pararan en una zona donde vimos un árbol cuyas raíces cubrían un antiguo puente.

La siguiente parada fue en el templo de Ta Keo. Otra maravilla.

Pudimos subir hasta arriba por unas empinadas escaleras.
Llegó la hora de comer y nuestro guía nos llevó a un restaurante de la zona donde comimos bastante bien y pudimos descansar.
Precio comida (4p): 29$
Tras la comida fuimos a visitar otras de las grandes visitas: Angkor Wat. El problema que empezó a llover de nuevo y lo estropeó un poco, pero sólo un poco.



Las vistas desde lo alto de la torre central, increíbles. Vimos el atardecer desde allá, pero debido al tiempo no fue tan bonito como lo habría sido en una tarde clara.


Esta fue la última visita del día. El guía nos dejó en el hotel y tras descansar nos fuimos al centro de Siem Reap a buscar un sitio para cenar entre sus callejuelas y de vuelta al hotel.
* Día 19
Segundo día recorriendo los templos de Angkor.
La primera parada fue en el templo de Prasat Kravan. Es un complejo pequeño formado por cinco templetes que no se tarda mucho en visitar, pero no por ello deja de ser interesante y bonito, en especial por el aspecto que le otorga el ladrillo "rojo" con el que está construido. Eso sí, como lo estaban restaurando, los andamios le quitaban un poco de encanto.


El siguiente en el recorrido fue el templo de Pre Rup, que era de estructura piramidal. Las vistas desde lo alto eran fabulosas.


Después de esta visita nos tocaría hacer un trayecto de una hora y media (creo recordar) hasta el templo de Banteay Srei, una verdadera joya. Destaca por sus grabados en piedra rosada. Mereció la pena el desplazamiento hasta allá. Eso sí, el guía no nos dijo hasta el final de los tres días, en el momento de pagar, que el haber ido a Banteay Srei suponía un suplemento. Nos quedamos un poco parados porque lo normal es que hubiera avisado, pero aún así hubiéramos ido igual. Para mí es uno de los imprescindibles.


Aquí un detalle de los múltiples grabados

Antes de comer, y de camino de vuelta a donde estan los principales templos, visitamos el templo de Banteay Samré, un templo poco turístico, según nos dijo el guía.


Durante la comida cayó un chaparrón de los buenos y ya se quedó la tarde bastante nublada. Pero como siempre hay que mirar la parte positiva, le dio un aire más aventurero a las visitas.
Precio comida (4p): 33,5$
El siguiente fue el templo de Preag Kahn, un templo nada restaurado, es decir, bastante destrozado e invadido por la vegetación y los árboles. Y es precisamente esto lo que le da un aspecto de lo más salvaje. No, este no es el "templo la jungla" (el de Tomb Raider), ese lo veríamos al día siguiente. Pero aún así, fue un templo para no perderse, y si no juzga tu mism@




La lluvia se mostró especialmente intensa en nuestra última visita al templo de Neak Pean, el único templo rodeado por agua y al parecer donde la gente iba a curarse de sus enfermedades. Pero lo difícil fue llegar hasta allá. Una vez bajamos del coche, tuvimos que caminar por una pasarela para evitar la cantidad de agua que se había acumulado.

De allí fuimos de vuelta al hotel. Habíamos estado pensando en la posibilidad de, al día siguiente, ir a ver amanecer delante de Angkor Wat, pero el guía nos podía un sumplemento importante y le dejamos pasar. Pero esa noche, yendo en Tuk tuk al centro de Siam Reap (2$), le preguntamos al chico que nos llevaba y por la mitad de los que nos pedía nuestro guía cerramos el trato.
Cenamos en un restaurante de Bar Street recomendado por la Lonely (esto indicado visiblemente
Precio cena (4p): 19$
* Día 20
Quedamos con el chico del Tuk Tuk delante del hotel sobre las 4:30 de la mañana. Teníamos miedo de que nos dejara colgados, pero allí estaba el chaval, con cara de sueño, pero de buen humor y animado para llevarnos hasta Angkor Wat.
El trayecto fue como poco diferente, porque en cuanto salimos de las calles de la ciudad, íbamos por la carretera completamente a oscuras a excepción de la pequeña luz del Tuk Tuk para iluminar la carretera.
Quedamos con el chico del Tuk Tuk en una explanada frente al templo y para allá que fuimos a oscuras, eso sí... ¡estaba de gente hasta arriba! Y nosotros que creíamos que íbamos a ser los únicos. De hecho enseguida nos salió al paso una chica para ayudarnos a hacer el camino iluminándonos con una pequeña linterna a cambio de una propina. Al llegar al lugar desde donde ver la salida del sol, había gente que a cambio de comprarles un café te dejaban sentar en una silla para esperar cómodamente.
Por desgracia, una vez más el tiempo no acompañó y la salida del sol no fue especialmente espectacular pero oye... estábamos viendo amanecer en Angkor Wat¡¡¡

Pero también fue interesante el ambiente fantasmal del templo cubierto por la niebla.

Cuando volvimos hasta donde nos esperaba nuestro Tuk Tuk, esto fue lo que nos encontramos:

A nuestro conductor echándose un sueñecito como un campeón. La verdad que el chaval se portó genial con nosotros. De camino de vuelta al hotel, nos paró para que pudiéramos hacernos fotos con unos monitos que nos salieron al paso y no dudó en empezarles a dar de comer. Cuando nos dejó en el hotel y nos pidió lo acordado, no dudamos en darle un par de dólares más.
Precio Tuk Tuk (4p): 6$
Tras desayunar en el hotel, nos volvimos a encontrar con nuestro "guía oficial" y seguimos con nuestro último día de visita.
La mañana la dedicamos a visitar los templos que conforman el complejo de Roluos.
Empezamos por el de Preah Ko, un templo también formado por pequeños templetes, como el primero que habíamos visto el día anterior, pero un poco más grande.

El siguiente fue el templo de Bakong, un impresionante templo piramidal.

Y finalmente el templo de Lolei, un pequeño templo bastante deteriorado.

Junto a este había un pequeño templo budista que pudimos visitar.

De aquí nos fuimos a comer, una vez más acompañados por la lluvia. Aquella tarde ya sólo nos quedaba por visitar Ta Prohn y acabar pronto, porque en unas horas cogíamos el avión de vuelta a Hanoi.
Pero estábamos en la visita a Ta Prohn, el templo de la jungla. Impresionante.



Tras un final tan espectacular, el guía nos llevó al hotel y accedió a llevarnos hasta el aeropuerto.
- Siem Reap (Camboya) - Hanoi (Vietnam)
Tras un viaje sin incidentes de nuevo estábamos en Vietnam. Como si fuéramos de lo más experimientados, tomamos un taxi directos al hotel donde habíamos estado alojados la primera noche a probar a ver si habían habitaciones. Habían, pero no nos quisieron rebajar el precio y seguimos buscando. La verdad fue que aquella noche nos costó encontrar hotel, hasta que llegamos a uno que nos ofrecían la habitación a un precio bastante barato, pero era en otro hotel de la misma cadena. La cuestión es que se llevaron a uno de nosotros en moto para que lo viera. A la vuelta confirmó que las habitaciones estaban geniales, eso sí, el viaje en moto había sido toda una aventura.
Tras cenar, caímos rendidos en la cama. Había sido un día muy intenso, y, aunque la maravillosa estancia en Siem Reap había acabado, aún faltaban unos días de viaje y de sorpresas.