Jueves 10/10
Esa mañana nos dirigíamos hacia Rotorua, aunque antes pasaríamos por Waitomo Caves. Esta visita se realiza en grupos con un guía que te va explicando la historia de las cuevas. Junto a la entrada, hay folletos explicativos en varios idiomas, incluido el español. La cueva en sí, no tiene nada. Las he visto mucho más bonitas. Si bien, aquí la atracción es el paseo en barca que te lleva hasta una zona en la que el techo de la gruta aparece iluminado por cientos de lucecitas producidas por las gloworms o luciérnagas. La pena es que no se permitían las fotografías. Cuando salimos y almorzamos, nos dirigimos a Rotorua, la ciudad del olor a huevos podridos. Allí íbamos a pasar nuestras dos próximas noches. Fuimos directos al camping Rotorua Thermal, de la cadema Kiwi Holiday Park, e hicimos el check in. Allí mismo reservamos, para el día siguiente, el espectáculo con cena típica maorí con la empresa Mitai Maorí Village. Lo que quedaba de tarde lo pasamos en un centro llamado Polynesian Spa, que tiene piscinas termales y está junto al lago Rotorua. En este centro, aparte de los baños te puedes dar tratamientos para la piel con los barros que allí tienen y sus aguas terapéuticas. Estuvo genial relajarse esa tarde allí.