Día 22: Franz Josef/ Matheson /Brune Bay/ Lake Morareki/knight Point/ Haast Pass / Makarora township/Wanaka
7,30h. Nuevamente toque de Diana. No habría que madrugar pero así no perdemos la rutina y una hora más tampoco nos va a quitar el cansancio y si por el contrario hacer que el día nos cunda algo más. Hasta hace un rato estaba lloviendo, ahora no.
Levantamos el campamento a las 9H. y ponemos rumbo al pueblo. Como teníamos tiempo decidimos visitar el WILDLIFE CENTER para poder ver un Kiwi, ya que si bien habíamos visto a sus primos los Weka, los kiwis son muy difícil de ver en libertad, ya que solo son visibles por la noche.
El wildlife como todos tiene ambientado el recinto a la inversa para que el Kiwi por el dia crea que sea la noche y así esté expuesto al público, luego a la noche lo iluminan para que pueda dormir pensando que es de día, ya que estas aves son nocturnas.
Poco antes de las 10,15h, nos dirigimos a la oficina de THE HELICOPTER LINE donde hicimos la totalidad pago de la excursión, ya que no nos pidieron ningún pago por adelantado a la hora de la reserva.
Nos llevaron a la base donde salen los helicópteros para equiparnos con pantalones, chaquetas, botas, guantes, calcetines, y por supuesto los crampones, vamos todo lo necesario, solo hay que llevar la samarreta, el gorro, las gafas de sol y el agua, el resto lo ponen ellos.
En unos quince minutos estamos listos con las explicaciones de cómo entrar en el helicóptero y como usar los crampones para el hielo.
Nos ubicamos en el helicóptero y emprendemos el vuelo hacia el lugar sin duda más impresionante que jamás habría imaginado.
La vista desde el cielo es bonita, muy bonita,




pero no tanta como cuando estas sobre el glaciar, los tonos azulados de las crestas, o bien de las cavidades que van formándose al deshielo hacen que se esgarrife hasta los témpanos de hielo.



Un subidón de adrenalina me invade, no recuerdo tanta plenitud desde mi viaje al Nordkapp en Noruega. Como un paisaje tan frío puede producirme esa sensación de plenitud. Creo que ha llegado el momento de la culminación de este viaje, difícilmente puedo esperar que este país tenga mejor espectáculo que este para ofrecerme.
Andar sobre los crampones es bastante fácil, lo dificultoso es subir y bajar por los montículos de hielo, ya que hay veces que los pasos son tan estrechos que solo te cabe un pie y el cuerpo te vas rozando por las paredes, pero es chulísima esa sensación.



No hace nada de frío y el sol nos acompaña en nuestro recorrido hasta que llegamos de vuelta ya que justo al aterrizar se pone nuevamente a llover. Hemos tenido mucha suerte otra vez.
Son algo más de las 14h así que nos preparamos unos sándwiches para proseguir el camino hacia Wanaka nuestro próximo destino.
A unos 20 Km. se encuentra el Glaciar Fox, pero no nos detuvimos ya que la caravana no te la permiten subir hasta el mirador y tienes que aparcarla en el pueblo a unos 6km más 2,5 Km. que tienes caminando hasta el mirador, y andábamos justos de tiempo para que no nos anocheciera y cansados ya que el esfuerzo de andar más de 2h por el hielo ya empezaba a hacer mella, así que decidimos dar por finalizado nuestra visita a los glaciares y nos pusimos en marcha hacia el Lago Mathenson donde nos esperaba una caminata de 40 minutos que esta vez si que tardamos ese tiempo. El cansancio se hacia llegar.
Seguimos la carretera, pasamos por Brune Bay, el Lago Morakeki e hicimos una breve parada en el Knitg Point, pero el mirador central estaba clausurado por peligro de derrumbe.
Un par de fotos y hacia la caravana nuevamente. Al marchar nos encontramos con una pareja de abuelos, les saludamos y cuando nos montamos en la caravana le veo que nos hacen señas para que vayamos, pensé que quería que le hiciéramos una foto, así que nos acercamos a ellos nos señalaron hacia el mar donde había una cría de ballena, así que estuvimos un buen rato disfrutando de ver salir y entrar al cetáceo.
Tomamos nuevamente la carretera y nuevamente se nos hizo de noche en la carretera, así que no pudimos disfrutar de las magnificas vistas que nos ofrecía el Hass Past entre ellas las Blue Pool, aunque nuestra suerte, y con lo que había seguro que eran las Brown Pools, como nos ocurrió en su día con el RIO CELESTE en mi amada Costa Rica.
Llegamos a Wanaka sobre las 20h afortunadamente la recepción del camping está abierta, hacemos el cheking y conversamos con el gerente sobre diferentes rutas que podemos hacer en los próximos días. Me encanta la amabilidad de estos kiwis esforzándose en entendernos y hacerse entender para estos humildes desconocedores del idioma internacional
Como ya es bastante tarde solo nos queda tiempo para el aseo, la cena y a dormir que mañana nos espera otra dura jornada para llegar a Queenstown. No son muchas horas pero si tenemos que atravesar nuevamente montañas, así que FELICES SUEÑOS.
ALOJAMIENTO
WANAKA TOP10 HOLIDAY PARK