Dia 4, 30 de julio: Arba Minch – Mago NP
Hoy también tenemos un largo viaje, nos dirigimos hacía Jinka para ver a los Mursi en el Parque Nacional Mago. De camino hacemos alguna parada en los distintos poblados por donde pasamos. En uno de ellos encontramos un mercado de ganado y en otro bajamos del coche para ver un partido de futbol, donde había mucha gente concentrada viendo el espectáculo y a los cinco minutos, toda la gente que estaba alrededor de los jugadores previamente, se encontraba a nuestro alrededor. Todos nos querían dar la mano, tocarnos la piel y el cabello. Creo que allí no debía haber parado demasiada gente de piel clara y por eso el jaleo que se formó.

http://imageshack.us/a/img38/5915/img0422b.jpg[/img]
A medio día pasamos por Konso e hicimos una parada en el mercado diario que tienen de grano, ropa, fruta y demás. Las mujeres aquí, visten con unas faldas muy coloridas. Vemos muchas mujeres cargadas con bidones amarillos que llegan hasta el pueblo para cargar agua en un surtidor que hay al lado del mercado. El colorido de la gente es fascinante, el ir y venir de personas cargadas, las paradas en el suelo con ropas coloridas, el ver cómo llegan los camiones cargados de sacos de grano y como se tiran como locos para ver la calidad de los sacos. Es divertido simplemente sentarse en un rincón y observar el espectáculo que ofrece el momento.
También paramos en Koko, un pequeño pueblo Ari, en el pudimos visitar su mercado semanal (lunes). Igual que en Konso, nadie reparo en mi cámara, aquí la gente parecía un poco menos amigable, así que saque alguna que otra foto medio de escondidas! Contra más peculiares son sus vestimentas o los adornos de su cuerpo o cabello, más reacios son a dejarse fotografiar.



Finalmente allí las 4 de la tarde llegamos Jinka, allí nos obligaron a coger un guía para ir a ver a los Mursi, y a pagarle dos días al guía por pasar la noche allí. Cuando no íbamos a estar ni 24 horas con éste hombre. Se debe tener cuidado, ya que inicialmente nos dijeron que por el mal estado de la carretera no podíamos llegar hasta el poblado y luego resulto todo ser una patraña, ya que la carretera es nueva, hace poco que la ha construido una gran fábrica azucarera que han puesto al otro lado del parque, así que nada de lo que se contaba anteriormente de baches interminables. En cuestión de un par de horas estábamos en el poblado Mursi, con previo paro a la entrada del parque donde tuvimos que pelearnos de nuevo por conseguir un escolta. El paisaje y la fauna del parque son bonitas, pero espectaculares, la zona tiene un gran interés por las gentes que lo habitan. Así que la noche en el poblado Mursi nos salió por un total de 1260bir. (400bir del guía + 160bir del escolta + 200bir por 2 entradas al PN + 200bir por 2 entradas al poblado Mursi + 200bir acampar 2 personas en el poblado).
El recibimiento al poblado fue muy bueno, pudimos dar una vuelta, ver a la gente e interactuar con ellos, eso sí, una vez guardamos la cámara, después de haber hecho 4 o 5 fotos, previo pago de 5 bir cada una de ellas. Sin la cámara, se acababa el negocio y entonces los que se acercaban era simplemente porque les apetecía hablar contigo.
Hubo un momento en que se puso medio pueblo haciendo medio circulo, para que les viéramos y les hiciéramos fotos, que listos, una foto a todos juntos significan 5 bir por persona!! OJO.



Aquella noche cocinamos la cena con previsión que debíamos abastecer al escolta, el guía y el conductor. Finalmente los dos últimos no aparecieron a la hora de cenar, así que sobro comida que compartimos con gente del poblado que venían a ver que comíamos, jejeje. La tienda la plantamos entre medio de los diferentes grupos de cabañas, así que nos acostamos con el ruido de fondo de cantos que estaban haciendo.
Día 5, 31 de julio: Mago NP – Turmi
Nos despertamos temprano y me llevo un susto enorme cuando veo asomarse por la rejilla de la tienda la cara de un niño. Que risas, estaban mirando que hacíamos allí metidos! Llevaba globos y hemos estado jugando un rato con los críos, hemos aprovechado para dar otra vuelta por el poblado y ver la gente en sus tareas matutinas. La experiencia ha sido muy buena, a pesar de las reticencias con las que venía a ver a esta gente, ya que muchos dicen que son agresivos y poco amigables. Creo que el hecho de pasar una noche aquí suaviza las tensiones. Mucho mejor que una visita relámpago como las que haremos a las demás tribus.
De regreso a Jinka paramos a comer, paseando por la plaza empezamos a jugar con un grupo de niños, hasta que uno de ellos nos dice de comprarles un balón para su equipo de futbol, después de mucho pensarlo finalmente no accedimos, y es que debe ser el timo típico en todo el país, ya que lo de cómprame un libro, un balón, etc, es bastante común en todos lados. Y lo más probable es que luego lo revendan de nuevo a la tienda y se queden con el dinero!
El trayecto entre Jinka y Turmi no nos ha llevado más de tres horas de coche. Hemos hecho parada a mitad de camino en Jimeka, este es un poblado Hammer, donde había mercado. El lugar es interesante para poder ver la gente de esta tribu de una manera natural, no apareciendo en uno de los tantos poblados que deben estar esperando la llegada de turistas. Lo que más nos sorprende, son sus ropas, la manera como adornan su cabello y las cicatrices que tiene muchas de las mujeres en la espalda. Ojo, no os pidan un guía local para visitar el mercado! Mejor estacionar el coche a la salida o entrada del pueblo e ir andando. Nuestro chofer paro en mitad del pueblo y vinieron unos espabilados diciendo que eran guías locales y que debían acompañarnos en nuestra visita! Cuesta horrores hacerles entender que tú debes tener la opción de escoger o no guía local, que no te lo pueden impedir, así que tuvimos que pelearnos para poder irnos sin pagar nada, ya que nadie finalmente nos había acompañado en la visita, ni falta nos hacía. Como veis, las peleas por los precios abusivos y por los servicios innecesarios son constantes, así que si vais sin guía, armaros de paciencia si no queréis que os desplumen!



Los alojamientos en Turmi son realmente malos y caros, así que nos decidimos por un camping muy chulo que está situado a unos 3kmde la ciudad y por el que tan solo pagamos 85bir por tienda y noche. Por la tarde aprovechamos para ir paseando hacía el pueblo por donde damos una vuelta. Turmi no son más que dos calles que hacen de cruce de carreteras. Allí estuvimos paseando con críos que nos acompañaron y nos enseñaron su escuela.
Día 6, 1 de agosto: Turmi (Haro) – Colcho (Karo) – Omorate (Dasanesh)
De nuevo, y para no variar, nos esperan varias horas de coche. Queremos visitar el poblado Karo en Colcho por la mañana y por la tarde ir a Omorate para visitar a los Dassanesh. Nos pasan a buscar antes de las 7 de la mañana. Los poblados no dejan de ser todos iguales, lo que cambian son las costumbres de las gentes que en ellos habitan. De Turmi a Omorate nos cascamos casi 3 horas de coche, esta vez sí, por caminos tortuosos. A la llegada al pueblo nos viene el chicho que será nuestro guía y nos explica los precios, de la visita. 500 bir! Incluso te hacen pagar por el parking del vehículo, el único vehículo que debe haber en km a la rotonda, pero que la zona azul de nuestras ciudades, 7,5€!! Ya veis que estoy muy en desacuerdo con lo que están haciendo con el turismo independiente. Finalmente conseguimos regatear y dejarlo todo en 350bir. En menos de media hora ya nos había enseñado el poblado y casi, casi que nos despedía. Estuvimos sacando algunas fotos de los críos a los que les cambiábamos fotos, por globos! Eso sí, el guía me pido que si podíamos llevar a un chico del poblado que debía ir hacía Omorate como nosotros y yo muy educadamente le dije que ningún inconveniente pero que el precio eran 100 bir. Allí sí que los deje de piedra. Les explique que ellos pedían precios abusivos y que nosotros habíamos recogido a gente que hacía autoestop, pero que estaba en desacuerdo con el dineral que pedían y que yo iba hacer exactamente lo mismo que ellos. Creo que es una manera de hacerles entender que con esta actitud se van a cargar el turismo. Los Karo, son una tribu que visualmente son muy guapos, resaltan mucho los dibujos que se hacen sobre la piel con algún tipo de pintura.



En Omorate, debíamos cruzar el río para poder visitar el poblado Dassanesh, pero ya veníamos quemados de Kolcho y no accedimos a pagar los 350bir que nos pedían por cruzar el río y ver el poblado. Nos hemos quedado al otro lado del río, donde bajo mi punto de vista, está el poblado real, no aquel en el que hay gente esperando que lleguen los turistas. Hemos paseado sin que nadie nos molestara, hemos visto como un grupo de mujeres haciendo una celebración mientras iban cantando y bailando por la calle, gente recogiendo los troncos que transportan a través del rio, niños jugando en el río y nos hemos sentado en uno de los 3 embarcaderos que hay más allá de la entrada del pueblo viendo el ir y venir de gente de un lado al otro del río. Es curiosa la historia sobre un puente que se construyo para cruzar al otro lado del río y que se mantuvo en pie muy poco tiempo, ya que en su inauguración, al pasar el primer camión el puente se derrumbo.



A la vuelta a Turmi, hemos aprovechado para disfrutar de la tarde en el camping y hacer un poco de running por la carretera que lleva al pueblo, la poca gente que nos cruzaba nos miraban extrañados!
Hoy también tenemos un largo viaje, nos dirigimos hacía Jinka para ver a los Mursi en el Parque Nacional Mago. De camino hacemos alguna parada en los distintos poblados por donde pasamos. En uno de ellos encontramos un mercado de ganado y en otro bajamos del coche para ver un partido de futbol, donde había mucha gente concentrada viendo el espectáculo y a los cinco minutos, toda la gente que estaba alrededor de los jugadores previamente, se encontraba a nuestro alrededor. Todos nos querían dar la mano, tocarnos la piel y el cabello. Creo que allí no debía haber parado demasiada gente de piel clara y por eso el jaleo que se formó.

http://imageshack.us/a/img38/5915/img0422b.jpg[/img]A medio día pasamos por Konso e hicimos una parada en el mercado diario que tienen de grano, ropa, fruta y demás. Las mujeres aquí, visten con unas faldas muy coloridas. Vemos muchas mujeres cargadas con bidones amarillos que llegan hasta el pueblo para cargar agua en un surtidor que hay al lado del mercado. El colorido de la gente es fascinante, el ir y venir de personas cargadas, las paradas en el suelo con ropas coloridas, el ver cómo llegan los camiones cargados de sacos de grano y como se tiran como locos para ver la calidad de los sacos. Es divertido simplemente sentarse en un rincón y observar el espectáculo que ofrece el momento.
También paramos en Koko, un pequeño pueblo Ari, en el pudimos visitar su mercado semanal (lunes). Igual que en Konso, nadie reparo en mi cámara, aquí la gente parecía un poco menos amigable, así que saque alguna que otra foto medio de escondidas! Contra más peculiares son sus vestimentas o los adornos de su cuerpo o cabello, más reacios son a dejarse fotografiar.



Finalmente allí las 4 de la tarde llegamos Jinka, allí nos obligaron a coger un guía para ir a ver a los Mursi, y a pagarle dos días al guía por pasar la noche allí. Cuando no íbamos a estar ni 24 horas con éste hombre. Se debe tener cuidado, ya que inicialmente nos dijeron que por el mal estado de la carretera no podíamos llegar hasta el poblado y luego resulto todo ser una patraña, ya que la carretera es nueva, hace poco que la ha construido una gran fábrica azucarera que han puesto al otro lado del parque, así que nada de lo que se contaba anteriormente de baches interminables. En cuestión de un par de horas estábamos en el poblado Mursi, con previo paro a la entrada del parque donde tuvimos que pelearnos de nuevo por conseguir un escolta. El paisaje y la fauna del parque son bonitas, pero espectaculares, la zona tiene un gran interés por las gentes que lo habitan. Así que la noche en el poblado Mursi nos salió por un total de 1260bir. (400bir del guía + 160bir del escolta + 200bir por 2 entradas al PN + 200bir por 2 entradas al poblado Mursi + 200bir acampar 2 personas en el poblado).
El recibimiento al poblado fue muy bueno, pudimos dar una vuelta, ver a la gente e interactuar con ellos, eso sí, una vez guardamos la cámara, después de haber hecho 4 o 5 fotos, previo pago de 5 bir cada una de ellas. Sin la cámara, se acababa el negocio y entonces los que se acercaban era simplemente porque les apetecía hablar contigo.
Hubo un momento en que se puso medio pueblo haciendo medio circulo, para que les viéramos y les hiciéramos fotos, que listos, una foto a todos juntos significan 5 bir por persona!! OJO.



Aquella noche cocinamos la cena con previsión que debíamos abastecer al escolta, el guía y el conductor. Finalmente los dos últimos no aparecieron a la hora de cenar, así que sobro comida que compartimos con gente del poblado que venían a ver que comíamos, jejeje. La tienda la plantamos entre medio de los diferentes grupos de cabañas, así que nos acostamos con el ruido de fondo de cantos que estaban haciendo.
Día 5, 31 de julio: Mago NP – Turmi
Nos despertamos temprano y me llevo un susto enorme cuando veo asomarse por la rejilla de la tienda la cara de un niño. Que risas, estaban mirando que hacíamos allí metidos! Llevaba globos y hemos estado jugando un rato con los críos, hemos aprovechado para dar otra vuelta por el poblado y ver la gente en sus tareas matutinas. La experiencia ha sido muy buena, a pesar de las reticencias con las que venía a ver a esta gente, ya que muchos dicen que son agresivos y poco amigables. Creo que el hecho de pasar una noche aquí suaviza las tensiones. Mucho mejor que una visita relámpago como las que haremos a las demás tribus.
De regreso a Jinka paramos a comer, paseando por la plaza empezamos a jugar con un grupo de niños, hasta que uno de ellos nos dice de comprarles un balón para su equipo de futbol, después de mucho pensarlo finalmente no accedimos, y es que debe ser el timo típico en todo el país, ya que lo de cómprame un libro, un balón, etc, es bastante común en todos lados. Y lo más probable es que luego lo revendan de nuevo a la tienda y se queden con el dinero!
El trayecto entre Jinka y Turmi no nos ha llevado más de tres horas de coche. Hemos hecho parada a mitad de camino en Jimeka, este es un poblado Hammer, donde había mercado. El lugar es interesante para poder ver la gente de esta tribu de una manera natural, no apareciendo en uno de los tantos poblados que deben estar esperando la llegada de turistas. Lo que más nos sorprende, son sus ropas, la manera como adornan su cabello y las cicatrices que tiene muchas de las mujeres en la espalda. Ojo, no os pidan un guía local para visitar el mercado! Mejor estacionar el coche a la salida o entrada del pueblo e ir andando. Nuestro chofer paro en mitad del pueblo y vinieron unos espabilados diciendo que eran guías locales y que debían acompañarnos en nuestra visita! Cuesta horrores hacerles entender que tú debes tener la opción de escoger o no guía local, que no te lo pueden impedir, así que tuvimos que pelearnos para poder irnos sin pagar nada, ya que nadie finalmente nos había acompañado en la visita, ni falta nos hacía. Como veis, las peleas por los precios abusivos y por los servicios innecesarios son constantes, así que si vais sin guía, armaros de paciencia si no queréis que os desplumen!



Los alojamientos en Turmi son realmente malos y caros, así que nos decidimos por un camping muy chulo que está situado a unos 3kmde la ciudad y por el que tan solo pagamos 85bir por tienda y noche. Por la tarde aprovechamos para ir paseando hacía el pueblo por donde damos una vuelta. Turmi no son más que dos calles que hacen de cruce de carreteras. Allí estuvimos paseando con críos que nos acompañaron y nos enseñaron su escuela.
Día 6, 1 de agosto: Turmi (Haro) – Colcho (Karo) – Omorate (Dasanesh)
De nuevo, y para no variar, nos esperan varias horas de coche. Queremos visitar el poblado Karo en Colcho por la mañana y por la tarde ir a Omorate para visitar a los Dassanesh. Nos pasan a buscar antes de las 7 de la mañana. Los poblados no dejan de ser todos iguales, lo que cambian son las costumbres de las gentes que en ellos habitan. De Turmi a Omorate nos cascamos casi 3 horas de coche, esta vez sí, por caminos tortuosos. A la llegada al pueblo nos viene el chicho que será nuestro guía y nos explica los precios, de la visita. 500 bir! Incluso te hacen pagar por el parking del vehículo, el único vehículo que debe haber en km a la rotonda, pero que la zona azul de nuestras ciudades, 7,5€!! Ya veis que estoy muy en desacuerdo con lo que están haciendo con el turismo independiente. Finalmente conseguimos regatear y dejarlo todo en 350bir. En menos de media hora ya nos había enseñado el poblado y casi, casi que nos despedía. Estuvimos sacando algunas fotos de los críos a los que les cambiábamos fotos, por globos! Eso sí, el guía me pido que si podíamos llevar a un chico del poblado que debía ir hacía Omorate como nosotros y yo muy educadamente le dije que ningún inconveniente pero que el precio eran 100 bir. Allí sí que los deje de piedra. Les explique que ellos pedían precios abusivos y que nosotros habíamos recogido a gente que hacía autoestop, pero que estaba en desacuerdo con el dineral que pedían y que yo iba hacer exactamente lo mismo que ellos. Creo que es una manera de hacerles entender que con esta actitud se van a cargar el turismo. Los Karo, son una tribu que visualmente son muy guapos, resaltan mucho los dibujos que se hacen sobre la piel con algún tipo de pintura.



En Omorate, debíamos cruzar el río para poder visitar el poblado Dassanesh, pero ya veníamos quemados de Kolcho y no accedimos a pagar los 350bir que nos pedían por cruzar el río y ver el poblado. Nos hemos quedado al otro lado del río, donde bajo mi punto de vista, está el poblado real, no aquel en el que hay gente esperando que lleguen los turistas. Hemos paseado sin que nadie nos molestara, hemos visto como un grupo de mujeres haciendo una celebración mientras iban cantando y bailando por la calle, gente recogiendo los troncos que transportan a través del rio, niños jugando en el río y nos hemos sentado en uno de los 3 embarcaderos que hay más allá de la entrada del pueblo viendo el ir y venir de gente de un lado al otro del río. Es curiosa la historia sobre un puente que se construyo para cruzar al otro lado del río y que se mantuvo en pie muy poco tiempo, ya que en su inauguración, al pasar el primer camión el puente se derrumbo.



A la vuelta a Turmi, hemos aprovechado para disfrutar de la tarde en el camping y hacer un poco de running por la carretera que lleva al pueblo, la poca gente que nos cruzaba nos miraban extrañados!