Antes de nada, quiero aclarar que este viaje, no era del todo viable, pues entre una cosa y otra, y a diferencia del año pasado, no conseguí ahorrar el dinero suficiente, y una vez pagado avión y seguros me quedaría para unos 10 días de viaje (de los 25 previstos) sin contar con los gastos del coche de alquiler, que lo tenía en una tarjeta exclusivamente para ello. Esa estimación la había hecho contando que cada día me gastase máximo 200$ entre gasolina, hotel y comidas. Pero confiaba que me hicieran desde España unos pagos pendientes por un lado y una pequeña inversión por internet por otro, y el resto, como siempre, sabía que siempre encontraría la forma de continuar.
En el avión de ida, me mostraba tranquilo, relajado, pensativo; mientras veía en mi portátil una serie-reportaje que me descargué días antes de internet -Long Way Round- entablé conversación en la segunda mitad del trayecto con una joven pareja (él gallego y ella neoyorquina) que iban sentados junto a mi, y acabamos jugando al trivial en las pantallas táctiles multimedia del avión.
Al llegar a NYC tengo un problema con el rent a car; resulta que no aceptan mi tarjeta Mastercard que llevo (o no me funciona) por lo que no puedo retirar el coche ya que no aceptan dinero en efectivo y mis otras tarjetas no tienen el límite tan alto como para aceptar un pago de un coche de alquiler de un mes más seguros más el depósito, asi que tengo que conseguir vía internet el hacer una tarifa prepagada a través de agencia y hasta el día siguiente no tendría mi coche. Finalmente pillé el Dodge Charger ya que no tenía límite de millas, estaba en oferta y era un coche aparentemente cómodo.
Ahora ya tengo reserva de coche para mañana, pero voy con un día de retraso ya...; cojo el autobús de JFK y me dirijo a Manhattan y alli intento pillar sitio en un hotel para pasar la noche y asi a la mañana siguiente volver a JFK y recoger mi coche para empezar al fin mi ruta.
Pero siguen los contratiempos y eso que el viaje no ha hecho más que comenzar. En Manhattan había algún tipo de congreso y no había ni una habitación libre, tras estar buscando más de una hora hotel, abandoné el taxi, ya que de contador llevaba cerca de 90$ y pensé que lo que saliera, sería de los hoteles en los que ya había estado antes; finalmente en un hotel a dos pasos de Central Park, Plaza-Athenee en el que, tras hablar con todo el mundo y conocer a la coordinadora del mismo, Anabela (desde aqui te doy las gracias de nuevo) me acondicionan la suite Penthouse, lo único que había libre para poder pasar la noche. El precio de esa suite de dos plantas era de 5.100$ la noche!!! obviamente yo no podía pagar eso, pero una vez más se portaron de sobremanera en el hotel haciendo que pagara tan sólo el 10% de esa cantidad y limitando el uso de la suite a la planta inferior. Eso era empezar mal el viaje pues con un día de retraso en mi ruta y sin coche aun y además habiendo gastado bastante más de lo que debería, y casi vuelto loco por no encontrar ningun hotel. Al menos, llego a mi suite, lo suelto todo, tenía cierta fatiga muscular de todo el día; me relajo y disfruto de posiblemente la habitación de hotel más bonita que jamás he estado.


Lo único que pedí antes de subir a la habitación fue una botella grande de agua, pues estaba exhausto, y la compañera de mi amiga Anabela me subió a la habitación una botella de agua FIJI, era la segunda vez en mi vida que bebía esta marca de agua, y esta vez no me costó 50$ como la vez anterior, fue cortesía del hotel.
