12 de agosto de 2012
Hoy nos hemos amanecido en un Super 8 de Albuquerque, y después de desayunar, nos hemos puesto en marcha para ir a visitar los lugares de rodaje más importantes de una de las mejores series de la actualidad: Breaking Bad.
En primer lugar, hemos ido al despacho de Saul Goodman.
La zona la han cambiado un poco.
A un kilómetro se encontraba la casa de Walter.
Los de la casa de enfrente habían montado el típico mercadillo de domingo en el garage.
Después hemos ido al famoso lavadero de coches.
Luego hemos ido al famoso motel lugar de encuentro de camellos y yonkies en la serie.
El lugar se veía muy tranquilo.
La casa de Jesse Pinkman.
Los pequeños apartamentos de Jeesse y Jane.
La parte de atrás.
Camino de los estudios.
Aquí se graba la serie.
A parte de Breaking Bad, aquí se han grabado muchas películas, como la última de Los Vengadores.
Como cerca de los estudios estaba el aeropuerto, nos hemos acercado para comentarles a los de Dollar, el problema sobre el aviso del aceite que nos ha salido en el coche.
Lo han mirado, y nos han dicho que no podíamos seguir con el, y sin hacer preguntas ni nada por el estilo, nos han sacado otro.
El Ford, sólo nos ha durado 2.237 millas (3.600 kilómetros)
Nos han dado un Chevrolet Impala. Es de la misma categoría que el anterior, pero este lleva asientos de cuero, techo solar, regulador de asientos electrónico. El cambio no ha estado mal.
Los dos coches juntos.
Este está más nuevo. Sólo 11.159 millas. Unos 18.000 kilómetros. A ver los que tiene cuando lo devolvamos.
Terminando la visita de la ruta Breaking Bad, hemos ido a comer a Los Pollos Hermanos. En realidad, el restaurante se llama Twisters, y para la serie cambiaron el cartel.
Han mantenido el dibujo de los pollos hermanos en homenaje a la serie.
Los asientos y todo es como en la serie. No han cambiado nada.
Y la verdad es que la comida es bastante buena.
El camarero y el dueño, han sido muy amables. Hablaban español, y nos han contado que hace 2 años que grabaron aquí, y que desde entonces, casi a diario, llegan turistas de todo el mundo para hacerse fotos y conocer el lugar.
Estupenda visita y estupendo lugar.
Finalmente, abandonamos Albuquerque.
Y un nuevo estado. Esta vez, Arizona.
Y otra vez, la carretera kilométricamente recta. Esta autopista sustituyó muchos tramos de la ruta 66.
Hemos pasado por el bosque petrificado. Si llegamos a saber que en Arizona nunca cambian la hora, y por lo tanto, era una hora menos, nos hubiésemos quedado más tiempo.
Este tronco sobre el que estoy sentado, por lo visto tiene unos 250 millones de años.
Y desde allí, nos hemos ido al crater Barringer.
El cráter se formó en 10 segundos tras caer ahí un meteorito hace 50 millones de años. Es el único en la tierra tan bien conservado. También aquí se grabó el final de la hermosa película de los 80, Starman.
Lo ideal sería que fuese de acceso gratuíto, y que pudieses ir, tirar la foto, y seguir camino. Pero no. Aquí se saca negocio de todo, así que han puesto unos miradores, una especie de museo, y por eso te cobran 16 dólares para entrar.
Tras la visita, hemos seguido camino hasta Flagstaff.
El hotel de hoy era horroroso. La recepción olía a orina. Hemos echado un bote de Raid y otro de Devorolor, pero sigue oliendo fatal.
El cerrojo no funciona y he puesto las maletas haciendo palanca en la puerta por si alguien intenta entrar. Encima, la ventana está medio subida y no se puede cerrar.