Viernes 11/10
La mañana estaba gris y lluviosa. Pese al mal tiempo, cogimos un bus en la entrada del camping y nos dirigimos a la ciudad, la cual me decepcionó bastante. En mi opinión no tenía nada que ver. El lago y poco más. Dimos un paseo, compramos souvenirs en varias tiendas y nos marchamos al parque geotermal Te Puia, que se encontraba muy cerca del camping, e hicimos la visita guiada. Este parque cuenta con piscinas de lodos burbujeantes, el famoso géiser Pohutu, la Kiwi House, donde puedes ver tras un cristal a este animal, símbolo nacional. Después de este recorrido pasan a explicarte costumbres y modos de vida de los maoríes. Nos mostraron casas típicas, cómo tejían sus ropas a partir de hojas de lino, cómo tallaban las maderas, etc.
Parque Te Puia
Géiser Pohutu
Después de la visita guiada, que duró una hora y media aproximadamente, nos marchamos al camping para comer, ya que nos recogían a las seis de la tarde para llevarnos al espectáculo maorí. Como había leído antes del viaje en otros diarios, es una turistada. Primero te ubican en la mesa que te han asignado, mientras un maorí setentón de larga melena blanca y ataviado con ropajes típicos, amenizaba el ambiente cantando, eso sí, en play-back, baladas románticas. Una vez todos sentados, el presentador hace una introducción de lo que vamos a presenciar durante el espectáculo. Empieza por preguntar de dónde venimos a todos los presentes. Esa noche los presentes veníamos de diecinueve países diferentes. Tras la introducción, nos llevaron al exterior de la carpa, para enseñarnos el lugar donde estaban preparando, de una manera tradicional, nuestra cena hangi. Y esto es la comida tapada con unas mantas, cocinándose sobre unas piedras calientes bajo la tierra. Después de esta explicación te llevan a un pequeño bosque con su río, y tras unos minutos aparecen varios guerreros maoríes cantando y remando en una waka (canoa de guerra), que se dirigen a su poblado.
Nos trasladan a un teatro con un decorado emulando a lo que sería un poblado maorí. Y allí es donde, estos guerreros junto a sus mujeres, hacen la representación entonando cantos y danzas típicas, entre ellos la famosa haka. También hacen exhibiciones con utensilios que utilizaban en la guerra. Acabado el show, te conducen a la carpa donde ya está preparada la cena hangi, que era tipo buffet: ensaladas varias, pollo, cordero, patatas (normales y dulces), y postres. Las bebidas se pagaban aparte. Después de la cena nos dieron un paseo por los jardines para enseñarnos luciérnagas en el río y para terminar sus servicios, te transportaban de regreso al camping. En fin, como dije antes, una turistada, pero que quisimos experimentarla.
Parque Te Puia
Géiser Pohutu
Después de la visita guiada, que duró una hora y media aproximadamente, nos marchamos al camping para comer, ya que nos recogían a las seis de la tarde para llevarnos al espectáculo maorí. Como había leído antes del viaje en otros diarios, es una turistada. Primero te ubican en la mesa que te han asignado, mientras un maorí setentón de larga melena blanca y ataviado con ropajes típicos, amenizaba el ambiente cantando, eso sí, en play-back, baladas románticas. Una vez todos sentados, el presentador hace una introducción de lo que vamos a presenciar durante el espectáculo. Empieza por preguntar de dónde venimos a todos los presentes. Esa noche los presentes veníamos de diecinueve países diferentes. Tras la introducción, nos llevaron al exterior de la carpa, para enseñarnos el lugar donde estaban preparando, de una manera tradicional, nuestra cena hangi. Y esto es la comida tapada con unas mantas, cocinándose sobre unas piedras calientes bajo la tierra. Después de esta explicación te llevan a un pequeño bosque con su río, y tras unos minutos aparecen varios guerreros maoríes cantando y remando en una waka (canoa de guerra), que se dirigen a su poblado.
Nos trasladan a un teatro con un decorado emulando a lo que sería un poblado maorí. Y allí es donde, estos guerreros junto a sus mujeres, hacen la representación entonando cantos y danzas típicas, entre ellos la famosa haka. También hacen exhibiciones con utensilios que utilizaban en la guerra. Acabado el show, te conducen a la carpa donde ya está preparada la cena hangi, que era tipo buffet: ensaladas varias, pollo, cordero, patatas (normales y dulces), y postres. Las bebidas se pagaban aparte. Después de la cena nos dieron un paseo por los jardines para enseñarnos luciérnagas en el río y para terminar sus servicios, te transportaban de regreso al camping. En fin, como dije antes, una turistada, pero que quisimos experimentarla.


